‘De Naturaleza Violenta’, un slasher con miedo a ser muy diferente
Una propuesta original para el género que no se aprovecha.
¿Cómo sería Viernes 13 desde la perspectiva de Jason Voorhees? ¿Qué es lo que la cámara nos mostraría? ¿Qué podríamos aprender sobre el personaje? Esas son algunas de las preguntas que hace Chris Nash en su debut De Naturaleza Violenta, un slasher que nos pone en la perspectiva del asesino. Una propuesta interesante y fresca para este género, pero ¿Lo aprovecha?
Un grupo de amigos de vacaciones en el bosque se cruzan con una torre de bomberos abandonada. Ahí encuentran un collar de oro y uno de ellos sin pensarlo lo toma sin saber que esto despertará a Johnny, un espíritu vengativo dispuesto a matar por recuperar su reliquia.
Muchos han descrito a De Naturaleza Violenta como una película slasher influenciada por el trabajo de cineastas como Terrence Malick, Bella Tarr y otros prominentes del cine lento y la comparación tiene sentido, pues Nash nos introduce a esta historia con tomas de larga duración en las que vemos al personaje principal, Johnny, moverse lentamente a lo largo del bosque en búsqueda de su próxima víctima. La fotografía es naturalista y la carencia de música nos obliga a aceptar la calma sonora típica del bosque, esta falta de artificios nos adentra en la perspectiva de Johnny que es ultra enfocada, serena y calculada. De Naturaleza Violenta exige cierta paciencia al público, se mueve con lentitud, pero siempre con la intención de llegar a un punto de catarsis donde Johnny realiza un acto de violencia y aunque lo hemos estado siguiendo, en realidad nunca sabemos que es lo que está planeando y así los asesinatos que comete nos sorprende por lo despiadados que son y cada vez peores.
La idea es interesante, Nash nos mete en la mente de este brutal asesino y lo expresa con esa calma en el bosque. Es una buena idea, hasta que el cineasta pierde la creatividad para seguirla explorando de forma que se sienta como que la propuesta está rompiendo con los canones del género. Como dije al inicio, las comparaciones con Malick y otros cineastas de cine lento tienen sentido, pero no es que sean necesariamente adecuadas y es que probablemente el mayor error de De Naturaleza Violenta es que Nash no se compromete a mantener un estilo rítmico. Nash quiere traer el cine contemplativo al slasher, sin embargo no parece tener la paciencia para hacerlo pues incluso sus tomas más largas se sienten hechas con algo de prisa, como si la necesidad de llegar a lo que sigue estuviera carcomiendo sus imágenes.
Nash no se compromete a hacer de De Naturaleza Violenta una película verdaderamente lenta y contemplativa ¿Por qué? Pues seamos honestos, el slasher es un género de consumo masivo y a las masas no les interesa ver cine lento para entretenerse; no tiene nada de malo, cada tipo de cine tiene su propósito. Nash lo sabe y quería que su película fuera accesible para todo público, sin embargo para hacer una película que de verdad signifique una revolución, un antes y un después, hay que tomar riesgos y eso es lo que el cineasta se rehúsa a hacer.
Entonces aún sabiendo que no iría al extremo, quiso mantener parte de ese estilo lento, lo más que se pudiera sin perder la atención del público y es ahí donde probablemente el tiro le sale por la culata. De Naturaleza Violenta resulta tener un ritmo volátil, a veces extremadamente pausado, a veces no tanto, en ocasiones es rápido, sube y baja, pero nunca se mantiene estable. Eso se traduce en que habrá muchos miembros de la audiencia que sentirán que las recompensas que Nash ofrece por su paciencia no son satisfactorias; que mucho del tiempo invertido en la cinta ha sido hasta desperdiciado. Habrá quien llegue a apreciar la película por lo que intenta hacer y aún así no se puede negar que se podía hacer más.De Naturaleza Violenta pudo ser una película muy diferente, que llegara a cambiar nuestra visión del slasher, sin embargo no hubo la voluntad o creatividad para aprovechar ese potencial. Puede que exista una versión menos contemplativa de esta película, tal vez así al menos sería divertida y no solo medianamente entretenida.
Título original: In a Violent Nature
Dirección y guión: Chris Nash
Elenco: Ry Barrett, Andrea Pavlovic, Cameron Love, Reece Presley, Liam Leone, Charlotte Creaghan, Lea Rose Sebastianis, Sam Roulston, Alexander Oliver, Timothy Paul McCarthy y Lauren Taylor


