‘Circo Beat’: 30 años de la primera función
De Rosario a Buenos Aires y de soñador a estrella.
Hoy hace 30 años se abrió la carpa del circo más sexy, más alto y más tonto del mundo con Fito Páez como animador, por eso hoy, y con motivo de la gira Páez4030, rememoramos este icónico disco.
Reseña musical | ‘Circo Beat’
Los años 90 le sonreían a Fito Páez, a principio de la década había publicado ‘Tercer Mundo’, un álbum en el que después de mucho se comenzaba a alejar de la oscuridad que lo había caracterizado desde la salida de ‘Ciudad de Pobres Corazones‘, con temas que van desde el rock-pop y la balada hasta el hip-hop Páez encontró una nueva forma para sus canciones que traería sus más grandes frutos dos años después con ‘El Amor Después Del Amor’, que terminó por darle el reconocimiento continental al rosarino y que representó el punto cúspide de su carrera, el álbum se volvió el más vendido en la historia del rock argentino y llevó a su autor por 9 países en la gira ‘La Rueda Mágica Tour’, entre ellos Cuba, volviéndolo el primer artista no cubano en presentarse en la Plaza de la Revolución.
Con el enorme éxito que fue ‘El Amor Después Del Amor’ la vida de Fito no volvió a ser la misma, la fama llegó de golpe y sin avisar, en medio del auge de la televisión y los medios en Argentina durante los 90, de pronto el rostro de Fito Páez se veía en todos los canales y todas las revistas del país, algunos más enfocados en su música que otros y esto abrumaba al joven que recién cumplía 30 años, con todo esto decidió hacer un viaje de introspección, armó maletas y regresó a su ciudad natal.
La idea de regresar a Rosario era un ejercicio de confrontación y aceptación de su pasado: la casa de su infancia, su colegio primario, los bares en los que se presentó por primera vez, todo hacía que Páez volviera a ver a ese chico deseoso de tocar, lleno de inocencia y esperanzas sin saber las tragedias que le deparaban y que lo formarían como persona, fue así como surgieron las ideas de ‘Circo Beat’, que aunque es un álbum musical es mucho más sencillo de entender si se le ve como una película donde cada canción se vuelve una escena en la vida de Páez, pues vamos desde la introducción de Rosario como una ciudad llena de música, fiesta y euforia con el homónimo del título, pasamos por sus días de estudiante con Normal 1, el optimismo de Rosario al tiempo que se recuerda al comediante Alberto Olmedo en Tema de Piluso, repasa su adolescencia y amor por el cine en Si Disney Despertase, viene la memoria de sus abuelas en Dejarlas Partir mientras hace un recuento de sus canciones y llegamos a sus días como estrella con Soy Un Hippie, la letra de cada uno de los temas se vuelve una especie de autobiografía que se nos va revelando con cada canción mientras conocemos la vida de Fito Páez de su propia voz con una musicalización que llega a lo cinematográfico y puede incluso evocar imágenes propias del circo en el que Fito se confiesa.

Con el concepto y un par de ideas listas se comenzó a buscar dónde grabar, Fito había vuelto a la Plataforma Lavardén, un pequeño teatro donde sucedieron sus primeras presentaciones junto a Juan Carlos Baglietto y su banda El Banquete a finales de los setenta, por lo que era el lugar idóneo para grabar, sin embargo había un pequeño problemita: era el único lugar donde la Sinfónica Provisional de Rosario podía ensayar para sus presentaciones venideras, por lo que se rumoraba la búsqueda de un nuevo recinto, rumor que pronto Páez desmintió, era la Lavardén o no era. Las grabaciones habían sido programadas para abril de 1994, pero un accidente dejó a Cecilia Roth, entonces pareja de Páez, en necesidad de cuidados, por lo que las grabaciones se pospusieron para junio, tiempo para el que la presentación de la Sinfónica ya habría sucedido y el resto de presentaciones se podrían reprogramar, durante los meses previos a junio se hicieron las adecuaciones necesarias: se retiraron butacas, se hermetizaron puertas y ventanas, se transportaron todos los equipos, se construyó la consola de sonido sobre el escenario y dos rampas hacia el escenario, para junio de 1994 el escenario del circo estaba terminado.
Con todo listo para trabajar, las presiones de la disquera se hicieron presentes, luego del enorme éxito del disco anterior, los ejecutivos esperaban un disco que vendiera aún más, por lo que se inició una carrera por terminar el álbum lo antes posible y así poder sacarlo mientras la euforia por Páez seguía presente, con Fito aún apareciendo en televisión, revistas y hasta periódicos, finalmente la carpa del ‘Circo Beat’ se abrió el 22 de noviembre de 1994 y se volvió el segundo disco más vendido en la carrera de Fito Páez.
Haciendo un repaso de su vida, desde su infancia hasta su adultez y de Rosario a Buenos Aires, Fito Páez creó uno de sus álbumes más reconocidos y emblemáticos en medio de las presiones por ser una estrella a la que todos admiraban y que veía su rostro en todos lados para recordar al jovencito que dejó Rosario con un sueño que logró cumplir y que estaba viviendo sin saber todo el camino que le deparaba, pero con la completa libertad y predisposición de recorrerlo.

22 años
Estudiante de cine
Melómano
