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3 de febrero de 2023

Situada en el Hollywood durante el apogeo de las películas mudas, sigue la historia de Manny Torres, un joven mexicano que busca trabajar en la industria del cine y ser alguien importante en esta. En su camino se encuentra con Nellie, una aspirante a estrella, y otras figuras importantes de la industria que no tienen idea que sus aspiraciones profesionales y su extravagante estilo de vida podrían verse afectadas cuando el cine toma un cambio radical: Las películas sonoras.

Damien Chazelle, uno de los directores más aclamados de Hollywood en este momento, está de regreso con un su proyecto más ambicioso a la fecha, lo cual es decir mucho cuando hablamos del responsable de La La Land y First Man. Babylon llega a salas de México este fin de semana y por fin podremos saber porque es la película de Chazelle que más ha dividido al público y la crítica. Babylon ha sido constantemente descrita como una celebración de la era silenciosa de Hollywood, de su contexto, de la industria y de sus estrellas. Sin embargo esto no podría estar más alejado de la realidad, Chazelle deja muy claro que en cuanto al cine, ama las películas, lo que se expresa con ellas, lo que hacen sentir al público, es el arte que más ama claramente.

Eso no significa que esté del todo de acuerdo con lo que se necesita para crear una película y es por eso que en Babylon nos presenta a un grupo de personajes que están enamorados de la época en la que viven, algunos como Nellie (Margot Robbie) y Manny (Diego Calva) porque quieren formar parte de la industria del cine y otros como Jack (Brad Pitt) porque son una de sus figuras más prominentes. Al ver este entorno a través de la perspectiva de estos personajes, la audiencia también queda encantada por la excentricidad y la locura de las fiestas y los rodajes. Sin prestar atención o pensar demasiado en la gravedad de muchas acciones reprobables que cometen otros personajes o incluso ellos mismos, por lo tanto la audiencia tampoco piensa en ello e incluso lo encuentra divertido. 

BABYLON

Podría parecer que Chazelle está romantizando el lado más oscuro de Hollywood, no es así, pues pasando la primera mitad de Babylon se empieza a notar cual es la intención de Chazelle. Con la llegada de las películas sonoras, vemos como estos personajes se enfrentan a la brutal rapidez con la que la industria se mueve y que sin darse cuenta es capaz de desecharlos con esa misma rapidez. Así la segunda mitad de Babylon se siente mucho menos divertida, hay menos energía, pero esto es intencional, Chazelle quiere que al igual que los personajes, el público resienta la transición de una era a otra. Seguimos a Manny, Nellie y Jack en su inevitable caída a la desgracia, este último tiene una carga de meta-ficción al ser interpretado por Brad Pitt, una de las más grandes estrellas de cine de nuestro tiempo, pero que en muy poco tiempo podría comenzar el ocaso de su carrera. Pitt lo interpreta con la misma suavidad que sus recientes trabajos, consciente de la similitud de su personaje con él mismo.

Aunque aquí las verdaderas estrellas son Margot Robbie y Diego Calva, que si bien sus personajes no tienen esa misma carga de meta-ficción, aún así se nota como se relacionan con estos primerizos de la industria. Por su lado Robbie entrega una actuación llena de energía y mucha furia para crear una personaje muy carismática, pero que al avanzar, lo que antes la hacía agradable se convierte en señales de su detrimento mental. Es el trabajo más versátil de toda la carrera de Robbie. Sin embargo creo que es Calva quien sale mejor parado en Babylon, ya que mientras el resto de los actores están dando el máximo, él se mantiene en lo sutil, sin muchas palabras, usando sus ojos para expresarse. Se declara como un observador que usa todo lo que aprende, pero no siempre de la mejor forma. Los otros actores serán nombres más conocidos, pero Calva da la mejor interpretación, pero sin el trabajo de ninguno de ellos, Babylon no funcionaría.

BABYLON

El enfoque en los actores de Chazelle le permite que el punto de su película sea mucho más potente, pues en Babylon nos habla del cine como un ente. Pues lo que nos muestra el director es el lado humano de una cuestión que trasciende lo humano, lo material, el cine es un arte y una industria que siempre está en constante movimiento y no se va a detener por nadie. Puede que sea una idea un tanto pesimista o incluso lo contrario, pero con el cine hemos creado un arte con el que podemos entretenernos, podemos escapar de nuestra realidad, conmovernos y emocionarnos. Y a la vez tiene la capacidad de recordarnos a nuestros peores momentos, de impulsarnos a cuestionar la realidad, de ofendernos, o simplemente destrozarnos.

A veces parece que el cine está en decadencia, pero eso es una sensación que solo existe en el presente por parte de la gente que cree que su contexto es el más importante de la historia. Un pensamiento totalmente equivocado pues el cine es increíblemente poderoso y no le importa si gente tiene que sufrir o hasta morir para que los mejores de sus ejemplares lleguen a las pantallas del mundo para tener un impacto en nuestras emociones y es capaz que lo siga haciendo aún cuando todos los que estamos respirando en este momento ya no seamos más que polvo.

BABYLON

Pero al final resulta irónico que por más que en Babylon, Chazelle nos hable de el poder del cine, de las imágenes, no parece ser una de esas películas que capturarán la atención del público. Babylon es una película poco accesible, no en el sentido de que sea extremadamente complicada, sino que su temática es tan específica que el público general tal vez no se sentirá interesado en esta. El público de Babylon está reducido a cinéfilos, gente de la industria, la crítica, básicamente gente que quiera discutir sobre la historia del cine y sus propósitos como arte. Quien no, probablemente solo encontrará consuelo con los momentos más retorcidos y divertidos de la película.

E incluso dentro de su público objetivo lo más seguro es que la opinión no sea mayoritariamente positiva, sino que veremos la misma división que en lugares donde la película ya se estrenó. Sin embargo, eso no minimiza el trabajo de Chazelle, al contrario de hecho, creo que el valor de Babylon se encuentra en que es una película que pondrá a muchos a discutir sobre sus puntos, de su propuesta y su ejecución. Esto me parece un mucho mejor destino para una película tan asombrosa que ser aclamada o destrozada unánimemente.

Así que antes de ver Babylon hay que saber muy bien a lo que se va, esta es una película que invita al público a reflexionar sobre la trascendencia del arte y la intrascendencia del ser humano. Que su ejecución extravagante y transgresora no sea del agrado de todos hará que las discusiones acerca de Babylon sean enriquecedoras, lo cual confirma el punto del discurso de Chazelle. O tal vez no hay que pensarlo mucho, dejarse llevar por la increíble música de Justin Hurwitz y disfrutar de la extravagancia de Babylon.

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Dirección y guión: Damien Chazelle
Música: Justin Hurwitz
Elenco: Diego Calva, Margot Robbie, Brad Pitt, Jean Smart, Jovan Adepo, Li Jun Li, P.J. Byrne, Lukas Haas, Olivia Hamilton, Tobey Maguire, Max Minghella, Rory Scovel, Katherine Waterston, Flea, Jeff Garlin, Eric Roberts, Ethan Suplee, Samara Weaving y Olivia Wilde.

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