Pragmata, Capcom y su juego-del año-sobre confinamiento lunar
Hace cinco años Capcom presentó Pragmata, a su lanzamiento se posiciona como uno de los mejores títulos a la fecha

Una de las empresas del rubro de los videojuegos que se puede dar el lujo de llamarse empresa de videojuegos es Capcom, a diferencia de otras empresas del rubro, en Japón que los videojuegos es solo una de sus vertientes. Se ha mantenido en la industria haciendo videojuegos tan icónicos que ya pertenecen a la cultura popular, y por lo tanto, a la Historia. Títulos como Street Fighter o Megaman rondan por la cabeza de muchas personas, posiblemente una de sus vertientes narrativas de aventura son las de confinamiento, vienen a la memoria títulos como Dino crisis o el mismo Biohazard original, conocido en esta parte del mundo como Resident evil y más recientemente Monster hunter. En lo que va del año, Capcom ha lanzado uno de los que puede ser tanto juego del año como de las mejores entregas de la saga de zombies con Réquiem; un mes después nos está entregando otro potencial contendiente en la misma categoría con Pragmata, un título que mezcla ciencia ficción aventura, puzles y misterio bajo este principio de confinamiento pero ahora con una peculiar acompañante.

La trama nos pone en el papel de Hugh williams, el piloto de una tripulación de la corporación Delphi, con la misión de restablecer comunicación con la tierra después de que la instalación perdiera contacto. A su arribo al Refugio, o Cradle como es llamado en inglés,una zona de seguridad dentro de la instalación. Tan pronto como inician la remoción de escombros en su camino con la ayuda de robots que son impresos al momento son detectados por la IA que administra la base, IDUS, que al no reconocer a la tripulación los considera como presencia hostil así que enviái a dichos drones errantes para eliminarlos, pero al mismo tiempo un sismo ocurre, por lo que una de las ventanales es destruido, salen expulsados los integrantes de la tripulación a excepción de Hugh aunque posteriormente cae por un socavón provocado por el sismo. Al despertar Hugh se encuentra con que una niña rubia que lo mira fijamente, esta niña arregló el traje de Hugh salvandolo, aunque en realidad no es una niña, si no que un androide pragmata de última generación que fue creada en el Refugio, la base de operaciones de Hugh y Diana, nombre que le otorga el piloto a la androide en vez de la designación de manual que tenía antes de conocerlo.
A partir de este punto la tarea de Hugh será comunicarse con la base, de tal forma que tendrá que salir del refugio, acompañado de Diana–obviamente–para cumplir dichas misiones lo que le agrega al título un elemento de exploración con un rango de libertad moderada. Si bien ocupamos a Hugh para la mayoría de las acciones, todo lo que tiene que ver con activar sistemas y hackeo se lleva a cabo con Diana. Si bien los controles de Hugh tienden a ser convencionales como apuntar con botón/gatillo derecho y disparar con el izquierdo, por ejemplo, o saltar y correr. Pero es el hackeo de enemigos el mayor aporte del juego al género, puesto que se usan los cuatro botones principales como si fuera un pad direccional moviendo un cursor sobre una cuadrícula en donde deberemos guiar dicho cursor a través de los cuadrantes marcando los recuadros en azul hasta llegar al verde para completar el algoritmo. Existen unos items que se agregan unos ítems como hackeos múltiples o daño masivo, estos también se agregan a la cuadrícula de hackeo de Diana, el desafío es tener que hackear tres errantes, dos drones voladores y un robot pesado mientras se esquiva un ataque y a la vez que realizamos una ofensiva. Cada escenario tiene sus secciones y cada escenario tiene un jefe Tanto el protagonista como la androide tienen mecánicas de progresión y se agradece la simplicidad de las mismas. Hay una buena cantidad de armas y coleccionables en todos los niveles así como en cada una de las secciones de las mismas; unos de los coleccionables más llamativos son los llamados REM, los cuales son desde juegos como una pequeña cancha de basquetbol infantil hasta un mapamundi en una mesa tipo preescolar, claramente estos están pensados para entretener a Diana.

Es precisamente la androide la que marca una diferencia en cuanto a todos estos juegos previos de la compañía con los mismos leit motiv de confinamiento, pero para enfrentar este claustrofóbico escenario es necesario hacer equipo, por eso la introducción de un personaje con el carisma particular de Diana es un gran acierto y una mejor compañía. Tanto es así que entre fanáticos se ha creado una “teoría” que es un supuesto plan del gobierno japones para aumentar la población pues la presencia de Diana genera una sensación de paternidad, de tal forma que incentive un aumento en la taza de natalidad. La hipótesis suena demasiado elaborada aunque muy optimista. Hasta ahora solo ha sido elogios y vistos buenos al juego, en general no hay problemas consistentes en el título, no tiene errores recurrentes aunque ya ha recibido parches y actualizaciones en lo que va desde su lanzamiento. La experiencia de Pragmata ha sido satisfactoria con un dejo de originalidad en su conjunto. Es muy posible que Capcom anote otra historia que quedará grabada en los annales de la historia de los videojuegos, por lo pronto es una de los mejores en lo que va del año.


