‘Idiotas’, el viaje que (no) vale la pena
Una comedia negra desesperanzadora.
Reseña | Idiotas
¿Qué tiene que pasar para que nuestras vidas cambien? ¿Cuándo llegará esa oportunidad que nos eleve de nuestra posición? Esa es la pregunta que muchos nos hacemos mientras vemos a otra gente librarse de las consecuencias de los actos atroces que cometen y los que actúan correctamente no son recompensados por su labor. Este es el sentimiento que Macon Blair explora en su nueva película, Idiotas, que llegó a cines de México este fin de semana.
¿De qué trata Idiotas?
Mark y Davis no tienen mucho en común, solo que ninguno de los dos parece ser capaz de mantenerse en un trabajo estable o decente. El primero por su caótica personalidad y el segundo porque su ingenuidad le juega en contra de sí mismo. Es así que ambos se encuentran cuando Mark entra a trabajar al mismo lugar que Davis, un servicio de transporte privado para pacientes de clínicas de rehabilitación, principalmente adolescentes.
Ambos son encargados de transportar a Sheridan, el hijo de una pareja multimillonaria, quien en un inicio parece ser un adolescente muy sencillo, sin embargo conforme va avanzando el viaje, Mark y Davis se van dando cuenta de que están lidiando con una persona sumamente peligrosa que hará lo que sea para escapar. Los dos hombres tendrán que soportar todo lo que Sheridan les ponga en el camino, pues desde el momento en que subió al auto y hasta que lo entreguen en la clínica, legalmente ellos son los responsables de su bienestar. Y aunque lo logren ¿Qué hay del suyo?
La comedia que no es de fórmula
Las comedias vulgares eran uno de los géneros más comunes en el cine a inicios de los 2000’s, pero en la siguiente década fueron reduciendo su presencia en cartelera con los cambios constantes en la industria. Idiotas, de Macon Blair, comienza como cualquiera de estas películas, con dos personajes fracasados que por coincidencia o destino, se encuentran juntos en una serie de situaciones ridículas y/o peligrosas con personajes que se podrían calificar de la misma manera, y que pondrán a prueba su paciencia, pero al final su conexión será reforzada o creada.
Es una fórmula sencilla, pero efectiva y en los primeros minutos de Idiotas, Blair nos da a entender que es su intención utilizarla, lo que hace al público bajar la guardia porque se siente seguro de que sabe lo que va a ver, sin retos ni desviaciones. Dejarse llevar por esa sensación de seguridad es un error, pues Blair sí tiene como intención cambiar el tono a algo más serio, incluso agresivo.
Lo que parece el viaje entre dos adultos fracasados y un adolescente problemático que podría acabar en un viaje transformador para todos, rápidamente toma rumbos que nadie en la audiencia puede predecir o incluso dentro de lo esperado, siempre hay algo que separa a Idiotas de cualquier otra comedia. ¿De qué hablamos exactamente? Lo mejor sería no entrar en detalles para no arruinar estas sorpresas que Idiotas tiene en el camino para sus espectadores, lo que podemos decir es que la película es gradualmente más violenta conforme avanza la trama.
Y con violencia no nos referimos solo a lo físico, sino también a violencia psicológica. Los personajes parecen estar en una competencia de ver quién puede causar el peor daño mental al otro y por lo tanto también a la audiencia. Es así que Idiotas deja de ser graciosa porque el chiste de pastelazo es gracioso, sino porque el chiste de pastelazo es tan sombrío que te deja con una profunda incomodidad a la que no te queda de otra más que reaccionar riendote.
Los límites de la comedia no alcanzados
El experimento de Blair de empujar los límites de una comedia comercial sería muy interesante si estuviera totalmente comprometido a él, o si hubiera logrado controlarlo. Es como si el director al darse cuenta de que los actos deplorables de sus personajes perturbarían a la audiencia, decidió rebajar un poco el impacto que estos hechos tienen en el tono de la película. El problema es que si una película tiene momentos cómicos, seguidos de momentos bastante serios, seguidos de otros momentos cómicos, la audiencia comenzará a sentirse confundida acerca de cómo exactamente se debería de sentir al respecto de lo que está viendo.
¿Se vale reírse? ¿Ya no es chistoso? En una comedia negra se vale reírse hasta de lo más cruel y oscuro, sin embargo Blair nunca encuentra el balance para que esos cambios en el tono se sientan como uno mismo y no como si la cinta fuera una colección de escenas de dos películas con la misma premisa, pero llevándola a una dirección distinta.
Esto empeora cuando se hace evidente que Blair quiere hacer un comentario sociopolítico sobre las dinámicas de clases en los Estados Unidos en la actualidad, pues en lugar de transmitirse de forma sútil, termina haciéndolo lo más obvio posible. Sin embargo su mayor problema se encuentra en la parte final, cuando este comentario social se convierte en una moraleja nihilista, donde nada cambia y ningún personaje aprende una lección, pero que por la falta de enfoque y profundidad del comentario, se siente más como una salida fácil que como algo que debería dejar a la audiencia indignada, ya que una cosa es que la audiencia se pregunte si el viaje dentro de la película valió la pena y otra es que se pregunte si la película en sí valió la pena.
Actuaciones en balance
Los únicos que parecen saber bien en qué tipo de película se encuentran es el elenco de esta. La química entre Dave Franco y O’shea Jackson Jr. funciona perfectamente por ser polos opuestos, mientras que uno busca el caos, el otro lo evita, uno es más expresivo y el otro es más templado. Ambos explotan sus dotes cómicos mientras permiten que se combinen con sus habilidades dramáticas, manteniéndose en balance. Mason Thames entrega su mejor trabajo hasta ahora en su corta carrera, si bien su apariencia es gentil, poco a poco se convierte en una presencia amenazante e impredecible. Otras participaciones cortas como las de Kiernan Shipka, Nicholas Braun y en especial de Peter Dinklage, también añaden a la comedia y podredumbre de la película.
Conclusión
Idiotas tiene muchos momentos divertidos y otros no tanto, tal vez valga la pena verla por los primeros, pero los segundos puede que hagan que la experiencia no sea la más grata. Aún así, cualquiera que extrañe esas comedias de mal gusto de antaño, podría ser una buena opción para recordar esos tiempo y ese tipo de cine.
Título original: Idiots
Dirección: Macon Blair
Guión: Macon Blair y Alex Orr
Elenco: O’Shea Jackson Jr., Dave Franco, Mason Thames, Kiernan Shipka, Nicholas Braun y Peter Dinklage



