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Kay y su hija Sam se dirigen a casa de Edna, madre de Kay, luego de ser informadas de su desaparición. Tras varios días de búsqueda, Edna reaparece sin explicaciones y con cierta resistencia a interactuar con su familia. Kay no entiende si el cambio en la actitud de su madre se debe a la gran distancia que han mantenido en sus vidas o si se trata de algo más.

En esta ola del nuevo cine terror, hemos visto excelentes exponentes, uno de de ellos fue The Babadook de Jennifer Kent, hecha en su natal Australia, ahora, seis años después, la directora Natalie Erika James nos entrega Relic: Herencia Maldita, que más allá del país de origen, comparte algunos aspectos con la película de Kent. Ambas tratan un tema de salud mental, con una perspectiva de la maternidad. Así como Babadook habla de la depresión, Relic habla de la demencia. Aunque se trata de una alegoría muy sencilla, James toma el camino de la sutileza, los elementos más importantes de la personalidad y las relaciones de sus personajes no están en lo que se nos dice sino en lo que no se dice, basta con ponerle atención a los detalles para comprender no solo lo que sucede en el momento, sino lo que sucedió en el pasado.

En este sentido Relic también recuerda mucho a El Legado del Diablo de Ari Aster, ya que en los primeros dos tercios de la cinta parece que estamos viendo un drama familiar que de vez en cuando juega con la superstición para introducir elementos sobrenaturales. La construcción culmina en un tercer acto que cambia casi por completo el tono de la historia puesto que, sin decir mucho al respecto, se transforma en una pesadilla asfixiante, es en estos momentos cerca del final en los que se aleja del realismo, que su alegoría alcanza un nivel casi poético. La última secuencia es aterradora, pero cuando uno entiende lo que está implicando, es tétricamente conmovedora. Efectiva principalmente por las impresionantes actuaciones de sus tres protagonistas (y casi únicos personajes), Bella Heathcote y Emily Mortimer y en especial la de Robyn Nevin como Edna.

Las influencias sobre Relic son claras, pero esto no significa que pierda originalidad o disminuya su valor en general, pues en su debut en largometraje, tanto como directora y guionista, Natalie Erika James ya tiene una idea muy concreta de como transmitir su visión, su madurez detrás de la cámara parece ser de alguien con más experiencia, incluso con cierta sabiduría, pues el tema que trata no es fácil y a pesar de caer en lo irreal, sigue siendo una representación apropiada. Se necesitan más películas de este tipo, con visiones como la de James, afortunadamente tenemos a gente como los hermanos Russo y Jake Gyllenhaal, productores de la cinta, que les dan la oportunidad de ver la luz.

Relic es una película que más que dar miedo por lo sobrenatural, nos hace reflexionar nuestro miedo a la vejez, la pérdida de la consciencia y los malestares que se transmiten de generación a generación.

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Título original: Relic
Dirección: Natalie Erika James
Guión: Natalie Erika James, Christian White
Elenco: Emily Mortimer, Bella Heathcote, Chris Bunton, Jeremy Stanford & Robyn Nevin

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