‘El Asesino del Juego de Citas’, exponiendo el peligro evidente
Anna Kendrick nos cuenta todo lo que hay detrás de una curiosa anécdota.
Reseña | El Asesino del Juego de Citas
En 1978, el infame asesino serial Rodney Alcala se presentó en el programa de televisión The Dating Game como uno de los participantes. No fue hasta un año después que fue capturado y se descubrió que era responsable de numerosos casos a lo largo de más de una década. Esta curiosa anécdota es por la que se conoce más a esta persona, pero ¿Qué hay detrás de ella? ¿Cuál es la historia? Eso es lo que explora la actriz Anna Kendrick en su debut como directora, El Asesino del Juego de Cartas.
Sheryl es una mujer aspirante a actriz que no ha tenido mucha suerte para entrar a la industria en Los Angeles. Una oportunidad se presenta cuando se le ofrece ser una participante del programa The Dating Game y ella la toma con la esperanza de que le visibilidad. En el programa, Sheryl conecta rápidamente con uno de los participantes, sin saber que sus intenciones son siniestras.
La historia de la aparición de Alcala en este programa no es más que un hecho peculiar, no hay mucho que decir al respecto por sí solo; no hay razones detrás y no tuvo mucha influencia en el futuro. Simplemente es un capítulo demasiado famoso del que Kendrick y su guionista Ian MacDonald toman provecho para contar la enorme historia en la que se encuentra. En la primera secuencia, con una clara influencia de Zodiaco de David Fincher, Kendrick nos deja claro que esta película será una constante de observar la calma antes de que llegue la tormenta la cual llega en forma de actos de grave violencia. Con esta mecánica, Kendrick hace algo que muchas películas y series inspiradas en historias reales de asesinos seriales no se toman el tiempo de hacer más allá de adentrarse en el modus operandi y las motivaciones del perpetrador: Dedicarse a conocer a las víctimas. En tan solo unas cuantas líneas de diálogo, McDonald y Kendrick son capaces de desglosar las personalidades de estas mujeres, sus objetivos, sus motivaciones, todo lo que las hace humanas y no simples nombres o cifras del recuento de víctimas.
Kendrick le devuelve la humanidad a estas mujeres que hasta ahora pocas veces han sido mencionadas y poner en atención una problemática que persigue a todas las mujeres. Una vez que la cineasta nos presenta al asesino, observamos su modus operandi numerosas veces y la audiencia cae en profunda frustración al ver que este sigue funcionando y nosotros al lado de la pantalla no tenemos forma de advertir a estas mujeres de lo que está por suceder. Esta frustración es el punto clave de la cinta, pues Kendrick busca replicar de alguna manera la frustración que tantas mujeres sufren cuando sus instintos son ignorados y no se les cree hasta que lo peor sucede. La firmeza con la que Kendrick dirige la cinta hace que El Asesino del Juegos de Citas se convierta en una disección meticulosa de como funciona el sistema que permite que la violencia contra la mujer florezca, desde un nivel familiar hasta lo institucional.
Se puede decir que esta es una película de terror, pero no porque en esta se pueden ver actos violentos o porque está llena de tensión, sino porque Kendrick nos muestra el alcance que pueden tener las acciones de un solo hombre peligroso cuando no hay nadie que le ponga alto. Kendrick utiliza parte de la historia de Cheryl Bradshaw, una mera anécdota, como una excusa para contarnos otra historia que nos lleva a reflexionar sobre como escuchamos a las mujeres que nos expresan sus preocupaciones y ser activos ante su sensación de peligro. Delante de la cámara Kendrick también resalta con su carisma y sencillez que la hacen ser naturalmente empática para el público. Sin embargo ella misma se hace un lado para dejar que otros actores menos reconocidos como Nicolette Robinson, Autumn Best y en especial Daniel Zovatto, por su escalofriante interpretación de Alcala, tengan su momento para demostrar sus habilidades.
Para una directora debutante, El Asesino del Juego de Cartas es un trabajo excepcional; es claro que viene de una actriz con experiencia de décadas en la industria que tuvo la iniciativa para aprender y buscar su propia voz y ahora ha llegado el momento de dejarnos ver de lo que es capaz. Ojalá que en los años por venir podamos ver a Kendrick desarrollar una filmografía integra, pues ya desde aquí se posiciona como directora que sabe muy bien como confrontar a la audiencia no solo con las imágenes sino con las acciones que toma día a día.
Título original: Woman of the Hour
Dirección: Anna Kendrick
Guión: Ian McDonald
Elenco: Anna Kendrick, Daniel Zovatto, Nicolette Robinson, Autumn Best, Kathryn Gallagher, Kelley Jakle, Pete Holmes y Tony Hale
Cinéfilo, crítico, swiftie y procrastinador profesional.


