Scott Pilgrim EX; antes enemigos, hoy aliados en la adversidad
Scott y Ramona tratarán de salvar al mundo, pero no vienen solos.
La referencia más clara a Scott Pilgrim para quienes no conocen el cómic de Brian Lee O’Malley suele ser la película de Edgar Wright. La historia sigue a Scott, un joven de Toronto que toca el bajo en Sex Bob-omb y se enamora de Ramona Flowers, sin saber que para salir con ella debe enfrentarse a la liga de sus ex.

En Scott Pilgrim EX la acción se traslada a un Toronto caótico, tomado por pandillas. La ex banda de Scott es secuestrada por Metal Scott y toca al protagonista, Ramona y algunos ex rivales rescatar la ciudad. No existen etapas lineales, sino que se debe recorrer un mapa de Toronto en todas direcciones: hacia la izquierda en los barrios, hacia la derecha en las playas o en el castillo de Toronto (Casa Loma, como la conocen los locales), hacia abajo en las alcantarillas o hacia arriba en una base aérea en el cielo, entre otros escenarios.
Con una estética de pixel art, el juego resulta muy visual en cuanto a personajes y pandillas, completamente basado en la novela gráfica y con las vibras que lo hacen especial. Las referencias a videojuegos clásicos son constantes: caparazones de tortuga que funcionan como armas al ser pateados, escenarios con imágenes de consolas retro, enemigos que recuerdan a Mega Man, checkpoints similares a los de Sonic… en fin, una plétora de guiños a los géneros que abarca el título y un homenaje a la era dorada de los videojuegos.
El modo cooperativo online exige conexión, aunque el coop local con hasta cuatro controles salva la experiencia. En PlayStation 5 cuesta más que en otras plataformas ($28.99 USD frente a $19 USD), pero apenas ocupa menos de 800 megas en disco duro.

Un título divertido, visualmente encantador y accesible incluso para quienes nunca leyeron el cómic, ideal para quienes disfrutan repartir golpes con estilo retro.

