Estos son los detalles de la esperada consola.

El momento para ganar la batalla de la próxima generación de consolas de videojuegos está por llegar y Microsoft ya ha comenzado a preparar el terreno.

El equipo comandado por Phil Spencer hace tiempo reveló un poco de información sobre la Xbox Series X, que será la sucesora de la actual Xbox One. Y aunque aún queda tiempo para conocer todo lo que tiene para ofrecernos, esto es lo que sabemos de la que promete ser la consola casera de videojuegos más potente.

Algo que ha llamado la atención de todos, es el aparente tamaño monstruoso de la consola. Pero calma, que en realidad el diseño tipo CPU, no varía demasiado en comparación con las Xbox anteriores. Las medidas de Xbox Series X son de 301 x 151 x 151 mm, mientras que la Xbox One X mide 300 x 240 x 60 mm.

Antes de hablar del hardware de la consola, vale mencionar que desaparecerán los puertos audio, óptico y el HDMI tradicional, para ser reemplazados por un puerto HDMI 2.1. Menos es más.

También tendrá una cámara de condensación que repartirá la temperatura de manera uniforme entre el núcleo y la memoria.

El procesador del sistema cuenta con una arquitectura Zen 2 y RDNA 2 de AMD. Será cuatro veces más potente que una Xbox One a través de sus 12 teraflops de procesamiento gráfico en la GPU. Con esto será capaz de ofrecer gráficos de hasta 12 FPS, en mundos más grandes, complejos y estilizados.

Y habrá más poder con su CPU octa-core y una poderosa tarjeta gráfica que además tendrá 16 GB de memoria GDDR6. Además, podrás usar tarjetas de almacenamiento, que no son más que unidades SSD extraíbles de 1 TB.

El Variable Rate Shading (VRS) es a grandes rasgos, una nueva patente tecnológica de Microsoft que permitirá a los desarrolladores el utilizar de manera más eficiente la potencia de la consola. Se dice que en vez de usar ciclos de la GPU de manera uniforme para cada pixel en pantalla, darán prioridad a efectos individuales en personajes concretos u objetos ambientales importantes. Esta técnica permite tener cuadros por segundo más estables y con mayor resolución, sin ningún impacto en la calidad final de la imagen lo que podría llevar a alcanzar los tan soñados 4K/60FPS que los gamers no han logrado tener.

El Ray Tracing es una técnica que se basa en una serie de algoritmos que permiten ejecutar a toda velocidad los cálculos de iluminación, lo que se traduce en una determinación inmediata del lugar de reincidencia de la luz para mejorar los efectos y reflejos a tiempo real.

La memoria sólida o SSD con la que trabaja Microsoft, guardarán prácticamente todos los aspectos del juego. Desde mundos más grandes y dinámicos hasta tiempos de carga instantáneos.

Con el Quick Resume, podremos volver al último punto de guardado sin tener que esperar pantallas de carga. Esto una mejora al actual modo reposo de las consolas, pues en este caso no depende tanto del estado de suspensión de la consola como de la aceleración de la CPU en cada videojuego concreto.

Habrá mejoras también en el HDMI, ya que soportará una versión 2.0 lo que garantizará unos visuales superiores a los que se logran actualmente.

En cuanto a la jugabilidad, no se sabe mucho de los nuevos mandos, pero se tiene claro que Microsoft busca una mejor relación jugador-consola, por lo que la sincronización pretenderá llegar a una precisión similar a la que se tendría con una conexión por cable. Entre los detalles revelados están una nueva cruceta y el añadido de un botón Share.

Una de las características que más llaman la atención de esta nueva generación en Microsoft, es la Smart Delivery. Simplificando la idea, no tendrás que comprar un juego para Xbox One y otro para Xbox Series X, solo habrás de comprar un juego. El sistema de la consola se encargará de determinar en cuál se está ejecutando y elegirá por sí solo la versión que mejor de adecúe

La Smart Delivery se aplicará en todos los juegos exclusivos para Xbox, pero la opción se dejará abierta a ser aplicable por todos los desarrolladores. De esta forma, juegos como Halo Infinite o Cyberpunk 2077 ya harán uso de esta característica, actualizando tu compra a la de la siguiente generación de manera gratuita.

Hablando de juegos, sabemos que algunos de los títulos que ya están confirmados para la Xbox Series X son los siguientes:

  • Halo: Infinite (343 Industries)
  • Senua’s Saga: Hellblade 2
  • El Señor de los Anillos: Gollum (Daedalic Entertainment)
  • Rainbow Six: Siege (Ubisoft)
  • Watch Dogs: Legion (Ubisoft)
  • Gods and Monsters (Ubisoft)
  • Rainbow Six: Quarantine (Ubisoft)
  • Outriders (People Can Fly)
  • Gothic Remake (THQ Nordic)
  • Nascence: Annas Song (Dreamppainters)
  • Cyberpunk 2077 (CD Projekt RED)

Pero también se ha dicho que habrá otros juegos de la actual generación que darán el brinco a la siguiente, por lo que la oferta crece. Además de la promesa de retrocompatibilidad con títulos que así la tengan, como ocurrió anteriormente con videojuegos destacados. Por igual, esto se repetirá en controles al poder utilizar los que se tengan de una Xbox One, incluido el Elite Wireless Controller.

Y si a esto se añade el Project xCloud que pretenderá llevar el servicio de streaming a un nuevo nivel, es notorio que la oferta de interactivos será muy amplia.

Por último, desconocemos el precio que la consola tendrá en su salida al mercado, pero se tiene entendido que este oscilará entre los 550 y 600 dólares, que convertido nos daría una cifra entre los 10,400 y 11,300 pesos mexicanos.

La Xbox Series X llegará al mercado en las festividades de fin de año de este 2020.

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