Este año se cumplen 35 años del lanzamiento de ‘Mundo Feliz’, un álbum con el que Fobia siguió construyendo una identidad propia dentro del Rock mexicano, por eso lo repasamos hoy con el regreso de la banda al Palacio de los Deportes.
Reseña musical | ‘Mundo Feliz’
La presentación de Caifanes en el Auditorio Nacional fue la apertura del país al Rock luego de años de represión y Fobia tuvo un lugar privilegiado aquella noche al ser el grupo telonero por invitación de Hernández y compañía, lo cual desembocó en que el grupo originario del sur del entonces Distrito Federal lanzaran su álbum homónimo, teniendo El Microbito como mayor éxito, y llegaran a presentarse en la televisión, todo entre los últimos meses de 1989 y los primeros de 1990.
Aunque El Microbito fue el sencillo más exitoso de ‘Fobia’, lo cierto es que no le hace justicia al aire juguetón que se respira en el álbum, aún cuando versos como «haré una alberca en tu ombliguito» le habían valido la censura en varias estaciones de radio. Desde aquel primer trabajo, la banda, y en especial Paco Huidobro como principal compositor, habían dejado claro que no eran otro grupo más del nuevo rock mexicano y eso residía en sus letras, que son uno de los fuertes de su segundo trabajo.
En alguna ocasión Leonardo de Lozanne, vocalista del grupo, contó que decidieron llamarse Fobia por el agobiante miedo que sentían por crecer. Este curioso síndrome de Peter Pan termina por dar pie a un espíritu pos-adolescente que, aunque ya era evidente en ‘Fobia’, da sus mayores frutos en ‘Mundo Feliz’, un trabajo que, al igual que muchos de sus contemporáneos, musicalmente explora géneros como el New Wave heredado de The Cure y atmósferas de sintetizador inspiradas por Depeche Mode, pero las complementa con una serie de letras inolvidablemente divertidas.
«No te voy a dejar entrar en mi Mundo Feliz»
Describiendo la expectativa en envenenar a alguien en La Fecha Especial, la ignorancia como fuente de la felicidad en Brincas, el confort del mundo interno en Mundo Feliz, las vivencias de un amante en El Diablo y hasta aparentemente albureándonos en Pepinillo Marino, ‘Mundo Feliz’ es un adulto excesivamente joven, pues se respira algo de esa libertad propia del comienzo de los veinte, donde fantasías que podrían parecer infantiles se vuelven posibles y el amor, aunque aún se siente inocente, también se vuelve carnal, invitándonos a disfrutar de esa juventud que sentimos que se nos va como arena de las manos.
Con una serie de composiciones que oscilan entre lo irreverente y lo solemne, ‘Mundo Feliz’ termina por definir la identidad sonora de Fobia y quizás sea la mejor introducción a su discografía, pues aunque no es el más popular, ni el más experimental, es profundamente honesto.


