Los 5 mejores momentos de ‘Cars’
¡Ka-Chow! Revive algunos de los mejores momentos de la clásica cinta de Pixar.
Han pasado 20 años desde que Cars llegó a los cines para presentar a Rayo McQueen, Mate, Sally, Doc Hudson y a los habitantes de Radiador Springs. Estrenada originalmente el 26 de mayo de 2006, la cinta de Pixar se convirtió en una de las historias más queridas del estudio y dio pie a una franquicia que continúa vigente dos décadas después.
Para celebrar este aniversario, Disney y Pixar llevarán nuevamente Cars a la pantalla grande. En México, la película regresará a los cines el 10 de septiembre de 2026, una oportunidad perfecta para volver a disfrutar de una historia que combina carreras, humor, amistad y algunos de los momentos más emotivos de Pixar.
Aunque la película está llena de escenas memorables, estos son cinco momentos que destacan por su humor, emoción y por lo que representan dentro de la evolución de Rayo McQueen.
La llegada de Rayo McQueen a Radiador Springs

Después de perderse durante su viaje hacia California, Rayo termina en Radiador Springs y, en medio de una persecución con el Sheriff, provoca accidentalmente daños en la carretera principal del pueblo.
La situación resulta especialmente divertida porque el arrogante corredor que al principio solo piensa en llegar a la Copa Pistón termina condenado a reparar el camino. Rayo intenta escapar de sus responsabilidades, pero el Sheriff y los habitantes del pueblo se encargan de que no pueda simplemente marcharse.
Esta secuencia marca el inicio de la transformación del personaje: por primera vez, sus objetivos personales dejan de ser lo único que importa.
La persecución de Frank

Uno de los momentos más inesperadamente divertidos ocurre cuando Rayo y sus amigos se enfrentan a Frank, la enorme cosechadora que funciona como una especie de «tractor» dentro del universo de Cars.
La escena lleva el concepto de «tractor tipping» a otro nivel. Rayo y Mate deben escapar de una máquina gigantesca que los persigue por el campo mientras los tractores reaccionan como si fueran ganado.
El día de carreras con Doc Hudson

La relación entre Rayo y Doc comienza con una enorme dosis de rivalidad. El joven corredor está convencido de que puede superar a cualquiera, mientras que Doc intenta enseñarle que la velocidad no lo es todo.
Uno de los momentos más importantes de esta dinámica ocurre cuando Doc demuestra que todavía conserva parte de sus habilidades como corredor. La escena no solo sirve para poner a Rayo en su lugar, sino que comienza a revelar que detrás del viejo Hudson Hornet existe una historia mucho más importante.
La película utiliza estas pequeñas pistas para convertir a Doc en algo más que el mentor del protagonista: es el reflejo de lo que Rayo podría llegar a ser si permite que la fama y las carreras definan toda su vida.
Rayo decide ayudar a El Rey

El momento culminante de la película llega durante la carrera final por la Copa Pistón. Rayo está a punto de conseguir aquello que siempre quiso: ganar el campeonato y demostrar que es el mejor.
Sin embargo, cuando Chick Hicks provoca el accidente de El Rey, Rayo decide detenerse y regresar para ayudar a su rival. En lugar de aprovechar el accidente para conseguir la victoria, sacrifica la posibilidad de ganar la carrera.
Es probablemente el momento que mejor resume el viaje de Rayo durante la película. El corredor que al principio solo pensaba en sí mismo finalmente entiende que hay cosas más importantes que un trofeo.
Aunque Chick termina ganando la Copa Pistón, Rayo obtiene algo mucho más importante: el respeto de El Rey, Doc y todos aquellos que aprendieron a verlo como algo más que una estrella de las carreras.
Doc Hudson vuelve a las pistas

El último gran momento de Cars combina nostalgia y emoción. Después de pasar buena parte de la película ocultando su pasado, Doc vuelve a aparecer como jefe de equipo de Rayo durante la carrera final.
La imagen del Hudson Hornet junto al resto del equipo recuerda al público que Doc alguna vez fue una leyenda. El antiguo campeón que había abandonado las carreras vuelve a formar parte de ellas, aunque esta vez desde un lugar diferente.
La secuencia funciona porque completa también la transformación de Rayo: Doc le enseñó a entender que ganar no lo es todo, mientras que Rayo le permitió recuperar algo que había perdido mucho tiempo atrás.
