‘Tornados’, un nuevo clásico de verano
Glen Powell sigue en su ascenso como estrella de cine.
Reseña | ‘Tornados’
En los últimos años hemos visto un regreso del cine blockbuster clásico y ya hemos hablado de muchos de sus ejemplares que vienen de la mano de Tom Cruise y compañía, pero ya es hora de que otros cineastas y actores tengan la oportunidad de darle al público películas entretenidas de mayor calidad. Entre estas películas llega a salas Tornados, una secuela no tan secuela de Tornado, película de 1996 protagonizada por Helen Hunt y Bill Paxton que se ha convertido en un clásico de verano. ¿Para qué darle una secuela? ¿Cuál es la necesidad? ¿A alguien le interesa una película sobre cazar tornados hoy en día? Nada de eso importa, siempre y cuando el producto sea lo suficientemente bueno para atraer a la gente a las salas. Ese es el objetivo del cineasta Lee Isaac Chung y muy seguramente de su protagonista, Glen Powell.
5 años después de haber perdido a su equipo y amigos en una tormenta, Kate ha abandonado su búsqueda por crear un artefacto que podría detener tornados y así salvar las vidas de cientos de personas. Cuando un viejo colega, Javi, le ofrece una oportunidad de volver a intentar ayudar a su comunidad, ella no puede rechazarla y regresa a Oklahoma para unirse a su equipo. Lo que Kate y Javi no esperan es que en su camino se cruce Tyler Owens, un cazador de tornados e influencer que es conocido como el vaquero de tornados, cuyas medidas son mucho más extremas y poco profesionales.
Después de una carrera de cine independiente que llegó a su punto mayor de éxito con la multi-nominada al Oscar, Minari, el director Lee Isaac Chung hace un giro drástico y se embarca en realizar una super producción ¿Por qué? Uno podría enumerar una larga lista de razones por las que un cineasta que por décadas ha batallado con traer a la vida aunque sea un puñado de películas de repente decide dirigir una película gigante y probablemente algunas de ellas serían asunciones correctas, sin embargo habría que considerar que Tornados se sitúa en el sureste de Estados Unidos, donde el director pasó su infancia. Ya desde ahí se hace más aparente el cariño que Chung tiene por este entorno, por el campo, sus cielos, sus pueblos y por supuesto su gente, que se expresa en las imágenes que captura en 35mm; todo esto para decir que lo que une a Tornados con otros grandes blockbusters es que tiene alma. Ese cariño nos lleva a que la parte más importante de la película, el espectáculo, no se sienta vacío y cree en nosotros una reacción más profunda, una reacción emocional porque ya conocemos todo lo que está en riesgo.
Y ahora sí hablando del espectáculo, Chung filma todas las escenas de acción de la forma más realista posible con tal de que la inmersión del público sea más exitosa. Con una cámara que muy pocas veces se separa del suelo, el director hace que el espectador sienta el terror de estar justo en el camino de un tornado gigante o mejor (peor, depende de la persona) aún, que estás siendo llevado a encontrarte cara a cara con este, incluso llegar a su interior. Haciendo justicia al hecho de que ningún tornado es igual porque son fenómenos volátiles, Chung no pierde oportunidad de hacer que cada secuencia de acción sea totalmente diferente, enfocadas a los numerosos y diferentes peligros que se presentan ante varios tipos de tornados. No hay ni una sola secuencia igual que otra y por lo tanto las emociones que nos causan también son diferentes.
Pero en el centro de todo se encuentra una fuerza imparable, una figura que mantiene junta y con fuerza toda la película; por supuesto estoy hablando de Glenn Powell. ¿De dónde salió este actor? ¿Por qué de repente está en boca de todos? Aunque ya lleva un buen rato en la industria, es apenas en el último par de años que Powell se ha dado a notar, empezando con su participación en Top Gun: Maverick que para algunos incluso opacó el trabajo de sus protagonistas; a inicios de este año fue pieza clave para que Con Todos Menos Contigo se convirtiera en una de las comedias románticas más exitosas del momento y recibió ovaciones por su actuación en Cómplices del Engaño de Richard Linklater. Algo es seguro sobre Powell, siempre trae toda su energía a todo lo que hace y Tornados no es excepción, de hecho puede que sea la película en la que más ha estado comprometido, ya que estando al frente debe hacer el doble de esfuerzo.
Desde el momento que aparece en pantalla, la energía de Tornados cambia radicalmente, lo que era una película más realista y tranquila de repente se dispara con adrenalina y se vuelve mucho más emocionante. Claro que esto tiene que ver con lo que ya hablamos de la dirección de Chung como ya lo hablamos, sin embargo la presencia de Powell nos hace ver que cazar tornados puede no ser solo aterrador, sino extremadamente divertido. ¿El sucesor de Tom Cruise? Ya veremos. Obvio que no todo es Powell, pues tiene muy buena compañía en el elenco; Daisy Edgar-Jones quien está en el núcleo emocional de la trama hace un muy buen trabajo cargando con este aspecto de la cinta y su dinámica de rivales-aliados con Powell nos regala momentos muy divertidos. Todos en el elenco, no importa que tan grande o pequeño el papel, traen también su energía al proyecto; Anthony Ramos, Brandon Perea, Sasha Lane, Katy O’Brian, Kiernan Shipka, David Corenswet y muchos más que se notan emocionados genuinamente por lo que sucede en pantalla y nos contagian con esas sensaciones.
Tornados es toda una experiencia, es divertida y hasta algo aterradora, también llega a ser conmovedora, pero en este ámbito unos cuantos retoques en el guión la habrían llevado a ser mucho más impactante y así ponerse al nivel de otros grandes blockbusters recientes. Esto sorprende ya que lo que hizo tan entrañable a Minari fue la sensibilidad con la que Chung dirigió la cinta. Dejando eso a un lado, Tornados es el tipo de película que es perfecta para todo público, para familias, para parejas, en soledad o con amigos; es un excelente rato en el cine garantizado.
Título original: Twisters
Dirección: Lee Isaac Chung
Guion: Mark L. Smith
Elenco: Daisy Edgar-Jones, Glen Powell, Anthony Ramos, Brandon Perea, David Corenswet, Sasha Lane, Katy O’Brian, Tunde Adebimpe, Kiernan Shipka, Harry Hadden-Paton, Daryl McCormack, Nik Dodani y Maura Tierney
Cinéfilo, crítico, swiftie y procrastinador profesional.



