Soda Stereo: El gran trío de Rock en español
Gustavo Cerati, Zeta Bosio y Charly Alberti en continua innovación.
Hoy Soda Stereo llega a México con su gira ‘Ecos’, por lo que queremos repasar la historia completa de una de las bandas más influyentes y populares del rock en español.
Soda Stereo | La historia completa
En el verano de 1980, la banda de covers disco Sauvage, que tenía entre sus filas a Gustavo Cerati, y The Morgan, conformada por Sandra Baylac, Hugo Dop, Héctor Bosio, apodado Zeta desde la adolescencia; Christian Hansen, Pablo Rodríguez, Charly Amato, Osvaldo Kaplan y Andrés Calamaro, habían viajado a Punta del Este para presentarse en un pequeño bar que terminó por quebrar, dejándolos varados en la capital uruguaya intentando ganar dinero haciendo más shows y rentando su piano a otras bandas. Finalmente los grupos juntaron el dinero suficiente para volver a Buenos Aires justo a tiempo para que Gustavo y Héctor volvieran a clases, pues ambos resultaron estudiar juntos en la Universidad del Salvador, dónde aprovechaban sus tiempos libres para conversar sobre sus afines gustos musicales.
En diciembre de ese mismo año, la legendaria banda The Police se presentaría en la capital argentina, presentación que terminaría por inspirar a ambos jóvenes a crear su propio grupo, explorando varias opciones como la banda Erekto con Calamaro en los teclados, quién poco después sería convocado por Miguel Abuelo para integrarse a Los Abuelos de la Nada, ó Stress, junto a Charly Amato, Sandra Baylac y el baterista Pablo Guadalupe, sin embargo, ninguno de estos proyectos prosperó.
Mientras tanto, la casa Cerati recibía constantemente la llamada telefónica de Carlos Ficicchia, un joven que había conocido a Laura Cerati, hermana menor de Gustavo, en las piscinas del Club Deportivo River Plate. Intentando impresionar a Laura, Carlos le contó que tenía formación como baterista y que escuchaba música del otro lado del mundo, más no esperaba que el hermano mayor de Laura tuviera los mismos intereses que él, el resultado fue una nueva llamada donde Carlos pidió hablar con Gustavo, le contó de sus intereses comunes, le dijo que tenía un estudio en casa y se presentó como Charly Alberti. El joven Carlos resultó ser hijo del baterista de jazz Tito Alberti, por lo que Gustavo y Zeta lo visitaron para tocar juntos y conocer el moderno estudio, sellando el inicio de la banda con la promesa de que Charly se cortaría el cabello.
«Pero el pelo te lo cortás.»
Con un baterista que les convenciera, la banda comenzó a ensayar, en un principio integrando a Richard Coleman como segundo guitarrista, sin embargo, él mismo se dio cuenta de que la banda sonaba mejor sin él y decidió dejar al grupo en buenos términos. Conformados como trio, se decidieron por llamarse Soda Stereo, nombre con el que se presentaron en la fiesta de cumpleaños de Alfredo Lois, compañero de clases de Cerati y Bosio, y posteriormente debutaron en la Discoteque Airport.
La banda comenzaría a presentarse en distintos bares y clubes de Buenos Aires, comenzando a llamar la atención de una juventud hambrienta de libertad y jovialidad en medio de la tensa Guerra de Malvinas. En una de estas presentaciones el cazatalentos Horacio Martínez les propondría un contrato para producir su primer álbum mientras que un primer demo con ¿Por qué no puedo ser del Jet-Set?, Dietético y Te hacen falta vitaminas ya circulaba por las radios, por lo que Lois, quien se había encargado de la imagen del grupo sobre el escenario, propuso rodar un videoclip para Dietético aprovechando que Zeta tenía acceso a cámaras de video por trabajar como asistente de producción en Cablevisión. Por entonces Cerati trabajaba como visitador médico para los laboratorios Boehringer, empleo del que fue despedido luego de la transmisión del videoclip en televisión, haciendo que el grupo se decidiera por terminar sus estudios y dedicarse de lleno a la música, en especial a la producción de su primer álbum, la cual quedó a cargo de Federico Moura, vocalista de Virus, mientras los escenarios en los que se presentaban crecían.

‘Soda Stereo‘, el primer álbum del trío, aunque no sonaba con la misma energía que en sus presentaciones en vivo, dejó satisfecho al grupo tras contar con la participación de Daniel Melero en teclados, quien también es el compositor de Trátame suavemente, y Gonzo Palacios como saxofonista, y se presentó en el famoso restaurante de hamburguesas Pumper Nic, marcando el comienzo de la conquista nacional de la banda, pues gracias a su creciente popularidad se presentaron en escenarios como La Esquina del Sol en Palermo, el Recital de Los Lagos, su primera experiencia en el Teatro Astros en diciembre de ese año y los festivales Rock In Bali de Mar del Plata y Chateau Rock en 1985.
Como resultado del regreso de la Democracia en diciembre de 1983 y la llegada de nuevas propuestas musicales gracias a artistas como Los Twist, cuya vocalista era Fabiana Cantilo, ó Sumo, liderados por Luca Prodan, y trabajos como ‘Clics Modernos’ de Charly García ó el álbum solista de su tecladista Fito Páez, así como las baladas pop de Los Abuelos de la Nada, que tenía entre sus filas a Andrés Calamaro. el periodismo de la época acuño el título de Nueva Ola para darle título al cambio musical y social que el país transitaba y gracias a sus letras irreverentes y juguetonas, Soda Stereo se había vuelto el abanderado del movimiento, pues incluso Charly García escribió Raros peinados nuevos luego de ver al grupo en una revista.
Durante el resto del año el grupo siguió presentándose en escenarios y festivales hasta que llegó el momento de trabajar en su próximo álbum, el cual ya habían adelantado en una segunda serie de presentaciones en el Teatro Astros, por lo que se decidieron a rentar una quinta en Parque Leloir en la que hospedaron con el objetivo de dedicarse a componer con ayuda del tecladista Fabián Quintero, conocido como el Zorrito. Aunque la prensa disfrutaba de su música, muchos afirmaban que Soda era una moda pasajera que se apagaría paulatinamente, por lo que el grupo decidió volver a mirar lo que se hacía en Reino Unido, descubriendo a nuevos grupos como Depeche Mode, Duran Duran ó The Cure que los inspiraron a experimentar con los sintetizadores del Zorrito y reverbs en las guitarras que resultaron en ‘Nada personal‘.
Con el que apenas era su segundo disco y bajo el cobijo de Ohanián Producciones, Soda Stereo terminó por conquistar al país entero tras su llegada al Estadio Obras Sanitarias, conocido como el templo del Rock argentino, y se volvieron uno de los primeros grupos de rock en español en hacer una gira internacional, presentándose en países como Colombia, Perú y Chile, donde habían ganado una enorme popularidad que los medios aprovechaban para confrontarlos con Los Prisioneros, grupo local que en más de una ocasión expresó su disgusto por la música del trío argentino. La popularidad del grupo se extendió hasta México gracias al video musical dirigido por Alfredo Lois para el sencillo Cuando pase el temblor, tema que tuvo una gran aceptación entre la población mexicana tras el Terremoto del 19 de septiembre en el Distrito Federal.
En noviembre de ese año, luego de terminar un show en La Plata, el camión con todo el equipo de iluminación, audio e instrumentos, entre ellos una guitarra Fender Stratocaster que Gustavo recibió como regalo de su padre en su juventud, fue robado y Roberto Cirigliano, jefe de prensa de la banda, fue contactado un par de días después por los supuestos ladrones y contactó a la policía. Durante los días siguientes un agente se hizo pasar por Cirigliano mientras los ladrones lo hacían dar vueltas por toda Buenos Aires, mientras que Soda se seguía presentando con instrumentos prestados por grupos como Sumo ó Virus. Finalmente el agente fue descubierto y no se pudo recuperar el equipo, en su lugar la disquera y Ohanian pagaron por adelantado a la banda y pudieron renovar su equipo comprando nuevos instrumentos, como la icónica Jackson Soloist azul de Gustavo.
Por esta época, Gustavo se casó con la diseñadora Belén Edwards, de quién se divorciaría al año siguiente por constantes conflictos, algunos de ellos ocasionados por el continuo consumo de cocaína dentro del grupo, que los ponía irritables y paranoicos, especialmente a Gustavo, quien había amenazado con dejar el grupo luego de ser interceptados por un grupo de fans en el aeropuerto y en otra ocasión despertó con una taquicardia por la que tuvo que ser internado y las presiones de la disquera no eran menos, pues planeaban aprovechar la Sodamanía al máximo para el lanzamiento del siguiente álbum, para el que Gustavo escribió todas las letras la noche antes de viajar al estudio de grabación.
‘Signos’ es un álbum que sigue experimentando con los avances técnicos de ‘Nada personal‘ y los expande para crear nuevas atmósferas y dimensiones sonoras que se complementan con las letras de Gustavo, en las que se exploran temas como la irritabilidad, la paranoia, las constantes pesadillas, la enfermiza relación con la cocaína, la agobiante soledad y la presión mediática y terminó por conquistar al resto del continente, especialmente tras su presentación en el Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar, del cual salieron con la Antorcha de Plata en manos. En esta misma visita a Chile, Gustavo Cerati conoce a Cecilia Amenábar, una joven fanática del trío con la que comenzaría a intercambiarse cartas.
Tras esta experiencia en Chile y conquistar Paraguay, la presentación de Soda Stereo en el Highland Road de San Nicolás quedó marcada por la tragedia luego de que se derrumbara un balcón de la discoteca, dejando más de cien heridos y cinco muertos, por lo que la banda decidió no usar la escenografía recurrente durante sus presentaciones en el Estadio Obras y volverían a recorrer América durante el resto del año, agregando países como Bolivia, Ecuador, Venezuela, Costa Rica y México, con lo que se comenzó a crear una noción de Rock latino, sobrepasando las nacionalidades. A mitad de la gira surgió la idea de grabar las presentaciones e incluirlas en el primer álbum en vivo del grupo, lo cual se hizo, sin embargo, los deficientes sistemas de audio terminaron por limitar la calidad de las grabaciones, aún así ‘Ruido Blanco’ se lanzó en noviembre de 1987 y al año siguiente el grupo comenzaría a trabajar en su próximo álbum.
En marzo de 1988 el trío trabajaba en las composiciones de su siguiente álbum mientras que Ohanián buscaba al productor, teniendo como finalistas a Mark Knopfler, quien estaría libre hasta dentro de tres meses, y el puertorriqueño Carlos Alomar, quien había trabajado con grandes artistas como David Bowie, Simple Minds, Mick Jagger, Iggy Pop, Paul McCartney, entre otros y que quedó encantado con los demos que Cerati le había enviado luego de conocerse por casualidad en una casa de música, por lo que terminaron juntándose con él en Nueva York ese verano para comenzar las grabaciones del disco. El grupo quedó sorprendido por el esquema de trabajo que Alomar había desarrollado, dividido en distintas etapas claramente estructuradas y con las que los retrasos se reducían considerablemente.
Durante su estancia en Nueva York, Soda Stereo se impregnó de la cultura musical de la ciudad y quisieron plasmarla en ‘Doble vida’, título que tenían decidido desde las sesiones de composición, por lo que se incluyen influencias de la música afroamericana, como el funk, el soul ó el R&B, así como un rap en la canción En el borde, para el que tuvieron que convencer a Alomar por su clara pronunciación. Durante su estancia, el grupo fue invitado a la fiesta de lanzamiento de MTV Internacional poco después de presentarse en en el club neoyorquino The Tunnel y volvieron a Argentina justo a tiempo para el lanzamiento del álbum el 15 de septiembre de 1988, misma fecha en que se lanzó ‘Ey!’ de Fito Páez.
Inspirado en el mito de Ícaro y el bullicio de Buenos Aires y Nueva York, Cerati compuso En la Ciudad de la Furia y terminó siendo el corte de difusión del álbum, para el cual Alfredo Lois volvió a dirigir un videoclip con el que el grupo hizo historia, pues fue el primer vídeo musical de un grupo argentino en transmitirse por MTV, valiéndoles una nominación a los MTV Video Music Awards en 1990. Con todo este empuje, la banda volvería a hacer historia, pero esta vez en casa, pues llevaban más de un año sin presentarse en Buenos Aires, por lo que para su regreso al Estadio Obras cambiarían la cancha de basquetbol, donde usualmente se presentaban los espectáculos unitarios, por las canchas de hockey y rugby, hasta entonces usadas solamente para festivales , congregando a 25 mil personas y cerrarían el año presentándose en el Festival Tres Días por la Democracia, donde se celebraban cinco años del regreso a la democracia en el país, compartiendo escenario con Luis Alberto Spinetta, fuerte inspiración de Gustavo, Los Ratones Paranoicos, y su contemporáneo Fito Páez.
Durante todo 1989, Soda Stereo siguió conquistando América Latina, comenzando por treinta shows a lo largo de Argentina para continuar por el resto del continente, consagrándose especialmente en México, donde el Rock se abría paso gracias a grupos como Caifanes, Aleks Syntek y la Gente Normal, quienes fueron la banda telonera de la gira en México, La Maldita Vecindad y los Hijos del Quinto Patio ó Santa Sabina, liderada por Rita Guerrero. A finales de ese año el grupo grabó Mundo de Quimeras y una nueva versión de Languis, las cuales fueron incluidas en el Maxi-simple ‘Languis’ junto a remixes de En el borde y Lo que sangra (la cúpula) y volverían a cerrar el año a lo grande al volverse uno de los primeros grupos de rock en tener shows agotados en Estados Unidos, específicamente en el teatro The Palace de Los Ángeles, donde Miguel Mateos se había presentado en septiembre de ese mismo año.
Por aquel entonces Charly Alberti llevaba una relación sentimental con Paola Antonucci, estudiante de Bellas Artes, sin embargo, al poco tiempo ella terminó con él y comenzó a juntarse con Gustavo, quién llevaba poco tiempo divorciado de Belén Edwards. La joven y el cantante compartían tardes enteras consumiendo LSD y escribiendo frases en los mosaicos del departamento de Cerati ubicado en la Avenida Alcorta, las cuales se volverían los versos del próximo álbum de la banda.
1990 recibiría al grupo con 32 mil personas en el Estadio José Amalfitani, presentación en la que se acompañaron de David Lebón, guitarrista de Serú Girán y Pescado Rabioso, para Terapia de amor intensiva y al terminar su presentación el dúo Tears For Fears fue recibido por un estadio casi vacío, demostrando la popularidad del grupo sobre referentes internacionales, sin embargo, la crisis económica en Argentina había dado como resultado una caída en la popularidad del rock-pop y una inclinación por géneros como el Hard Rock, el punk ó el Heavy metal y en respuesta Soda Stereo decidió dar un paso atrás y analizar su panorama. Con el hard rock conquistando las radios, el grupo decidió volver a los grupos de su adolescencia como Pescado Rabioso, liderada por Luis Alberto Spinetta, ó Vox Dei y mezclarlos con grupos contemporáneos que daban los primeros atisbos de lo que un par de años después sería el grunge estadounidense, para lo que volvieron a contar con la participación de Tweety González, quien había tocado junto a Fito Páez desde su primer álbum, y Daniel Melero en los teclados, y Andrea Álvarez como percusionista.
Con esta plantilla de músicos, Soda Stereo creó ‘Canción Animal’, con el que una vez más conquistó al público y comenzó a ganar fanáticos en Europa por su sonido crudo, lleno de baterías potentes y guitarras distorsionadas en canciones como la homónima Canción animal, (En) el séptimo día, Sueles dejarme sólo ó Hombre al agua, aunque no se eximía de tomar un tono más relajado en canciones como 1990, De música ligera ó Té para tres, escrita por Cerati tras enterarse del diagnostico de cáncer de su padre. A mediados de 1990 dio inicio la Gira Animal, un hito en sí misma por todos los logros, comenzando por la posibilidad de tener su propio sistema de audio y vídeo en cada una de las treinta ciudades que se recorrieron en Argentina y las otras treinta en el resto de Latinoamérica, presentaciones tras la cuales Cerati terminaría su relación con Antonucci; sus catorce presentaciones en el Estadio Gran Rex, las cuales dieron pie a la realización de ‘Rex Mix’, en el que se incluye la inédita No necesito verte (para saberlo), cuya letra es un poema de Cerati dedicado a Cecilia Amenábar, modelo chilena; y su presentación en la Av. 9 de Julio a finales de 1991.
Luego de año y medio de gira, Soda Stereo volvía a Buenos Aires en diciembre para cerrar la Gira Animal en la segunda edición de Mi Buenos Aires Querido, una serie de recitales gratuitos en la Avenida 9 de Julio donde se presentaron durante poco más de dos horas ante una eufórica multitud de entre 250 y 400 mil personas que llenaron la avenida más ancha del mundo y los incontables televidentes que sintonizaban la señal de Canal 13. Para muchos, incluidos los miembros de la banda, este es el punto más alto de Soda Stereo, tanto así que existen muchos mitos alrededor, como un sismo ocasionado por la potencia de la música, la cual se escuchaba a 3 kilómetros del Obelisco ó que las luces iluminaban la avenida completa.

En enero de 1992 falleció el padre de Cerati y un par de meses falleció el padre de Daniel Melero, por lo que ambos comenzaron a afianzar su amistad y a experimentar con la consola de los Estudios Supersónico, la cual ya habían usado para ‘Rex Mix’, resultando en la creación de ‘Colores Santos’, el primer álbum de Cerati sin Soda. Tras concluir sus presentaciones en España en mayo de ese año, el grupo acordó tomarse un descanso en el que cada uno comenzó a escuchar a nuevos artistas, especialmente del rock británico como My Bloody Valentine, para lo cual finalmente Soda usaría el innovador equipo de sus propios estudios, resultando en largas y fructíferas sesiones de experimentación.
La producción de ‘Dynamo’ generaba tensiones en el grupo, especialmente entre Cerati y Alberti, pues el vocalista comenzaba a tomar un liderazgo impositivo que a Charly no le terminaba de gustar, lo cual quedó registrado en el cortometraje documental ‘Haciendo Dynamo’, dirigido por Boy Olmi, donde los Soda aparecían con pantalones deportivos, largas ojeras y pesadas jornadas de trabajo, en contraposición con la producida imagen de sus primeros años. El resultado fue un álbum lleno de atmósferas y sonidos electrónicos que, aunque tenía satisfecha a la banda, no gustó ni al público ni a la prensa, quienes constantemente comparaban el trabajo con su predecesor y criticaban la falta de creatividad al copiar a artistas británicos.
Aunque Cerati estaba decidido a no hacer una gira, y mucho menos una tan extensa como la última, la banda presentó el álbum en el Estadio Obras teniendo entre sus teloneros a los incipientes Babasónicos y dieron una corta serie de conciertos por Latinoamérica, sin embargo, Cerati terminó por detener la gira en México, según rumores, tras presentarse en el patio de una panadería familiar para una fiesta de XV años en Ecatepec, por lo que el resto del Dynamo Tour se canceló y Cerati viajó a Chile para acompañar a Cecilia Amenábar durante su embarazo, experiencia que terminaría plasmada en ‘Amor Amarillo’, el primer álbum de Cerati como solista.
A pesar de la buena recepción de ‘Amor Amarillo’, Cerati afirmó no estar interesado en una carrera solista, mientras que Charly Alberti se enfocaba en los avances tecnológicos de la época, especialmente las posibilidades de internet, mientras que Zeta trabajaba como productor de bandas que daban sus primeros pasos en la industria hasta que su hijo Tobías falleció en un accidente automovilístico, mientras que Simón resultó con quemaduras. Esta tragedia terminó por reunir a la banda para grabar un nuevo álbum.
Gustavo, Zeta y Charly llevaban casi tres años sin tocar juntos, sin embargo, el tiempo parecía haberle sentado bien a la relación, pues las sesiones de composición resultaron mejor de lo esperado, especialmente porque, a diferencia de las sesiones en ‘Dynamo’, las presiones eran menos, ahora no tenían que preocuparse por sellos, contratos ó tiempos de entrega, era como volver a la sala de ensayo en casa de Charly, improvisando y experimentando con los sintetizadores que Cerati había usado en ‘Amor Amarillo’. De estas sesiones terminaron componiendo 25 canciones que planeaban incluir en un álbum doble donde la primera parte serían canciones tradicionales, mientras que la segunda mitad serían composiciones instrumentales, sin embargo, la disquera no confiaba en el proyecto tras los años de inactividad, así ‘Sueño Stereo‘ terminó con una selección de doce canciones.
Los sencillos Ella usó mi cabeza como un revólver, Zoom, Disco eterno y Paseando por Roma le devolvieron popularidad al grupo y se convirtieron en nuevos clásicos que volvieron a conquistar MTV, dando pie a una nueva gira por Latinoamérica que se extendió desde septiembre de 1995 hasta abril de 1996. En octubre del 95 la banda fue la primera en Latinoamérica en transmitir un concierto por internet y un par de meses después finalmente se decidió a ser parte del MTV Unplugged, ciclo de presentaciones al que se habían negado continuamente, presentación que quedó plasmada en ‘Comfort y Música para Volar‘, que es considerado uno de los mejores álbumes de la banda por su mezcla de sonidos y efectos. Tanto en el show de Miami para MTV como en la subsecuente gira, el trío viajó junto a los hermanos Diego, Ezequiel y Pedro Fainguersch, quienes terminaron ocasionando una nueva discusión en la banda.
Durante su estadía en Estados Unidos, el trío de hermanos chorreó la habitación de los Soda con un matafuegos, gesto que el grupo respondió de la misma forma y que resultó en el hotel imponiéndoles una multa por destrozo de las instalaciones; mientras Zeta y Charly argumentaban que los hermanos debían pagar la multa por haber sido los primeros en jugar con el matafuegos, Cerati y los hermanos defendían que todos habían hecho mal uso de las instalaciones y se les debería descontar la multa en partes iguales, sin embargo, a diferencia de discusiones anteriores donde Gustavo imponía su veredicto, los tres miembros de Soda Stereo acordaron votar, resultando en los hermanos pagando la multa por dos votos de Zeta y Charly en contra del único de Gustavo. A la mañana siguiente los hermanos dejaron la banda con una enorme molestia y Cerati no hablaba con sus compañeros.
Al concluir la gira el grupo se volvió a distanciar, haciendo que la prensa especulara sobre la separación definitiva de la banda, la cual para Gustavo ya era una realidad hasta que Charly amenazó con tomar acciones legales si la banda terminaba abruptamente y todos convinieron en hacer una ultima gira como cierre de su historia, la cual se anunció en mayo de 1997 y al día siguiente los medios publicaron una carta de despedida firmada por Gustavo. La única condición de Cerati para la gira era que fuera corta, por lo que sólo contó con seis presentaciones en cuatro países, concluyendo en septiembre del mismo año en el Estadio de River Plate, mismo lugar donde Charly había conocido a Laura, la hermana menor de Gustavo. Al concluir esta presentación se hizo presente una de las frases más icónicas de la banda, dando cierre a la historia de la banda en el mismo lugar donde había comenzado y un par de meses después se lanzó ‘El último concierto’, un álbum doble donde se recoge la gira completa.
«Gracias totales»
Durante los años siguientes, con cada uno de los integrantes siguiendo sus carreras individuales en distintos ámbitos, la historia de Soda siguió siendo reconocida, como ocurrió en 2002 cuando fueron los primeros en recibir el Premio Legend en la primera edición de los Premios MTV Latinoamérica ó los distintos especiales televisivos inspirados en su historia, como ‘Una parte de la euforia’ ó ‘El último concierto’ en DVD, hasta que en 2007 la banda volvió a los escenarios. La noticia se dio a conocer en junio de ese año y se oficializó con una conferencia de prensa donde Gustavo, Zeta y Charly tocaron juntos por primera vez en diez años.
Titulada ‘Me verás volver’, verso final de En la ciudad de la furia, la gira de reencuentro de Soda Stereo le dio la vuelta al continente que clamaba por su regreso casi desde su separación, por lo que rápidamente se tuvieron que agregar más fechas por la alta demanda, mientras que las asperezas de años anteriores parecían haberse borrado por completo, dando una serie de conciertos considerados entre los mejores de la banda en cualquiera de las ciudades en las que presentaran. Con este capítulo cerrado, Gustavo Cerati se dedicó a trabajar en ‘Fuerza Natural’, un nuevo álbum solista con el que salió de gira por toda Latinoamérica, sin embargo, tras su presentación en Caracas, sufrió un ACV por el cayó el coma y falleció en 2014.
Soda Stereo ha vuelto varias veces a pesar de haber perdido a su vocalista y guitarrista, ocurrió con ‘Sép7imo Día’, un espéctaculo en conjunto con el Cirque du Soleil, la gira ‘Gracias Totales’ en la que Zeta y Charly se acompañaron de vocalistas como Rubén Albarrán, Juanes, Julieta Venegas y hasta Benito Cerati, hijo de su compañero de banda y su más reciente reencuentro con la gira ‘Ecos‘, donde Gustavo Cerati ha vuelto gracias a tecnología de punta.

22 años
Estudiante de cine
Melómano
