‘Hokum: La maldición de la bruja’, hay cuentos que se deben creer
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¿Estás listo para creer?
Todos hemos escuchado alguna vez historias de terror, pero sin duda, las más aterradoras son aquellas que pertenecen al folclor de determinado lugar. Pero, ¿qué pasa cuándo estas historias parecen volverse realidad? Eso es lo que podrás disfrutar (o sufrir) en ‘Hokum: La maldición de la bruja’.
Esta es la historia de una bruja…
Ohm Bauman (Adam Scott) es un renombrado autor de oscuras y perturbadoras novelas, quien luego de comenzar a sentirse asediado por siniestros recuerdos familiares, decide hacer un viaje a Irlanda para cumplir con la última voluntad de sus padres. Hospedándose en el mismo hotel en que sus padres pasaron su luna de miel, el hombre pronto se encuentra consumido por la historia de una bruja que aterra la suite nupcial, mientras se enfrenta a una extraña desaparición y a ecos de su pasado.
Con esta premisa arranca la que es ya la tercera cinta de Damian McCarthy, quien al igual que en Caveat y Oddity, repite su papel de director y guionista. Esto es bastante notorio pues su estilo se encuentra dominado, lo que me lleva a decir que este es el mejor trabajo del director. El detonante de la cinta es más sólido y con un trasfondo que se irá explorando a lo largo de la película y sobre todo, se siente más probable y creíble que los de sus cintas anteriores.
una desaparición y un secreto.
Con el protagonista y su viaje establecidos, Hokum nos presenta un par de misterios más. La misión de Bauman queda clara desde el arranque de la cinta y más adelante, habrá que añadir la desaparición de una persona que trabaja en el hotel y un secreto más profundo que el protagonista esconde. Aunque al principio estas tramas parecen desconectadas, conforme avanza la historia estas se entrecruzan y llegan a su propia resolución, sin ensombrecerse entre ellas ni perdiendo importancia, aunque resonando entre ellas. Esto habla de un guion bien trabajado, que te mantiene pendiente de cada movimiento y giro, y que actúa inteligentemente ante cada situación.
Otro punto fuerte de la película es su protagonista, estupendamente interpretado por Adam Scott. Tenemos a un hombre antipático, apático y desconectado del mundo que al principio nos puede llegar a parecer insoportable y al que esperamos se lo lleve la bruja, pero conforme la historia se desenvuelve, iremos desentrañando su pasado, sus razones y sus demonios, entendiéndolo y llegando hasta a sentir simpatía por él. Como lo dije antes, el guion actúa de forma inteligente y esto se refleja en Bauman, pues aunque primeramente no se deja llevar por la lúgubre historia del lugar, cuando lo sobrenatural comienza a apoderarse de la realidad, él también se deja envolver, pero enfrentándolo y buscando soluciones.

No entres a la habitación embrujada
Además del protagonista, tenemos un par de personajes que vale la pena destacar. Uno es Jerry, el clásico vagabundo del pueblo, quien también esconde un secreto y parece escapar de un pasado turbulento. Interpretado por David Wilmot, Jerry es el equilibrio ante la antipatía de Bauman, pues es un hombre amigable y lleno de ternura a pesar de su situación. Gracioso y sirviendo como un comic relief, sin llegar al chiste fácil ni a la tontería simple. El otro personaje es Fiona, a quien le da vida Florence Ordesh, una mujer que trabaja en el hotel y que parece ser la única que siente simpatía por el protagonista. Los tres personajes dotan a la historia de diferentes puntos de vista que la enriquecen y la hacen avanzar. Además de compartir cierto interés por la leyenda del lugar.
Y aunque se trate de una historia de brujas, casi de cuento de hadas, lo cierto es que al estar envuelta por el folclor irlandés, Hokum no se siente repetitiva, estableciendo también sus propias reglas, respetándolas y apegándose a ellas para su desarrollo. Estos elementos dotan a la cinta de una atmósfera agobiante, lo cual considero es el principal elemento a destacar. Al ubicarse la gran parte del metraje dentro de un hotel con una habitación embrujada, el director también logra transmitir claustrofobia, llevándola al extremo total y a diferentes niveles, literalmente, lo que sube la escala de terror varios puntos.
Enfrenta tu pasado
Hablando del terror, en sus primeros compases la cinta se apoya del uso de jumpscares, los cuales son efectivos gracias al montaje y a la creación de tensión en las escenas que se usan. Aunque muchas películas los usan como su principal recurso para asustar al espectador, McCarthy los entiende y utiliza a favor de la trama, adentrándonos en la mente de Bauman y en la de otros personajes que se ven atrapados por la oscuridad. Lo mejor es que el director sabe cuándo parar con estos sustos y llegado un punto, los deja de lado para concentrarse en un terror más psicológico, que es cuando la cinta y su historia brillan de verdad.
Hokum: La leyenda de la bruja, es una película que destaca entre todas las apuestas de terror que tendremos en cines este 2026 gracias a su dirección, actuaciones, producción, pero sobre todo por su guion. Aunque no es perfecta y tenga algunos problemas de ritmo, se agradece este acercamiento a las historias de terror clásicas, de lugares embrujados y brujas siniestras, pero dotándola de profundidad y un desarrollo inteligente.
Dirección: Damian McCarthy
Guion: Damian McCarthy
Elenco: Adam Scott, Peter Coonan, David Wilmot, Florence Ordesh, Will O’Connell, Michael Patric, Brendan Conroy, Austin Amelio, Ezra Carlisle, Mallory Adams, Sioux Carroll
Cinéfilo desde tiempos inmemoriales. Podcaster. Me gustan los libros y los videojuegos. Adicto a los dulces.
