
Música · cintas · teclados
El Mellotron convirtió cintas magnéticas en una orquesta bajo las teclas
Mucho antes de cargar una librería de cuerdas en segundos, este teclado reproducía grabaciones reales desde tiras de cinta individuales. Cada tecla activaba un pequeño mecanismo y el instrumento respiraba, desafinaba y envejecía como la tecnología mecánica que era.
1963 · lanzamiento35 notas · cinta8 segundos · reproducción

Cada tecla tenía una grabación esperando debajo
El Mellotron pertenece a una etapa fascinante entre el instrumento acústico y el sampler digital. En lugar de generar eléctricamente una imitación de flauta, violín o coro, almacenaba grabaciones de esos sonidos sobre cinta magnética. Al presionar una tecla, un rodillo llevaba su cinta contra una cabeza de reproducción. El sonido grabado comenzaba a escucharse y continuaba mientras la cinta avanzaba. Al soltar la tecla, un resorte regresaba la cinta a su posición inicial.
La duración estaba limitada por la longitud de la cinta
Una nota no podía sostenerse para siempre. Los modelos clásicos ofrecían alrededor de ocho segundos por cinta antes de llegar al final de la grabación. El músico tenía que soltar y volver a tocar para reiniciar el mecanismo. Esa limitación terminó influyendo en la interpretación. Los acordes largos tenían que respirar. Una frase de flauta podía sentirse más natural precisamente porque el sistema obligaba a pensar en duraciones y ataques concretos.No era un sintetizador convencional. El Mellotron reproducía audio grabado. Su parentesco conceptual con un sampler es más directo que con un oscilador analógico que genera ondas desde cero.
Las imperfecciones terminaron siendo parte del sonido
Una cinta puede estirarse, ensuciarse o variar ligeramente de velocidad. Los cabezales y el mecanismo necesitan mantenimiento. Dos notas grabadas en momentos distintos pueden tener ataques, afinaciones y ruidos ligeramente diferentes. Todo eso produce un timbre que hoy muchas bibliotecas digitales intentan recrear deliberadamente. Las cuerdas del Mellotron no suenan como una sección orquestal perfecta; suenan como una memoria magnética de una sección orquestal reproducida dentro de una máquina.


