‘Violator’: 35 años de la transgresión
Depeche Mode y su conquista internacional.
El 19 de marzo de 1990, Depeche Mode no solo transgredió nuestros oídos con su icónico álbum ‘Violator’, si no que también transgredió la escena musical electrónica al integrar guitarras, se transgredió a sí mismo para crear uno de sus álbumes más famosos y transgredió fronteras para llegar al mercado internacional.
Reseña musical | ‘Violator’
Depeche Mode es una de las bandas más importantes de música electrónica en la historia, volviendolos pioneros del género; al principio de su carrera el sonido synth pop los había llevado al estrellato en Reino Unido con canciones como Just can’t get enough, Everything counts ó But not tonight, sin embargo, la banda liderada por David Gahan tenía otros planes para la llegada de la última década del siglo XX.
Desde ‘Music for the Masses’, Depeche Mode había experimentado con sonidos más lejanos al synth pop, como el dark wave o el industrial, lo que les había dado popularidad y los comenzaba a diferenciar del resto de bandas de música electrónica de la época, uno de los logros más destacables de esta etapa de la banda es el balance que logran entre las atmósferas oscuras, de las que The Cure era maestro, con el sonido digerible y comercial de grupos como Duran Duran.
Bajo la producción de Mark Ellis, mejor conocido como Flood, la producción del séptimo álbum de estudio de Depeche Mode comenzó llena de minimalismo, pues tanto la banda como el productor buscaban no caer en rutinas durante las sesiones de composición, lo que les dio la libertad de poder crear la música que quisieron, sin quitarle el ya ganado puesto de compositor a Martin Gore. La participación de Flood fue fundamental para el estilo sonoro del álbum, la mezcla entre los sintetizadores que caracterizaban al grupo con las guitarras eléctricas y las cuerdas en canciones como Enjoy the Silence ó Clean se vuelven la advertencia del estilo que la banda tomaría de cara al nuevo siglo.
Personal Jesus cumplió completamente con su labor como primer sencillo del álbum, desde el principio se siente la transgresión hacia todo lo que Depeche Mode nos tenía acostumbrados, que se reafirma con el título del propio álbum, el cual se traduce literalmente como «violador», sin embargo solo en la connotación de «transgresor». Personal Jesus, siendo anunciada a través de los periódicos con el titular «Your own personal Jesus», resume completamente el estilo musical del álbum, la mezcla del darkwave con el uso de cuerdas puede llegar a sonar un poco a blues, pero tampoco lo es completamente, es de esa transgresión de la que se habla cuando mencionamos ‘Violator’ en la conversación.
Otra de las intervenciones importantes es la de Anton Corbjin, quien a partir de aquí se vuelve el fotógrafo y director recurrente de la banda, para las fotografías y vídeos de este nuevo álbum, Corbjin decide usar a David Gahan, vocalista de la banda, como eje visual, volviendolo quizás el rostro más reconocido del grupo junto al de Martin Gore. La participación de Corbjin en la imagen del grupo es otro de los grandes cambios para la banda, pues todas sus fotografías son en blanco y negro, dándoles una imagen más contrastada y atemporal en comparación con la que tenían en sus fotografías anteriores, así como la misma banda y sus integrantes maduraban, también lo hacía su imagen.
Además de Personal Jesus, el álbum colecciona otras de las canciones más conocidas del grupo, como lo son Enjoy the silence, Policy of truth ó World in my eyes, con las que Depeche Mode conquistó Estados Unidos y de paso el resto de América, volviendo a The Violator World Tour una de las giras más redituables de principios de los 90.
Hablar de ‘Violator’ es hablar de uno de los álbumes bisagra en la carrera de Depeche Mode, un álbum donde el riesgo se toma para innovar en un género que muchas veces podría parecer repetitivo y poco creativo, para encumbrar a Depeche Mode como uno de los más grandes grupos musicales de la historia.

22 años
Estudiante de cine
Melómano

Así es, no se les puede encasillar porque, a diferencia de la mayoría de grupos de la época, Depeche muta incorporando elementos y madurando en el sonido, de forma que se puede apreciar un crecimiento.
Otros grupos de la época se acomodaron repitiendo disco tras disco lo mismo que quieren sus fans, en asegurar las ventas, y se quedan en el synth-pop, heavy metal, new wave, etc.
Ellos cambian, y al synth-pop de sus dos primeros trabajos, incorporan industrial en los dos siguientes, y dark wave para los dos posteriores, para finalmente llegar a Violator… y después, aún más transgresor Songs of faith and devotion, donde mezcla elementos blues, rock, gospel y hasta pizzicato de violines.