Reseña | Misión: Imposible – La Sentencia Final
Han pasado casi 30 años desde la primera vez que vimos a Tom Cruise interpretar a Ethan Hunt en Misión: Imposible de Brian de Palma, en ese momento seguramente nadie se imaginaba que en las siguientes décadas, Misión: Imposible se convertiría en la saga de acción y aventura más importante de la industria, superándose con cada entrega en todo aspecto, en el arco de su protagonista, en la calidad de la acción y por supuesto, el nivel de peligro de los stunts que Cruise realizaría. Sin embargo todo debe llegar a un final, por más que queramos no es posible ni sano alargar una historia más de lo debido y parece que después de siete entregas, Cruise, Christopher McQuarrie y compañía creyeron que era hora de cerrar la historia de Hunt, sus amigos y la IMF. ¿Cómo darle conclusión a una historia con un legado tan profundo? ¿Cómo se llega a superar lo hecho anteriormente para salir con la frente en alto? A unos cuantos minutos de haber iniciado Misión: Imposible – La Sentencia Final, Hunt y Cruise nos piden confiar en ellos una última vez y eso fue lo que hicimos.
A unos meses de su aparición, la poderosa inteligencia artificial llamada la Entidad se ha apoderado del armamento nuclear de casi todas las naciones del mundo que poseen uno. Al borde de una guerra nuclear que acabaría con la vida de cientos de millones, la presidenta de los Estados Unidos implora a Ethan Hunt, quien ha estado aislado desde su último enfrentamiento, que haga lo imposible para detener a la Entidad. Su misión, si decide aceptarla, la ejecutaría bajos sus propios términos y con el propósito de destruir a la Entidad. Hunt recluta a su equipo y se dispone a llevar a cabo esta misión que bien podría ser la más peligrosa y la última.
Confianza es quizá la palabra clave de la historia de Ethan Hunt, pues en todas las entregas ha tomado decisiones que técnicamente empeoran la situación, lo ponen en peligro a él, su equipo y muchos inocentes con la confianza de que todo saldrá bien al final. Cuando Jim Phelps quería la lista de agentes ¿Qué hizo Ethan? Robarla por él. Cuando Davian quería la Pata de Conejo, ¿Qué hizo Ethan? Lo mismo que el caso anterior. Cuando John Lark quería liberar a Solomon Kane, ¿Qué hizo Ethan? Ayudarle a realizar la extracción. Decisiones arriesgadas, pero esas decisiones siempre llevan a cumplir la misión con saldo blanco. No se trata de ‘el fin justifica los medios’, no, Hunt más bien cree, confía, en que no importa que tan grande sea la adversidad, siempre, absolutamente siempre, hay una solución. Muchos lo han cuestionado, incluso dentro de su equipo, varias veces han querido apresarlo para que responda por sus acciones y al final los resultados le dan la razón. Hunt siempre tiene la razón, siempre está del correcto, ¿Cómo lo sabe? No lo sabe, solo confía.
Sin embargo ¿Qué tal si llega el día en que Ethan tome una decisión arriesgada que lleve al enemigo a cumplir su objetivo? ¿Qué tal si su equipo decide no confiar ciegamente en él? Esa es la pregunta con la que parte la trama de La Sentencia Final ¿Puede Hunt equivocarse por primera vez y las consecuencias ser fatales para el mundo? Esa pregunta se vuelve una cuestión meta-ficcional, pues parece como si Tom Cruise y Christopher McQuarrie se preguntaran a sí mismos: Si esta es la última entrega de Misión: Imposible ¿Qué pasaría si nos equivocamos? ¿Qué pasaría si el elenco y nuestro equipo no confiara por última vez en nosotros? ¿Qué pasaría si no cumplimos con las expectativas del público y los fans? Claro que el mundo no se acabaría, no se perderían vidas, pero un gran legado se iría manchado y todos sabemos que nada es más importante que el final.
Esta entrega como la anterior sufrió de muchos problemas al haberse cruzado con la pandemia y más tarde la huelga de guionistas y actores. Todo estaba en contra de su realización, muchos planes cambiaron de rumbo, los costos se alzaron al cielo y aún así la película ahora está por llegar a salas de cine de todo el mundo. Por estas adversidades y muchas más que seguro no conocemos que tuvieron que superarse, La Sentencia Final como película es la entrega de la saga que más se asemeja a una misión de la IMF. Así que después de tanta habladuría, vamos al grano: A la octava entrega de Misión: Imposible le queda chica la categoría de épica, es una película con una ambición enorme que se derrocha en su historia y las secuencias de acción, es tan enorme que llega al punto de ser insana y aunque es el motor que mueve la cinta, también le lastima.
La primera parte de La Sentencia Final es casi escasa en acción y más bien está conformada por numerosas conversaciones entre los personajes en donde se revelan fragmentos importantes de información relevante para la trama. McQuarrie hace todo lo posible para que la audiencia se mantenga interesada en la cinta mientras no sucede mucho más que estos diálogos de exposición a los que si uno presta atención comenzará a ver un poco hacia donde se dirigirá la trama más adelante, pero también es fácil perderse entre el ruido y dejar de entender todo lo que está sucediendo. No puedo asegurar que esta primera parte es perfecta, va de una cosa a otra en cuestión de segundos, los diálogos pueden ser difíciles de seguir, hay un extraño exceso de apoyo en flashbacks de las entregas anteriores; y esto se debe probablemente a que la peculiar forma en que estas películas se realizan, escritas a la marcha del rodaje, le exige a McQuarrie unir las piezas de su escaleta como pueda ¿Toda decisión que toma es buena o coherente? No necesariamente, pero como ya lo dije mil veces antes, esto se trata de confianza y McQuarrie a través de Hunt nos dice que si somos pacientes y confiamos en lo que está haciendo en esta primera parte entonces tendremos como recompensa las secuencias de acción y acrobacias que suceden en la segunda.
Una vez superada esta tensa, aunque inconsistente, primera parte, entonces ya llegamos a lo que queremos ver, Tom Cruise en modo maniático haciendo los stunts más extremos de su carrera y es aquí donde vemos que tanto él como McQuarrie saben que calidad siempre va antes que cantidad, ya que si hablamos de cuantas secuencias de acción hay en la segunda parte de la película podemos decir que en sí solo son dos. Sin embargo estas secuencias son de una realización tan fina que la noción del tiempo se pierde, la tensión hace que los latidos del corazón se aceleren, podrías hasta dejar de respirar por un segundo, en particular los últimos treinta minutos de metraje harán que hasta los más valientes desarrollen una fobia a las alturas. Y es que ver lo que hace Cruise trepado en las alas de una avioneta o sumergido en el agua por varios minutos es tan peligroso de realizar como es emocionante de ver porque es algo que solo un demente haría por nuestro entretenimiento y aquí estamos más que agradecidos por ello.
La segunda parte de La Sentencia Final es lo más emocionante, extremo, aterrador y divertido que ha sucedido en el cine de acción de los últimos años, de la década, del siglo, de la historia del cine. Sin embargo no sería ni la mitad de emocionante si no fuera por todo lo que vimos anteriormente, McQuarrie y Cruise no hacen acción porque sí, ambos saben que todo stunt, cada golpe, cada persecución, debería tener un valor emocional detrás y si bien al inicio de la cinta era un tanto difícil ver que era lo que este dúo trataba de decirnos, para cuando los créditos comienzan, la audiencia se dará cuenta de que ha sido afectada sentimentalmente por el viaje que Hunt y sus amigos han emprendido. Así también se dará cuenta de que todo el viaje ha valido la pena, incluso se olvidará de los baches en el camino. ¿No es así como suele el proceso de las misiones de Hunt en estas películas? Son imperfectas por todas las decisiones apresuradas o arriesgadas que se tomaron y aún así al final sale tan bien que solo queda una gran satisfacción. Eso es lo que importa y es lo que Cruise y McQuarrie nos entregan.
Es por eso que si bien no es del todo necesario revisar toda la saga para ver La Sentencia Final, los flashbacks nos indican lo que es importante, si sirve para tener una experiencia emocional mucho más impactante de lo que nos puede dar por sí sola, pues podemos ver como todo lo que sucede en cada entrega, cada acción de Hunt, es una serie de eventos encadenados unos a otros que nos han llevado a este punto ¿Es eso solo la vida o es el destino manifestándose? Si sumamos eso a la teoría de que las películas de Misión: Imposible son un paralelo de la vida y carrera de Tom Cruise, entonces aquí nos encontramos con un capítulo aún más fascinante y que también le agrega más emoción a la cinta.
Pues es que Cruise en La Sentencia Mortal da una masterclass de actuación de estrella de cine, está comprometido con el proyecto como ningún otro actor se compromete a los suyos y si bien por esta razón muchos creen que estas películas se tratan de ejercicios de vanidad la realidad no podría ser más lejana a esto. Mucho se habla de sí Cruise es la última estrella de cine que queda en la industria del cine comercial hoy en día, tal vez él mismo lo ha llegado a creer y por eso en sus últimas películas y en especial esta octava entrega de Misión: Imposible nos quiere dejar en claro que cuando él se vaya el cine no quedará desamparado, pues confía en que una nueva generación de actores comprometidos con sus carreras, con el público y el arte del cine están a punto de llegar y quizá varios de ellos se encuentran dentro del elenco como Pom Klementieff quien de todos se roba más la atención cada vez que está en pantalla. Tom Cruise y Ethan Hunt no son eternos y si ellos no están, cuando no estén, habrán otros con la misma fuerza de voluntad que sigan sus pasos.
Misión: Imposible – La Sentencia Final cierra con una nota esperanzadora una historia que ha estado llena de intriga, traiciones, dolor, sangre y lágrimas; no podíamos esperar otra cosa cuando la reafirmación de que todo puede salir bien sin importar si parece imposible lograrlo ha sido el mensaje de todas las entregas. Entonces si has llegado hasta aquí y aún no estás convencido de que La Sentencia Final es un final digno, poderoso y bello para esta saga, solo te pido que confíes en mi, en Tom Cruise y el poder del cine.
Título original: Mission: Impossible – Final Reckoning
Dirección: Christopher McQuarrie
Guión: Christopher McQuarrie y Erik Jendresen
Elenco: Tom Cruise, Hayley Atwell, Ving Rhames, Simon Pegg, Esai Morales, Pom Klementieff, Henry Czerny, Angela Bassett, Shea Whigham, Greg Tarzan Davis, Rolf Saxon, Charles Parnell, Holt McCallany, Janet McTeer, Tramell Tillman, Nick Offerman, Mark Gatiss, Lucy Tulugarjuk, Katy O’Brian, Tramell Tillman, y Hannah Waddingham.








Gracias por compartir la reseña , gracias @CineMedios por la invitación a la alfombra Roja y premier en el auditorio nacional, fue una experiencia espectacular!!!
A quien les este comentario, no se pierdan de verla en cines , está genial!!
Saludos !!