destino_final_lazos_sangre_reseña

Reseña | Destino Final: Lazos de Sangre

La saga de Destino Final siempre fue un gran éxito en taquilla, las cinco entregas suman más de 650 millones de dólares en taquilla con presupuestos que van de los 25 a los 40 millones de dólares. Además el público las recibía con mucho gusto, sus últimas dos entregas son las que más han recaudado, y por lo tanto se podía asumir que para los estudios lanzar una sexta entrega un par de años después era una movida lógica. No fue así y nos quedamos sin Destino Final ¿Por qué? Ya quedamos en que no hubo una baja en taquilla y tampoco desinterés del público (ni siquiera después de la nefasta cuarta entrega), tampoco hubo conflictos legales como con otras franquicias, realmente no había nada que impidiera que esta saga continuara. Entonces ¿Qué pasó? Pues la llegada de Destino Final: Lazos de Sangre nos da una respuesta sencilla: La muerte necesitaba un tiempo para reinventarse.

Por meses, Stefani ha tenido la misma pesadilla: en los 60’s un restaurante en un rascacielos se cae a pedazos causando la muerte de decenas de personas y la protagonista en este sueño es una mujer llamada Iris, igual que su abuela a la que nunca ha conocido. Ya que los estragos de no poder dormir comienzan a afectar hasta su desempeño escolar, Stefani viaja de regreso a su hogar con su familia en busca de respuestas sobre su abuela, de quien nadie quiere hablar. Mientras más información Stefani descubre de su abuela, se va dando cuenta que esa pesadilla es mucho más real de lo que parecía y que después de cinco décadas, la muerte podría estar de regreso para terminar su trabajo.

¿Qué se necesita para una buena película de Destino Final? En estructura todas son absolutamente iguales, hay un accidente, una premonición, un grupo de gente se salva y luego mueren uno por uno hasta que el dúo protagonista cree que por fin ha logrado escapar de la muerte y al final resulta que no. Sin embargo lo que ha funcionado en sus cuatro gran entregas y lo que no en la única mala (sí, la cuarta) es que cada una tiene una sensación de perdida diferente y una dinámica entre sus personajes que las distingue, ya sea un grupo de amigos de la preparatoria, compañeros de trabajo o extraños que se encontraban en la misma carretera. Esas dinámicas definen como los personajes lidian con la muerte y Lazos de Sangre no es la excepción, pues hasta ahora no habíamos visto en esta saga como una familia tendría que lidiar con la inevitable muerte de todos o varios de sus miembros.

Después de una horriblemente tensa y violenta secuencia inicial, quizá de las mejores premoniciones de la saga, los directores Zach Lipovsky y Adam B. Stein se toman un buen rato para establecer a la protagonista y los personajes que la rodean, conocemos un poco de la historia detrás de esta familia y en que estado se encuentran en el presente. No se necesita demasiado, no es que tengan que ser personajes altamente complicados con matices, solo necesitamos conocerlos lo suficiente para mínimo creernos que son personas y que cuando empiecen a perder la vida, al menos sintamos que algo de seriedad sucedió. Stefani y su familia son personajes cuyas personalidades están muy bien definidas y son arquetipos que son fáciles de encontrar en cualquier familia, seguro más de una persona en la audiencia sentirá que está viendo interacciones reales de su familia, lo que abre paso a que el drama y la comedia se sientan sólidos, hay un mínimo de empatía o hasta odio y con ello el riesgo se siente real. Si bien hay momentos en los que la película parece que intentará explorar profundamente sobre temas como la familia, los traumas generacionales, las enfermedades mentales, etc., los directores saben muy bien que eso no es a lo que viene la audiencia, nos regresan a las risas y la violencia y lo logran sin rebajar el valor dramático. 

Y es que lo que hace funcionar a Destino Final y que Lipovsky y Stein entienden muy bien es que son películas con una buena carga dramática sin llegar a ser totalmente serias, pero su absurdez se admite con sinceridad, nunca son cínicas. Sí, lo que queremos ver son muertes ingeniosas y Lipovsky y Stein con ayuda de sus guionistas Lori Evans Taylor y Guy Busick, además de todo el equipo detrás de cámara, construyen secuencias de muertes que se sienten bien dentro del estilo de la saga y a la vez empujan para encontrar algo nuevo, inesperado a su audiencia fiel. Sin embargo ¿Se sentirían realmente ingeniosas si le sucedieran a cartones y no a personas? Eso es lo más importante para el dúo de cineastas, que las muertes que vemos en pantalla no impacten solo porque sí, sino que detrás de ellas esté el peso de cada decisión que los personajes toman y ya queda en la audiencia pensar si se merecían o no lo que les pasó por aferrarse a su ignorancia. Es simple y a la vez muy complicado, pues requiere de balancear perfectamente el tono, lo bueno es que los directores tienen muy bien estudiada la saga, cosa que demuestran con las numerosas referencias, que ese balance les sale natural.

Quizá el único reparo grande contra esta entrega de Destino Final es un problema que ya lleva arrastrando desde hace varias entregas y es el apoyo excesivo en efectos digitales para el gore. Las primeras entregas se distinguían por un trabajo excepcional de efectos prácticos, sin embargo a partir de la cuarta se comenzó a usar CGI para mostrarnos lo que le sucedía al cuerpo de los personajes y la realidad es que en este aspecto ni el mejor trabajo en efectos digitales puede alcanzar el mismo efecto de tangibilidad como disparar jarabe colorizado a los actores. Lazos de Sangre pierde un poco de fuerza por esto, pero no la suficiente para minimizar el resto de sus méritos. 

Al final, Destino Final: Lazos de Sangre es una gran adición a esta saga que desde hace 25 años ha sido la causa de muchos temores para quienes crecimos viéndolas y que ahora tiene la oportunidad de hacer lo mismo a una nueva generación. ¿Es de las mejores? Eso ya es decisión de cada quien, pero personalmente sí la considero entre las mejores de la saga. Tomarse un descanso de 14 años le hizo muy bien a esta saga para poder encontrar una nueva historia, nuevas ideas, encontrar cual sería la marca que la distinguiría, es una muestra de que no porque una película sea buena y un éxito, necesita una secuela inmediatamente. Una lección importante para la industria. Así que si pronto tenemos noticias de una nueva entrega de Destino Final, ojalá no sea por perseguir el dinero, sino porque hay una buena idea que explotar. 

Título original: Final Destination: Bloodlines
Dirección: Zach Lipovsky y Adam B. Stein
Guión: Lori Evans Taylor y Guy Busick
Elenco: Kaitlyn Santa Juana, Teo Briones, Richard Harmon, Owen Patrick Joyner, Anna Lore, Brec Bassinger y Tony Todd

 

Interacción

Deja un comentario

💬 Habla con Geeky-1

🔰 Geeky-1 (Beta)

Powered by Gemini AI
¡Hola! Soy Geeky-1 🍿 ¿Qué te recomiendo hoy? ¿Pelis, series, canciones, videojuegos? ¿En qué plataforma está lo que buscas?

Descubre más desde CineMedios

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo