‘Amores perros’: 25 años del gran choque del cine mexicano
Una película de su tiempo y atemporal a la vez.
A principio del siglo, en medio de una industria cinematográfica nacional con apoyos económicos casi nulos y el desinterés generalizado del público y la crítica, el cine mexicano fue revitalizado por la ópera prima de Alejandro González Iñárritu y ahora en su aniversario 25 nos parece una gran oportunidad para revisitarla.
Reseña | ‘Amores perros’
El nuevo siglo parecía sonreírle a México, por primera vez en más de 70 años, el gobierno cambiaba de partido político y con ellos llegaba un nuevo sentimiento de esperanza que no tardó mucho en caer por los suelos cual Ícaro en su intento de huir de Creta y esa desilusión queda impregnada en una película que ese mismo año sorprendió a México y el mundo.
A través de tres historias unidas por el icónico choque en la esquina entre Atlixco y Juan Escutia en Polanco, la película dirigida por Alejandro González Iñárritu y guionada por Guillermo Arriaga hace un retrato mexicano completo sin invitar a ninguna reflexión, no es un relato sobre lo bueno y lo malo en México y su gente, aún cuando la historia de Caín y Abel sea una de las referencias clave de la película, más no el tema central. En ‘Amores perros’, Iñárritu y Arriaga nos presentan de frente y sin escrúpulos la cotidianeidad mexicana a lo largo y ancho de toda la sociedad, desde un pordiosero que resulta ser veterano del ejército y asesino a sueldo, hasta un par de adinerados hermanos herederos de una gran empresa, pasando por un joven que se gana la vida poniendo a su perro a pelear.
Con grandes actuaciones de todo su elenco, como un jovencísimo Gael García Bernal que conmueve en cada escena, el irreconocible Emilio Echevarría en el papel de inolvidable Chivo ó el recordado diálogo de Gustavo Muñoz: «¿Ya viste el desmadre que armó tu perro?», la película conquista hasta los más escépticos por el compendio de emociones que presenta, incluso la historia de Valeria, una actriz que termina gravemente fracturada luego del choque y pierde a su perro en el suelo de su apartamento, aún cuando puede sentirse fársica dentro del mundo realista que la película construye, llega a conmover en su retrato de la desesperación y ansiedad en manos de Goya Toledo.
‘Amores perros’ es un producto de su época y una película atemporal por igual, por un lado los vestuarios, la música y hasta sus diálogos recuerdan al alocado y turbulento año 2000, que se endulzan con el granulado propio de las cámaras de principio del siglo, mientras que las temáticas de la película, que nos son más que la profunda y extensa exploración de la cultura mexicana sin una sola máscara, se sienten igual de vigentes que cuando la película sorprendió a todo el mundo. El impacto de la película es innegable, palpable e intrínseco a todo el cine nacional contemporáneo, para mal según algunos, pues el realista relato de Iñárritu sobre la capital mexicana es considerado por algunos el catalizador para la oleada de cine explícito y violento que lleva toda la década en las salas de cine.
Amada por algunos, odiada por otros, ‘Amores perros’ es un retrato auténtico y sin estereotipos de la Ciudad de México y sus habitantes en todas sus aristas y contradicciones que sigue sorprendiendo a 25 años de su estreno.
Título original: Amores perros
Dirección: Alejandro González Iñárritu
Guion: Guillermo Arriaga
Elenco: Gael García Bernal, Vanessa Bauche, Emilio Echevarría, Goya Toledo, Álvaro Guerrero, Gustavo Muñoz, Rodrigo Murray
Dónde ver Amores perros:

22 años
Estudiante de cine
Melómano
