La tensión dentro de Ferrari alcanzó un nuevo nivel después del Gran Premio de México. Lewis Hamilton cuestionó públicamente la actitud de Charles Leclerc tras una batalla en la primera vuelta que abrió el camino para la victoria de Max Verstappen. El incidente no solamente provocó el descontento del siete veces campeón, sino también una dura reacción de Frédéric Vasseur, quien advirtió que los intereses individuales no pueden estar por encima del trabajo de toda la escudería.
Ferrari deja escapar un posible doblete en México
El equipo italiano había comenzado el fin de semana con grandes expectativas después de que Hamilton consiguiera su primera pole position con Ferrari. En la arrancada, el británico conservó el liderato, mientras Leclerc aprovechó su salida desde el tercer puesto para superar a George Russell y colocarse segundo.
Sin embargo, la situación cambió en la curva 4. Ambos Ferrari llegaron demasiado rápido, terminaron fuera de los límites de la pista y Leclerc atravesó el césped para reincorporarse por delante de su compañero. Hamilton perdió velocidad durante la maniobra, circunstancia que Max Verstappen aprovechó para colocarse entre los dos monoplazas italianos.
Los comisarios determinaron que Leclerc había obtenido una ventaja al adelantar fuera de la pista y le impusieron cinco segundos de penalización. El monegasco mantuvo inicialmente el liderato, pero perdió la posición frente a Verstappen durante su parada en boxes. Finalmente, el neerlandés se llevó la victoria, Hamilton terminó segundo y Leclerc cuarto.
Hamilton cuestiona la mentalidad de Leclerc
La frustración del siete veces campeón quedó reflejada tanto en sus mensajes por radio como en sus declaraciones posteriores. Hamilton aseguró que Ferrari contaba con un monoplaza suficientemente competitivo para terminar primero y segundo, pero consideró que la batalla entre compañeros había perjudicado directamente las aspiraciones del equipo.
El británico fue especialmente crítico con la actitud de Leclerc, al señalar que no se trataba de una cuestión de edad o experiencia, sino de mentalidad. También cuestionó la falta de acuerdos claros sobre cómo deben competir ambos pilotos cuando están luchando por las primeras posiciones.
Hamilton recordó que una rivalidad interna puede ser positiva, siempre que no comprometa los resultados colectivos. Por ello, insistió en la necesidad de mantener conversaciones serias dentro de Ferrari para evitar que una situación similar vuelva a repetirse.
Leclerc reconoce la sanción, pero defiende su maniobra
Charles Leclerc ofreció una interpretación diferente de lo ocurrido. El monegasco reconoció que la penalización estaba justificada, aunque explicó que ambos pilotos habían abandonado los límites de la pista y que la presencia de Verstappen complicó la posibilidad de devolver inmediatamente la posición.
Según su explicación, inicialmente consideró dejar pasar a Hamilton, pero cuando el Red Bull se colocó entre ambos decidió consultar al equipo y continuar en cabeza mientras se aclaraba la situación.
Leclerc también recordó que su compañero lo había llevado al límite durante la primera secuencia de curvas y defendió que ambos estaban compitiendo por una victoria. A pesar de las diferencias, aseguró que hablaría con Hamilton para revisar lo sucedido y encontrar una solución.
Vasseur exige respeto por el trabajo de Ferrari
La polémica alcanzó a la dirección del equipo cuando Frédéric Vasseur expresó abiertamente su descontento. El francés lamentó que Ferrari desperdiciara una oportunidad tan importante después de haber mostrado una notable mejoría en rendimiento durante las últimas carreras.
Para Vasseur, el problema no se limitó a la maniobra entre Hamilton y Leclerc, sino a las consecuencias que sus decisiones tuvieron sobre el trabajo colectivo. El director recordó que aproximadamente 2,000 personas participan en el proyecto Ferrari y que muchos empleados habían trabajado día y noche para desarrollar las mejoras del monoplaza.
Su mensaje fue contundente: los pilotos no compiten únicamente por sus propios intereses, sino que representan a toda una organización. Aunque evitó señalar a un responsable exclusivo, dejó claro que ambos deberán asumir su parte de responsabilidad y confirmó que el incidente sería discutido internamente antes del Gran Premio de São Paulo.
Una rivalidad que pone a prueba la unidad de Ferrari
El enfrentamiento en México tampoco representa un episodio completamente aislado. Durante la temporada, Hamilton y Leclerc ya habían protagonizado batallas intensas, incluidas situaciones que generaron conversaciones dentro del equipo en circuitos como Zandvoort y Monza.
La diferencia es que esta vez las consecuencias fueron especialmente importantes. Ferrari tenía a sus dos pilotos al frente de la carrera y contaba con el ritmo necesario para aspirar a una victoria que finalmente terminó en manos de Red Bull.
A pesar del resultado, la escudería mantiene el segundo lugar del Campeonato de Constructores, con una ventaja de 124 puntos sobre Red Bull. Sin embargo, lo ocurrido en el Autódromo Hermanos Rodríguez evidencia que la competitividad del monoplaza deberá estar acompañada de una mejor coordinación entre sus pilotos.
Con el Gran Premio de São Paulo como siguiente compromiso, Vasseur enfrenta el desafío de establecer límites sin eliminar la libertad de competencia entre Hamilton y Leclerc. Ferrari ha demostrado que puede volver a luchar por victorias, pero ahora necesita evitar que sus propias disputas le impidan conseguirlas.







