adplus-dvertising
1 de diciembre de 2021

En 1965, el autor Frank Herbert publicó una de las novelas que hasta el día de hoy se le considera como uno de los grandes clásicos de la ciencia ficción, Dune. Tras su lanzamiento, la obra de Herbert gozó de gran aceptación, ganando reconocimientos como el primer premio Nebula, y teniendo múltiples secuelas, cinco escritas por Herbert, y muchas otras más bajo la pluma de su hijo, Brian Herbert, y el autor Kevin J. Anderson.

Dado el ruido que la historia de Frank había generado, su impacto en otros medios no se hizo de esperar, y fue así como surgieron videojuegos, canciones e incluso el nombramiento de un pequeño cráter en la Luna. Además de ser una constante fuente de inspiración para películas como Star Wars o Nausicaä of the Valley of the Wind.

Y por supuesto, las adaptaciones no se hicieron de esperar, aunque su historia ha sido un poco turbulenta… Para 1971, el productor Arthur P. Jacobs se hizo con los derechos de la novela, y para la dirección contaría con la ayuda de David Lean (Lawrence of Arabia), desgraciadamente los planes se vieron frenados cuando Jacobs falleció en el 73.

Un año más tarde los derechos cambiarían de dueño, y en esta ocasión el encargado de la dirección sería Alejandro Jodorowsky. Sus planes eran ambiciosos, pues él quería contar con la participación de bandas como Pink Floyd y Magma, además de pensar en tener un elenco conformado por Salvador Dalí, Orson Welles, Mick Jagger. Desgraciadamente, tras motivos presupuestales, el proyecto no se concretó.

Después, tras unos cuantos intentos, en 1984 David Lynch logró llevarla a la pantalla grande, con resultados… desastrosos. La crítica no fue tan benevolente con la adaptación de la novela de Herbert, y la taquilla tampoco respondió del todo bien. Para el año 2000 otra adaptación se lanzó, pero ahora en forma de miniserie, y aunque los comentarios fueron mejores, tampoco se le consideró como un producto que le hiciera justicia al trabajo de Frank.

Por muchos años, Dune fue considerada como una novela difícil de adaptar, pues los precedentes no fueron del todo favorables, y cuando muchos escucharon que Denis Villeneuve, responsable de grandes cintas modernas del género como Blade Runner 2049 Arrival, sería el encargado de llevar esta responsabilidad bajo sus hombros, las expectativas comenzaron. ¿Logró Villeneuve adaptar con éxito una historia que se le consideró como inadaptable? ¿O su versión se suma a la lista de intentos fallidos? Te lo contamos a continuación.

Dune de Denis Villeneuve toma como eje de partida una parte de la primera novela de Herbert, y en ella seguimos la historia de Paul Atreides (Timothée Chalamet), un joven el cual pertenece a la casa Atreides. Un día, ellos terminan en el planeta Arrakis, un lugar desértico en el que existe una valiosa sustancia conocida como «la especia», cuya función permite a los usuarios tener una mayor vitalidad y una mejor conciencia, además de permitir los viajes interestelares.

Sin embargo, Arrakis no es un planeta seguro, pues en éste abundan algunos peligros, que van desde temibles gusanos de arena, escasez de agua, y la casa Harkonnen, liderada por Vladimir Harkonnen (Stellan Skarsgård), un enemigo de la casa Atreides, el cual está planeando un golpe de estado.

La película, al tomar como base para su construcción la primera parte de la novela, funge como un prólogo que se encarga de presentar el gran mundo y los personajes que coexisten en Dune, y es que gracias al guion de Eric Roth, Jon Spaiths y Denis Villeneuve, el espectador puede comprender a la perfección cuál es el conflicto planteado y terminar convencido y emocionado por ver lo siguiente, sin importar si es alguien que ya está familiarizado con el material original, o si este es su primer acercamiento al mundo de Herbert.

La escritura se encarga de resaltar los puntos que hacen atractivos al mundo de Dune, hay un entorno futurista en el que los avances permiten que los viajes intergalácticos sean posibles, personajes que poseen sus propias creencias y ambiciones y que juegan un papel determinante dentro de esta trama, y una política que en lugar de progresar con los milagros tecnológicos, ha retrocedido hasta caer a viejas caras como imperios autoritarios y dinastías hereditarias.

Este enfoque permite que las fortalezas de la dirección en la filmografía de Villeneuve sean demostradas una vez más, es capaz de lograr momentos de tensión entre distintas facciones, colocándolas en un setting muy bien justificado, en el que todo elemento goza de cierta importancia para la narrativa.

El ritmo en un inicio es un poco lento, toma su tiempo, pero poco a poco la película se encarga de absorber al espectador, dejando en claro porqué «la especia» es importante para esta pugna, y colocando de manera sofisticada la disputa entre los distintos clanes beligerantes que buscan hacerse con el poder de un estado autoritario. Todo esto ocurre bajo una producción masiva con un apartado artístico y visual que sorprende en más de una ocasión al ojo de la audiencia en cada momento que la cámara capta elementos singulares, que van desde naves en forma de libélulas, hasta entornos que resaltan gracias al detalle que hay en ellos.

Por su parte, Hans Zimmer consigue robar la atención auditiva de los asistentes, presentando el que podría ser uno de sus trabajos más sobresalientes. La música que hay en la película logra estar a la altura del épico y basto universo que se ha construido a nivel visual y narrativo.

A pesar de esto, Dune podría no ser perfecta para muchos. Como ya se mencionó, la cinta se crea a partir de la primera parte de la primera novela, y para algunos, esto podría causar que la película se sienta falta de un acto que cierre. El ritmo, sin ser pesado, puede ser encontrado como poco dinámico a momentos para otros, hay batallas, que a pesar de ser espectaculares, no son frenéticas, aunque, considero que esto no es algo que la cinta necesite, pues el tono de estos momentos, va acorde a lo que el filme se encarga de construir durante la primera hora.

Con Dune, Denis Villeneuve demuestra una vez más porque es uno de los mejores directores que hay en la actualidad. Tomó una premisa que durante años muchos intentaron adaptar, y con destreza presentó una historia compleja y ambiciosa, de manera coherente, respetando todos los elementos que volvieron a la obra de Herbert en uno de los referentes de la ciencia ficción, a través de una película intrigante e inmersiva.

Título original: Dune
Dirección y guion: Denis Villeneuve
Elenco: Timothée Chalamet, Oscar Isaac, Rebecca Ferguson, Zendaya, Jason Momoa, Javier Bardem, Josh Brolin, Dave Bautista, Charlotte Rampling, Stellan Skarsgård, Sharon Duncan-Brewster

Deja un comentario