Lo que parecía una jornada habitual de preparación para el Gran Premio de México terminó convirtiéndose en un enfrentamiento entre dos pilotos de la estructura Red Bull. Max Verstappen y Liam Lawson protagonizaron un contacto durante la segunda práctica libre en el Autódromo Hermanos Rodríguez, un incidente que dejó daños en sus monoplazas y provocó una bandera roja.
Sin embargo, la polémica no terminó en la pista. Al concluir la sesión, Verstappen cuestionó duramente el comportamiento del neozelandés e incluso hizo referencia a su incierto futuro dentro de la Fórmula 1.
Un enfrentamiento inesperado en el Estadio
El incidente ocurrió durante los primeros minutos de la FP2, cuando ambos pilotos llegaron prácticamente en paralelo a la curva 12. Verstappen intentó superar a Lawson por el interior, pero ninguno cedió su posición y la disputa continuó por las siguientes curvas del sector del Estadio.
El contacto se produjo en la curva 14, cuando el Red Bull del neerlandés terminó golpeando al Racing Bulls. Los restos de fibra de carbono obligaron a interrumpir temporalmente la sesión para limpiar la pista.
Los dos pilotos fueron citados por los comisarios de la FIA para explicar lo ocurrido, ante una posible infracción relacionada con conducción errática.
Verstappen lanza una advertencia sobre el futuro de Lawson
Lejos de restarle importancia al incidente, el cuatro veces campeón del mundo expresó su molestia ante los medios, cuestionó la actuación de Lawson y fue todavía más contundente al relacionar el enfrentamiento con el incierto futuro del neozelandés en la Fórmula 1, cuya continuidad para 2027 aún no está garantizada.
Las palabras de Verstappen llegan en un momento delicado para Lawson. Aunque ocupa la novena posición del campeonato con 77 puntos y ha mostrado una evolución importante durante la temporada, su futuro sigue condicionado por las decisiones de Red Bull y el talento que busca abrirse paso desde las categorías inferiores.
Red Bull también cuestiona el incidente
El director de Red Bull, Laurent Mekies, calificó el enfrentamiento como innecesario y lamentó especialmente los daños ocasionados al monoplaza de Verstappen.
El contacto alteró el programa de trabajo del equipo durante la FP2, una sesión especialmente importante para encontrar la configuración adecuada en un circuito donde la altitud y las condiciones de agarre representan desafíos particulares.
A pesar del contratiempo, Verstappen consiguió finalizar quinto, a 311 milésimas de Charles Leclerc, quien marcó el mejor tiempo del viernes. Lawson terminó noveno.
Una rivalidad que añade tensión al Gran Premio de México
El episodio dejó al descubierto la tensión que puede surgir incluso entre pilotos pertenecientes a una misma estructura deportiva. Mientras Verstappen busca recuperar competitividad de cara a la clasificación, Lawson necesita seguir demostrando que merece conservar su lugar en la parrilla.
La controversia plantea interrogantes sobre la convivencia deportiva entre Red Bull y Racing Bulls, especialmente cuando los intereses individuales entran en conflicto, y añade tensión a un fin de semana que promete grandes emociones en el Autódromo Hermanos Rodríguez, con la clasificación del sábado todavía por disputarse.





