‘Sonic Racing: CrossWorlds’ es frenético y refrescante
‘Sonic Racing: Crossworlds’ es un genial regreso a la franquicia.
En la industria, Sonic es conocido por ser uno de los personajes más veloces; por ello, cuando en 2010 SEGA tuvo la idea de ponerlo detrás de un vehículo de cuatro ruedas, más de una persona pegó el grito en el cielo, sobre todo porque en el pasado estaban los juegos de Sonic Riders, cuya calidad fue mediana.
Aun con esto, el resultado fue muy bueno, y por dos entregas Sonic y sus amigos brillaron en las pistas de carreras, con entregas sólidas y muy divertidas, algo que terminó por estrellarse cuando la tercera entrega, Team Sonic Racing, llegó a las tiendas, con una calidad más cuestionable.
Con estos antecedentes le dimos la bienvenida a Sonic Racing: CrossWorlds, la cuarta entrega del erizo compitiendo en diferentes transportes. ¿Es tan bueno como sus primeras entregas? ¿O se quedó sin combustible a medio camino? Aquí te lo contamos.

Usualmente, en un juego de karts, esperarías que las mecánicas fueran las tradicionales: acelerar, derrapar, recoger power-ups y así sucesivamente mientras recorres una serie de circuitos y copas y, en el proceso, desbloqueas diferentes personajes o más karts. Y en parte es lo que puedes esperar en Sonic Racing: CrossWorlds, todo mientras compites en algunos escenarios icónicos de la franquicia de Sonic, los cuales sobra decir que lucen increíbles. Aun así, si piensas que el juego puede carecer de innovación, estás equivocado, pues este título presenta algo interesante en sus mecánicas: los Travel Rings.
Y es que el motivo por el que el título obtiene el subtítulo CrossWorlds es por la implementación de estos anillos, los cuales a primera instancia funcionan como cualquier otro portal en los videojuegos, pero al incluir estos objetos en la carrera, hace que la experiencia cambie de forma drástica, ya que, si tú o tu oponente va en primer lugar en la carrera, puede decidir cómo continuará la competencia. Así es, los circuitos no son fijos ni tradicionales; al completar una vuelta, el escenario te presentará dos opciones, una visible en la que tendrás un vistazo al siguiente mundo en donde la carrera se seguirá desarrollando o una opción misteriosa.

La mecánica explota aún mejor en el modo Gran Premio, en donde las copas se componen de cuatro carreras, cada una con tres vueltas en donde el intermedio se verá alterado por la inclusión de estos portales, y al llegar a la cuarta carrera de la copa, correrás por los escenarios base de las carreras anteriores, como una forma de recopilación, lo que hace que la experiencia sea realmente intensa y refrescante.
Otro punto a favor del juego es que, a pesar de que este factor toma una GRAN parte de protagonismo en el título, las pistas por sí solas son divertidas, ya que el diseño de niveles ofrece diferentes opciones en cada uno de los escenarios, desde atajos y peligros que se activan en cualquier momento. Demostrando la creatividad que hay detrás de este título al ofrecer algo diferente en cada uno de sus niveles, todos coloridos y llenos de vida, lo que suma emoción a la experiencia.

Como mencionamos hace algunas líneas, cada pista está inspirada en gran medida en algunas de las anteriores aventuras de Sonic, destacando gracias a los increíbles diseños y, lejos de que estos sean factores meramente decorativos, también juegan dentro de la pista, ya que tendrás que esquivar robots, lanzarte a conseguir estrellas por las calles o surcar los aires.
Ya que mencionamos los anillos rojos, estos aparecen en parte de tu carrera, pero conseguirlos no será tan sencillo, ya que algunos de ellos estarán esperándote en algunos caminos alternos de los circuitos, incluyendo de alguna manera un elemento de exploración en el juego, animándote a buscar estos atajos en cada carrera. Si los consigues todos, recibirás una interesante bonificación en forma de tickets, los cuales fungen como la moneda del juego.

Estos tickets son importantes para la personalización, ya que la construcción de karts está presente en CrossWorlds, y su implementación es brillante. Cada vehículo se compone de diferentes piezas, ruedas, stickers, montaje delantero y trasero, además de pintura. No solo podrás jugar con las piezas que la personalización ofrece, ya que, a medida que ganas más tickets, puedes comprar más piezas atractivas para tu vehículo, cada una afectando las estadísticas y potenciando más tus oportunidades en las carreras.
La manera en la que puedes conseguir estos aditamentos es con los tickets, y no solo consiguiendo los anillos rojos, sino también cumpliendo una serie de objetivos en cada carrera, además de, claro, terminar cada que puedas en primer lugar.

Una vez que la parte de la personalización estética termina, la parte práctica comienza, y es que en CrossWorlds encontrarás una serie de ranuras equipables, en donde podrás añadir diferentes perks que podrán ser útiles a lo largo de las carreras. Estas van desde potenciadores de salida, modificadores para tu derrape, entre otros. Mientras más juegues, tu número de ranuras aumenta (lo máximo son seis).
La jugabilidad también implementa un sistema de rivales, en donde el elenco del juego (el cual es extenso) es aprovechado para crear una especie de “minijuego” del gato y el ratón dentro de la carrera, ya que, al comenzar cada carrera, tras elegir a tu personaje, el sistema te ofrecerá dos opciones de rival (uno con un nivel más avanzado), y al seleccionarlo, podrás escuchar diferentes intercambios de palabras durante la carrera. Es algo simple, pero es un detalle que agrega diversión al título e incrementa el sentido de competencia.

A pesar de que la gama de personajes disponibles es variada, y más si consideramos a otros más que puedes encontrar vía DLC (¿Bob Esponja vs. Sonic en una carrera? Este juego lo hace posible), uno de los grandes fallos del juego es que algunos de los personajes invitados carecen de voces, lo que resta algunos puntos, y aunque no es algo tan grave, se hubiera agradecido tener más atención en ese apartado.
CrossWorlds también incluye algunos modos divertidos que hacen que la experiencia mejore y tenga algo de variedad. Esto es el modo Race Park, en donde podrás jugar con amigos en equipos para conseguir la victoria. Aquí se proponen algunas situaciones ingeniosas, como compartir anillos para llenar un medidor de impulso o formar parte de una zona personalizada en donde podrás poner tus propias reglas.

Afortunadamente, Sonic Racing: CrossWorlds es un regreso refrescante y una mejora considerable respecto a Team Sonic Racing, lo que nos recuerda lo divertido que es este spin-off de Sonic. El juego incluye muchos guiños a otros títulos, desde las mecánicas de transformación de Transformed o incluso carreras en patinetas voladoras como las de los juegos de Riders, y todo eso hace que el juego se vuelva robusto y muy entretenido.
Sí, el sistema de juego podrá ser el tradicional, pero eso no lo vuelve repetitivo o poco innovador y, lejos de estancarse en lo ya conocido, se preocupa por integrar mecánicas que refrescan la fórmula mientras se permite jugar con estos elementos, ofreciendo al jugador un título muy completo con el que tendrá horas de diversión, mientras goza de un ritmo vertiginoso, gráficos coloridos e impresionantes y una banda sonora que, en conjunto, hace que correr un kart junto al erizo azul y sus amigos se vuelva imperdible.
*Este juego fue reseñado en su versión de PlayStation 5
Desarrolla: Sonic Team
Distribuye: SEGA
Género: Carreras
Disponible en: Nintendo Switch, PlayStation 4, PlayStation 5, Xbox One, Xbox Series X/S, PC, Nintendo Switch 2, PC
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