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29 de noviembre de 2022

Giselle y Robert se casaron hace quince años, pero Giselle está cansada de vivir en la ciudad. Ella y su familia deciden mudarse a una tranquila comunidad suburbana llamada Monroeville en busca de una vida de cuento de hadas. Ella se siente frustrada porque no ha sido fácil ser feliz para siempre, así que intenta usar la magia de Andalasia para solucionar sus problemas, pero accidentalmente transforma la ciudad en un cuento de hadas de verdad y pone en riesgo la felicidad de su familia. 

Hace ya más de 15 años que llegó a cines Encantada, una película original de Disney que nos presentaba una visión realista de los clásicos cuentos de hadas. Su moraleja nos decía que valía la pena creer en el amor, incluso cuando eso no signfica creer en el felices para siempre.

A pesar de que su final era feliz, en el fondo quedaba esa duda ¿Podrían Giselle y Robert ser felices para siempre? ¿En algún punto se acabaría el amor? Bajo esa premisa por fin llega la esperada secuela, Desencantada y con lo sólida que es la primera entrega, parece que no sería tarea difícil seguir explorando los temas de su predecesora. Lamentablemente ese no ese el caso, pues Desencantada es una secuela decepcionante.

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Es notable que hay interés en hacer de Desencantada una secuela digna de la original. El concepto está ahí, los elementos están a la mano, pero tal vez la preocupación de hacer una película perfecta que haga justicia al clásico que nos cautivo hace años. O tal vez es lo contrario, Desencantada fue creada por la simple razón de tener contenido en Disney+, no más, nada de satisfacer a los fans o siquiera hacer una buena película.

Es extraño decir que en el caso de Desencantada es ambas cosas. Por un lado es claro que el cast tiene todas las ganas de hacer la película, de seguir viviendo en la piel de estos personajes. Por supuesto que aquí resalta el trabajo de Amy Adams, porque no hay nada que no pueda hacer, mantiene la dulzura de Giselle y le agrega un poco de madurez que viene con los años. Pero por si fuera poco, también nos muestra una faceta totalmente diferente de la personaje. Entre ella, Patrick Dempsey, Idina Mezel, James Marsden y las adiciones al elenco Maya Rudolph y Gabriella Baldacchinno dan todo lo que pueden por darle vida a la película.

DISENCHANTED

Sin embargo sus esfuerzos se ven minimizados por la falta de empeño en prácticamente casi todos los aspectos restantes de la película. La dirección de Adam Shankman es plana, sin rasgos de estilo, el diseño de producción es decente si la vemos como una película de televisión, la mayoría de las canciones son genéricas y poco memorables. Pero es el guión de Brigitte Hales donde se encuentran las peores deficiencias de Desencantada, pues se va por un camino seguro, tomando elementos de otros productos (principalmente WandaVision) y por una trama que en lugar de comentar sobre los cuentos de hadas, se conforma con copiarlos. Así se hace a un lado el concepto básico de la original, que era el mundo real en contraste con la fantasía, aquí no hay nada de eso, y bien se podría justificar con la premisa, pero en realidad solo es una muestra de falta de entendimiento del material original.

Desencantada tenía el potencial de ser otro clásico igual que Encantada, en lugar de eso, Disney decidió hacerle honor a su título y le arrebató todo el encanto, la magia, todo lo que hizo de la primera película una película tan entrañable. Desencantada es otro caso en el que la demanda de contenido nos quitó algo valioso.

DISENCHANTED

Título original: Disenchanted
Dirección: Adam Shankman
Guión: Brigitte Hales
Elenco: Amy Adams, Patrick Dempsey, Maya Rudolph, Yvette Nicole Brown, Jayma Mays, Gabriella Baldacchino, Idina Menzel y James Marsden.

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