
En 2024, llegué a The Kaleidoscopes gracias a ‘‘T-Shirt’’. No conocía al dúo, tampoco tenía alguna referencia que me preparara para lo que iba a escuchar. Solo apareció una canción capaz de hacer dos cosas que no siempre conviven tan bien: dar ganas de bailar y, al mismo tiempo, dejar esa extraña sensación de estar recordando algo que quizá nunca ocurrió.
Entonces, hice lo lógico: fui a buscar qué más habían hecho. 👀
Dos años después, aquella canción forma parte de ‘‘Kung Fu’’, el primer álbum de The Kaleidoscopes y, finalmente, una buena oportunidad para entrar con mayor claridad al pequeño universo que John Mellars y Bradley Daniels llevan varios años construyendo entre sintetizadores, ritmos bailables y cierta fascinación por los sonidos que parecen venir de otra época. 🪩
Cuando empezaron a adentrarse en la música, simplemente encontraron un software de producción gratuito, y de ahí, empezaron a producir beats y a escribir canciones con sus amigos. Después, continuaron explorando y mejorando sus habilidades en la universidad, así como aprender a tocar el piano junto con un poco de teoría musical.

Publicado el pasado 12 de junio de 2026, ‘‘Kung Fu’’ reúne 12 canciones y es el resultado de cuatro años de escritura, grabación y experimentación en vivo, según explica el propio dúo. The Kaleidoscopes se presenta como un proyecto de productores originario de Barnsley, Reino Unido, asociado a la escena de Sheffield, y coloca su música entre etiquetas como indietronica, synthpop, indie pop, chillwave, french house y electrónica. ⚡️🪩
La lista puede parecer extensa, pero escuchando el disco, tiene todo el sentido: ‘‘Kung Fu’’ nunca se instala por completo en un solo género.
🌟 Una identidad que no depende de una sola voz
Hay una particularidad que ayuda a entender a The Kaleidoscopes: John Mellars y Bradley Daniels no necesitan ocupar siempre el centro de sus canciones. Buena parte de su identidad está en la producción.
A lo largo del álbum, aparecen distintas colaboraciones vocales:
- Saz participa en ‘‘Moonlight’’.
- Shuttle en ‘‘Kung Fu’’ y ‘‘Bicycle’’.
- Lemonade Baby en ‘‘T-Shirt’’ y ‘‘Feel4u’’.
- Quiet Blue en ‘‘Touch The Sky’’.
- Arkine en ‘‘Too Late’’.
- James Wyatt Crosby en ‘‘Unsure’’.
- The Nightswimmers en ‘‘Never Let You Know’’.
Los créditos colocan a John Mellars de manera recurrente detrás de los sintetizadores y la producción, mientras que Bradley Daniels participa también en la composición de buena parte del material.
Eso podría haber convertido a ‘‘Kung Fu’’ en una colección de colaboraciones sin demasiado vínculo entre ellas, pero, más bien, ocurre todo lo contrario: cambian las voces, pero permanecen ciertas obsesiones como sintetizadores luminosos, bases que rara vez necesitan ser agresivas para invitar al movimiento, melodías sencillas de retener y una melancolía que se cuela incluso en las canciones más bailables.
En efecto, hay algo muy ochentero en todo esto, pero reducir el álbum a “música retro” sería dejar fuera buena parte de su encanto. The Kaleidoscopes toma elementos que podrían resultar familiares para quien creció escuchando synthpop, pero los cruza con sensibilidades mucho más recientes del chillwave, el indie electrónico y el french house. 🕺🏻🪩
El resultado puede encontrar públicos de generaciones distintas sin obligarlos a escuchar el disco de la misma manera.

👕 ‘‘T-Shirt’’: la canción que convirtió a The Kaleidoscopes en un grandioso descubrimiento
Si tuviera que elegir una puerta de entrada a The Kaleidoscopes, seguiría escogiendo ‘‘T-Shirt’’.
La colaboración con Lemonade Baby fue publicada originalmente el 19 de julio de 2024 y terminó convirtiéndose en la tercera canción de ‘‘Kung Fu’’. John Mellars y Bradley Daniels aparecen acreditados como compositores junto con Brannon Hughes —Lemonade Baby—, mientras que John Mellars también participa en la producción y los sintetizadores.
Su encanto está en una contradicción difícil de explicar hasta que se escucha: ‘‘T-Shirt’’ es movida, pero no frenética; relajada, pero nunca inmóvil. Tiene una cadencia que coquetea con el funk y una producción electrónica que evoca esos momentos en los que los sintetizadores y las cajas de ritmos comenzaron a cambiar la manera de construir una canción pop.
No necesita una explosión enorme ni un coro pensado para imponerse a gritos. ¡Encuentra totalmente su lugar en el groove! 🕺🏻⚡️
Quizá por eso es muy fácil imaginarla fuera de un álbum, pues esta canción tiene algo cinematográfico: podría acompañar una carretera junto a una ciudad distópica, una fiesta que apenas está comenzando o a una pareja joven en esa etapa donde recién se están dando cuenta de que se gustan, mientras bailan torpemente sobre un techo, bajo la noche, con esa clase de torpeza que también puede verse hermosa.
Y sí: sigo pensando que alguien debería ponerla en una película o una serie.
🥊 ‘‘Kung Fu’’: perder una pelea sin dejar de bailar
Aquí ya entramos a lo denso, incluso para dedicar. La canción que da nombre al álbum se mueve hacia otro lugar. Con Shuttle en la voz, ‘‘Kung Fu’’ utiliza directamente el lenguaje de una pelea en el ring para hablar de una relación que dejó heridas. 💔🥊
El ring, los golpes y un corazón partido aparecen en la letra como partes de la misma metáfora y de ese vocabulario físico. Lo interesante es que esa sensación de derrota sentimental no llega acompañada por una producción sombría, sino que la canción mantiene el pulso electrónico y permite que el dolor conviva con el movimiento.
Ese contraste resume bastante bien una de las ideas que atraviesan el disco: aquí, la melancolía no necesariamente significa quedarse quieto ni sentirse triste o desolado.
Por ello, yo diría que, con esta canción, lo que busca The Kaleidoscopes parece más interesado en preguntarse cómo bailamos con la melancolía.
🛸 ‘‘Touch The Sky’’: entre la pista de baile y algún lugar del espacio
Otro de los momentos que mejor representa esa búsqueda es ‘‘Touch The Sky’’, colaboración con Quiet Blue publicada originalmente en mayo de 2025.
Aquí, el álbum baja ligeramente las revoluciones sin abandonar la sensación de movimiento. La interpretación de Quiet Blue es más suspendida, casi soñadora, y termina funcionando particularmente bien con las capas electrónicas de John Mellars y Bradley Daniels. Los créditos de la canción colocan a John Mellars nuevamente en producción y sintetizadores, mientras Bradley Daniels y Nic Georgiou —Quiet Blue— participan en su composición.
Es también uno de los cortes donde la electrónica de The Kaleidoscopes se vuelve más atmosférica. ‘‘Touch The Sky’’ parece avanzar en gravedad cero: los sintetizadores, la voz de Quiet Blue y el ritmo construyen una sensación de movimiento que no apunta tanto a la pista de baile como a algún lugar fuera de la Tierra. Tiene algo de viaje nocturno, de luces lejanas y de futuro imaginado, sin perder del todo esa nostalgia que atraviesa buena parte del álbum. 🛸🚀🪐
No soy la única que la coloca entre los momentos destacados de todo el disco. De hecho, la revista independiente Now Then, de Sheffield, también señaló a ‘‘Touch The Sky’’ como uno de los puntos altos de ‘‘Kung Fu’’, y encontró en el disco ecos de proyectos como Daft Punk, HOME y Empire of the Sun. 🌙
💿 Cuatro años reunidos en 34 minutos
‘‘Kung Fu’’ dura poco más de 34 minutos. En ese tiempo, caben también ‘‘Moonlight’’, ‘‘Bicycle’’, ‘‘Too Late’’, ‘‘Feel4u’’, ‘‘Unsure’’, ‘‘Never Let You Know’’, además de otras piezas increíbles como ‘‘Orbit’’, ‘‘Dreamscape’’ y ‘‘Sunset’’.
Algunos de esos títulos habían aparecido antes como sencillos; otros, encuentran aquí su lugar dentro de una secuencia completa.
El disco tiene a su favor una identidad sonora muy reconocible: la insistencia en determinadas atmósferas, sintetizadores y estados de ánimo hace que algunas canciones puedan sentirse cercanas entre sí cuando se escucha el álbum completo.
Las colaboraciones vocales ayudan a romper esa uniformidad y ofrecen distintos matices, pero The Kaleidoscopes trabaja dentro de una paleta sonora muy específica y rara vez siente la necesidad de abandonarla por completo, con canciones que comparten una misma sensibilidad, aunque cada una encuentra su propio lugar: algunas se acercan más al funk, otras al synthpop, otras parecen mirar hacia una pista de baile y algunas, como ‘‘Touch The Sky’’, directamente hacia el espacio. 🛸🚀💫
En este caso, esa decisión funciona más como personalidad que como limitación, pues ‘‘Kung Fu’’ sabe qué clase de disco quiere ser: no busca una nostalgia puramente ochentera ni intenta recrear una década con exactitud. Suena más bien como el recuerdo borroso que alguien en 2026 podría tener de ella: colores brillantes, sintetizadores, luces nocturnas, pistas de baile y una tristeza que nunca termina de arruinar la fiesta.

🚀 Entonces, ¿quiénes son The Kaleidoscopes?
Tal vez esa sea todavía una pregunta con más respuestas musicales que biográficas.
John Mellars y Bradley Daniels siguen siendo un proyecto relativamente discreto fuera de su escena, pero ‘‘Kung Fu’’ permite entenderlos mejor que cualquier ficha técnica. Son dos productores que han encontrado una manera de hacer convivir el indie electrónico, el synthpop, el chillwave y el french house dentro de un proyecto que parece moverse entre un pasado perdido y un futuro lejano. 🚀
Y también, son el recordatorio de una de las cosas más divertidas de buscar música nueva: todavía existen canciones capaces de aparecer sin previo aviso y mandarte a investigar quién demonios acaba de hacer eso. 👀
A mí me ocurrió con ‘‘T-Shirt’’ en 2024.
Ahora, hay doce canciones para seguir buscando la respuesta. 🪩🛸 ¡Te invito a que te des la oportunidad de escuchar y conocer su increíble propuesta! 😀



