Las nutrias marinas usan piedras como herramientas para abrir su comida
Algunas nutrias emplean piedras para abrir presas duras y hasta reducir el desgaste de sus dientes.

Una piedra puede ser mucho más que parte del paisaje para una nutria marina: también puede funcionar como martillo o yunque para acceder a presas difíciles de abrir.
Ver a una nutria flotando de espaldas con comida sobre el pecho parece una escena hecha para internet. En realidad, detrás de esa postura hay una estrategia de alimentación bastante sofisticada.
El Monterey Bay Aquarium explica que las nutrias marinas suelen regresar a la superficie para comer y utilizan el pecho como una especie de mesa. Cuando encuentran presas de concha dura, como almejas o cangrejos, algunas recurren a una piedra para romperlas.
Una herramienta para algo más que abrir una concha
El uso de herramientas cambia lo que una nutria puede incluir en su dieta. En 2024, un estudio publicado en Science analizó datos longitudinales de 196 nutrias marinas del sur marcadas con radio y encontró que los individuos que usaban herramientas podían acceder a presas más grandes o con conchas más resistentes.
Ese beneficio también tuvo una consecuencia menos visible: menos daño en los dientes durante el procesamiento de alimento. Los investigadores observaron que la ventaja era especialmente clara en las hembras, que podían aprovechar mejor ciertas presas sin depender únicamente de la mordida.

El pecho funciona como mesa y el pelaje también guarda cosas
La técnica no termina con la piedra. Mientras flotan boca arriba, las nutrias pueden apoyar el alimento sobre el pecho y golpearlo contra una superficie dura. Esa posición les permite procesar la presa sin tener que regresar a tierra.
Además, cuentan con pliegues de piel bajo las patas delanteras que pueden funcionar como pequeños bolsillos. Allí guardan alimento durante una inmersión y mantienen las patas libres para seguir buscando otras presas.

Cuando la herramienta también protege los dientes
El estudio de Science encontró algo especialmente interesante: usar herramientas puede reducir el costo físico de conseguir comida. Romper una concha con una piedra evita que toda la presión recaiga sobre los dientes, una ventaja importante para un animal que depende de ellos durante toda su vida.
Los autores también señalaron que esta conducta puede ayudar a mantener la ingesta energética cuando las presas preferidas escasean. En esos escenarios, una herramienta permite procesar opciones que serían mucho más difíciles de aprovechar solo con la mordida.
Una conducta sencilla con bastante ingeniería detrás
La escena de una nutria golpeando una concha tiene algo entrañable, pero también muestra una forma concreta de resolver problemas. Elegir una herramienta, manipularla y usarla para modificar un alimento amplía las posibilidades de supervivencia sin cambiar la anatomía del animal.
Y quizá por eso resulta tan fácil quedarse mirando. La nutria parece estar improvisando una pequeña mesa de trabajo en mitad del agua, con una piedra, una presa y suficiente paciencia para recordarnos que la tecnología tampoco empezó con circuitos.
