The Drama CM-1

Cuando los primeros anuncios de El Drama comenzaron a salir, uno podría esperar encontrarse con una comedia romántica, y al ubicar el logo de A24 en estos promocionales, alguien podría apostar a que sería un filme del mismo corte que Amores Materialistas, estrenada en 2025.

Y hay una parte de esta idea que es cierta: es una comedia romántica, pero la realidad es que, si conoces el trabajo del director noruego Kristoffer Borgli, sabes que lo tradicional no es una palabra que defina su filmografía, y en su lugar, encontrarás una película que te enganchará desde sus primeros minutos, pero el transcurso será estresante, mientras el amor es puesto bajo un microscopio y las risas aparecen más por una sensación de incomodidad continua.

El Drama sigue a Emma (Zendaya) y Charlie (Robert Pattinson), una pareja acomodada que está en las vísperas de celebrar su boda. Una noche, tras ser testigos de un incidente, deciden tener una conversación al respecto con sus mejores amigos, Rachel (Alana Haim) y Mike (Mamoudou Athie), lo que les lleva a discutir acerca de qué es lo peor que han hecho en sus vidas. El resultado de esta conversación es un tanto caótico y esto pone en pugna la boda de la feliz pareja.

El tema de conversación, o mejor dicho, el detonante del drama, que también deja en shock al espectador, es el plot twist que empieza a marcar el ritmo en la narrativa, pero, he de mencionar que lo importante no es el impacto, sino las secuelas que los personajes tienen durante esta historia; estos intentan comportarse de una manera “correcta”, pero su ética expone su verdadera naturaleza.

Y mientras la tensión crece en una de las partes de la pareja, e incluso el retrato del pensamiento colectivo se hace presente en algunos de los personajes, el espectador poco a poco va sucumbiendo ante esas dudas e histeria. Hay una escena en donde la pareja principal habla con su fotógrafa, quien repasa la lista de retratos que se deberán tomar, y al recorrer esto, una serie de disparos fotográficos se escuchan in crescendo, causando una sensación de incomodidad.

Se vuelve interesante observar que, en los créditos, uno de los nombres que tienen participación, como productor, es Ari Aster, a quien recordarán por cintas como Hereditary y Midsommar, permitiendo, hasta cierto punto, que Borgli pueda explorar algunas de sus ideas, a la par que la edición se encarga de mantener a raya el humor oscuro y directo, en donde Pattinson y Zendaya navegan por una dinámica nerviosa.

El público se vuelve un cómplice de la parte nerviosa de la pareja, quienes buscan comprender a la otra cara de la moneda, contextualizar su proceso mental para poder entender mejor su comportamiento, pero en realidad, el espectador debería ser invitado a poner bajo ese análisis el actuar del personaje al que está acompañando y a los que lo rodean. La pregunta que surge es: ¿qué tan bien conoces a la persona con la que anhelas compartir el resto de tus días?

La realidad es que El Drama funciona como un arma de dos filos; por una parte, podríamos argumentar que esta es una película que, lejos de caer en los tropos de las comedias románticas, no busca darle (a simple vista) algo complaciente al público. Pero ello también la puede llevar a sentirse contradictoria y ambigua, algo que podría no ser del agrado de muchos y, sobre todo, sentir que su concepto se pudo haber explotado mejor.

Aunque, con esto dicho, me atrevo a decir que El Drama es una de las películas que más incómodo me han hecho sentir durante este año, y lejos de verlo como algo negativo, el deseo de poder tener una conversación al respecto de lo que acontece en esta película me hace encontrar su valor.

 

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