Reseña | Spider-Man: Un Nuevo Día
Han pasado casi 5 años desde el estreno de Spider-Man: Sin Camino a Casa, película del UCM que reunía a los tres actores que han interpretado a Peter Parker en el cine este siglo, Tobey Maguire, Andrew Garfield y el más reciente, Tom Holland. La sorpresa, que todos ya sabíamos desde mucho antes del estreno, atrajo a millones de fans al cine en un momento donde la industria parecía perdida. El éxito de esta entrega se podía atribuir a la nostalgia y así confirmar que esta nueva versión de Spider-Man siempre sería dependiente de héroes mayores para que sus historias funcionaran.
¿Qué seguiría para el héroe arácnido en este universo? La pregunta quedó en el aire por mucho tiempo, hasta que por fin fue anunciada Spider-Man: Un Nuevo Día, que acaba de llegar a cines de todo el mundo y ya es un éxito de un tamaño que no se había visto en años ¿A qué se debe?
¿De qué se trata Spider-Man: Un Nuevo Día?
Años después de que el mundo lo olvidara, Peter Parker se ha dedicado a ser Spider-Man de tiempo completo, observando de lejos como la vida de su viejo amigo Ned y su ex novia MJ sigue su curso sin él. Cuando una amenaza invisible ataca varios puestos de Control de Daños, Spider-Man parece ser el único capaz de detectarla, pero la situación cambia cuando su cuerpo desarrolla cambios que le dan un poder incontrolable. Mientras más se acerca Peter a descubrir quién está detrás de los ataques, esa persona más descubre de él y su vida pasada, lo que podría poner a MJ y Ned de nuevo en peligro.
Un nuevo director, una nueva visión
La nueva entrega de Spider-Man tuvo un cambio de director y con ello un cambio de dirección, Destin Daniel Cretton toma el lugar que había sido usado por Jon Watts en la trilogía anterior y su misión parecía hacer casi todo lo contrario a como se habían manejado estas películas. Mientras que en la trilogía de Watts, Spider-Man era un superhéroe dependiente de otros mayores y más experimentados, en Un Nuevo Día él está a cargo de sí mismo, es su propia historia.
Con Watts las historias tenían amenazas a nivel mundial, con Cretton regresamos a las calles de Nueva York. Con Watts el aspecto visual era plano y grisáceo, con Cretton hay una gran variedad de colores, profundidad en las imágenes, y movimientos de cámara fluidos. Con Watts había un apoyo excesivo en el CGI, mientras que Cretton aboga por un acercamiento más balanceado entre efectos prácticos y digitales.
¿Era el objetivo de Cretton hacer exactamente lo opuesto a Watts? Probablemente no, lo más seguro es que en parte es porque así es como prefiere trabajar, con un enfoque más emocional sobre sus personajes y con un estilo de cinematografía que recuerda al cine de artes marciales de Hong Kong. Por otro lado sí hay una intención de satisfacer a los fans de Spider-Man, principalmente por parte de Tom Holland, quien ha sido su vocero y además después de haber trabajado con Christopher Nolan en La Odisea, hizo peticiones al estudio para cambiar la dinámica de la producción.
Todo esto da como resultado una película que desde el primer segundo se siente llena de vida como una bocanada de aire fresco en una industria cada vez más homogeneizada. Una película que transpira humanidad tanto en su contenido como en su realización, un balance que pone a Un Nuevo Día junto a las entregas del Spiderverso y la trilogía de Sam Raimi.
Un verdadero héroe necesita compañía
Esta nueva entrega de Spider-Man pone al héroe en un estado al que sus fans les encanta verlo, siendo totalmente miserable. Muchos de ellos dicen de broma, y realmente en serio, que las mejores historias de Peter Parker son aquellas donde peor lo trata la vida y parece que esta película lo confirma, aunque no lo celebra. En Brand New Day vemos a Peter vivir completamente aislado de la sociedad, pasa sus días solo, trabaja solo, no tienen ni una sola relación profunda o cercana, esto con tal de evitar poner en peligro a cualquier persona que pase demasiado tiempo con él. Con el paso del tiempo, la soledad se ha ido acentuando dentro de Peter, por más que él lo niegue, pero ha llegado a un punto en el que le es aún más difícil ignorar como esta le afecta emocionalmente.
Poco a poco podemos ver que Peter va siendo más honesto consigo mismo acerca de su deseo de volver a ser parte de las vidas de MJ y Ned o simplemente ser parte de la sociedad en general, pero al mismo tiempo mientras el peligro crece, se confirma que sus medidas tienen lógica, que la distancia es lo único que los mantiene a salvo. Incluso de él mismo, pues el mayor acierto de Cretton y compañía es introducir este aspecto del cambio físico dentro de Peter para representar este conflicto que lo está obligando a decidir entre dos puntos: Mantener las cosas como están o dejar que una fuerza incontrolable lo destruya todo.
Nosotros como audiencia no podemos evitar sentir empatía por Peter, incluso lástima, pues si bien ninguno de nosotros ha sido un vigilante enmascarado, probablemente hemos pasado por una situación difícil en la que nos parecía mejor decisión el resguardarnos y no compartir con nadie nuestros pesares. Un mal hábito que siempre ha existido, pero que se ha potenciado en la era de las redes sociales donde hasta las amistades se vuelven relaciones meramente superficiales, el aislamiento y la individualidad son la regla.
Un malestar que se presenta también principalmente en hombres, el público objetivo de esta película, por eso es tan importante que Cretton no observa ni con un poco de admiración al ‘sacrificio’ que Peter hace con tal de mantener a sus seres queridos a salvo, porque su objetivo no es solo que uno se sienta identificado con Spider-Man, sino que se sienta inspirado por su viaje, que aprenda de sus lecciones y las practique en la vida real.
En tiempos donde podcasters y streamers que predican un regreso a los peores rasgos de la masculinidad, es de suma importancia que una película de alcance masivo como esta nos predique sobre ser vulnerables y buscar ayuda cuando más la necesitamos. Valorar la amistad, crear comunidad, ser empáticos y respetuosos, en especial con las mujeres que nos rodean.
La cara del héroe
Tom Holland desea ser la personificación de estos valores y por eso esta es fácilmente su mejor actuación de Spider-Man/Peter Parker en estos diez años interpretándolo. Holland se aprovecha de su apariencia dócil para darle al personaje esas características juveniles e inmaduras por las que es conocido, en especial cuando está bajo la máscara, que gracias al uso constante del traje práctico, podemos entender lo que siente con tan solo ver las expresiones de su cuerpo. Sin embargo, una vez que se encuentra fuera del traje, Holland interpreta a Peter como si este no quisiera que nunca pudiéramos ver lo que realmente siente, pero es imposible, sus ojos siempre lo delatan. Con esta actuación, Holland se postula como el mejor de los Spider-Man en live action, al menos para quien no lo consideraba ya así.
Para hacer su interpretación aún más emocional, lo acompañan Zendaya y Jacob Batalon, cuyas participaciones son reducidas a comparación de las entregas pasadas, sin embargo son aún más impactantes. Cada vez que interactúan, su química se apodera de la pantalla, pero también hay una tristeza en el fondo al ver lo que pudo ser estas relaciones y el peso del tiempo perdido, aunque con un destello de esperanza de lo que podría ser. En este aspecto, Zendaya es quien resalta por su interpretación, pues es quien más tiene que exponer lo complicado y contradictorio de los sentimientos que comparten estos personajes.
Más que cameos
Otra forma en la que el conflicto de Spider-Man se ve reflejado es a través de los personajes añadidos del UCM, como The Punisher y Hulk, que si bien cuando fueron anunciados como parte de la cinta, muchos expresaron su preocupación de que una vez más Spider-Man fuera opacado por otro personaje, este no es el caso.
Las adiciones de estos personajes no son al azar o forzadamente para promocionar un próximo proyecto como se suele manejar en esta franquicia, sus adiciones se dan naturalmente porque temáticamente están relacionados al desarrollo de Peter en esta entrega. Cada uno nos permite darle un vistazo a lo que podría ser el futuro de Spider-Man, a lo que el aislamiento, la represión de sus sentimientos y aferrarse al pasado lo llevarán a convertirse. Cada uno de ellos tiene un pequeño arco dentro de la película que está a servicio del desarrollo del protagonista, por lo que las conclusiones de este se sienten bien establecidas y aterrizadas.
La villana secreta
Sin embargo no solo estos personajes son un buen espejo de lo que pasa con Peter Parker en la trama, también la villana de la historia aporta bastante a su desarrollo. Esta villana ,como ya esperábamos, se trata de Jean Grey, una de las principales miembros de los X-Men, cuya película de introducción al UCM está por realizarse. Jean Grey al igual que Frank Castle y Bruce Banner no es una adición solo para promocionar próximos proyectos del UCM, si no que tiene una suma relevancia temática para la cinta.
Su presencia no es una muestra de lo que Spider-Man sería en el futuro, si no lo que podría ser en el presente si no fuera por ciertas circunstancias en su vida ¿Qué sería de un Peter Parker que no creció con la amabilidad y comprensión de sus tía May? ¿Qué sería de un Peter que fue abandonado? ¿Qué sería de él con un gran poder y no conocer la responsabilidad de como usarlo? Eso es lo que se propone al conectar a estos dos personajes y ponerlos en conflicto ¿Qué pueden aprender uno del otro? Eso es lo que está por verse en el futuro.
La actuación de Sadie Sink está llena de matices y pone a la audiencia en la difícil situación de sentir empatía por ella cuando por fin aparece en pantalla, después de haber sido presentada como una persona detestable el resto de la película. La presencia de Sink es imponente y temible, pero siempre con una visible fragilidad que la hace muy humana. Sadie Sink como esta personaje es la última pieza que Un Nuevo Día necesitaba para concretar su objetivo.
Conclusión
Spider-Man: Un Nuevo Día es una película de superhéroes que regresa al espíritu y propósito original de los cómics, el de inspirar a su audiencia a ser las mejores versiones de si mismos, a ser héroes cotidianos, para lo que no necesitas poderes ni máscara. Fácilmente la mejor película del arácnido en live action en más de dos décadas, ojalá no tenga que pasar tanto tiempo otra vez para que veamos algo del mismo nivel o hasta mejor.


