Todo sobre Live Aid 1985, el histórico concierto masivo
El gran concierto que marcó la historia de la música.
Hoy se celebra el Día Mundial del Rock gracias al histórico concierto de Live Aid, el cual este año celebra 40 años de su realización, por lo que hoy recordamos este gran evento en la historia de la música universal.
Desde 1983, entre conflictos políticos, sequía y hambruna, Etiopía pasaba por lo que los medios denominaban un «Infierno en la Tierra» y una serie de reportajes realizados por el periodista Michael Buerk dieron la vuelta al mundo por sus contundentes y poderosas imágenes, las cuales terminaron por conmover al cantante y activista irlandés Bob Geldof, quien se unió a Midge Ure, vocalista de Ultravox, para fundar Band Aid Trust, organización con la que comenzaría a desarrollar un concierto benéfico con el objetivo de recaudar fondos para enviar ayuda humanitaria al país africano.
Buscando llamar la atención del mundo, Geldof y Ure lograron contactar a muchos de los grandes artistas europeos de la época como Phil Collins, Spandau Ballet, U2, George Michael, Duran Duran, Kool & the Gang, Paul McCartney, Sting, David Bowie y muchos más para grabar el sencillo Do They Know It’s Christmas?; mientras que América se unió con We Are The World, con Michael Jackson y el productor Quincy Jones como principales impulsores, contando con la participación de Lionel Richie, Stevie Wonder, Tina Turner, Bruce Springsteen, Cyndi Lauper, Bob Dylan, Ray Charles, Harry Belafonte, Hal & Oates, The Pointer Sisters, entre muchos más.
La idea de crear un concierto benéfico surgió primero de Boy George y Jon Moss, vocalista y baterista de Culture Club respectivamente, quienes ya habían colaborado con Geldof anteriormente, y poco a poco su idea se volvía realidad gracias a los esfuerzos de Geldof y Ure. Impulsados por el gran altruismo de Geldof, la idea era crear el concierto más grande en la historia y para ello se conectarían el Estadio Wembley en Londres con el Madison Square Garden en Nueva York, locación que por la alta demanda pronto fue reemplazada por el Estadio John F. Kennedy en Filadelfia, y todas las presentaciones se transmitirían vía satélites. Aunque la inversión sería enorme, la innovación en el proyecto junto a la alta recaudación a través de los derechos de transmisión en televisión y la taquilla de ambos recintos serían suficientes para obtener los recursos necesarios para enviar la ayuda humanitaria a Etiopía.
Con un par de detalles resueltos en Reino Unido, Geldof se puso en contacto con Bill Graham, quien se encargaría de la logística en Filadelfia, por lo que la lista de los artistas participantes en el Concierto Live Aid comenzó a crecer, cada uno con una propuesta y puesta en escena distintos, como Mick Jagger y David Bowie queriendo cantar al mismo tiempo en estadios distintos su reciente colaboración Dancing in the Street, propuesta descartada por la imposibilidad de sincronizar ambas interpretaciones. Finalmente la lista constaba de más de 70 artistas y grupos entre quienes subirían al escenario en Wembley y quienes lo harían desde el Estadio John F. Kennedy.
Tan solo un par de días antes del arranque del evento, se hicieron presentes acusaciones de racismo, pues varios artistas decían no haber sido invitados a participar, estas acusaciones se volvieron más graves cuando Stevie Wonder y Michael Jackson dejaron el proyecto y se comenzaron a rumorear intenciones de sabotaje, sin embargo, Tina Turner, The Temptations y Billy Ocean fueron anunciados como parte del espectáculo.
«Son las 12 en punto en Londres, las 7 de la mañana en Filadelfia, y en todo el mundo, es hora del Live Aid» fueron las palabras con las que Richard Skinner dio inicio al concierto más grande en la historia el 13 de julio de 1985 y, tal como se había concebido en un inicio, la transmisión intercaló las presentaciones entre Filadelfia y Londres.
Live Aid, el gran día
La apertura comenzó en Wembley con Los Guardias de Coldstream recibiendo a la familia real, tras ellos se presentó la banda Status Quo, y les seguiría la presentación de The Style Council y The Boomtown Rats, banda liderada por Geldof, quienes tocarían como primer canción I Don’t Like Mondays y en el verso «And the lesson today is how to die» Geldof alzaba el puño en señal de silencio, volviéndolo el primer gran momento del gran concierto que les esperaba.
El primer fragmento comenzaba a recibir las donaciones esperadas mientras Adam Ant subía al escenario para cantar Vive Le Rock, tras él tocaría Ure al mando de Ultravox y les seguiría Spandau Ballet. Una de las actuaciones más recordadas es la de Elvis Costello, quien subió al escenario solamente con una guitarra eléctrica para cantar la famosa canción de The Beatles All You Need is Love junto al público. Tras Costello tocaría Nik Kershaw, le seguiría Sade comenzando con Why can’t we Live Together y Sting subiría al escenario, cerrando en compañía de una guitarra cantando Roxanne y Driven to Tears; tras Sting, el siguiente en presentarse fue Phil Collins, quien cerró tocando Every Breath you Take junto al ex-police y el saxofonista Brandford Marsalis para después tomar una moto que lo llevaría al aeropuerto para tomar un helicóptero hasta Filadelfia, donde aprovecharía para repasar las partituras de Led Zeppelin. Al escenario subió Howard Jones y después de él sorprendió la aparición de Bryan Ferry junto a David Gilmour, miembro de Pink Floyd, banda que en el momento estaba disuelta debido una demanda por los derechos del nombre de la banda. El cierre del primer bloque estuvo a cargo de Paul Young, quien tras una épica entrada cerró su participación con la romántica Every Time you go Away.
En el nuevo continente, el encargado de abrir el concierto fue David Weinstein, quien se presentó con el nombre de Bernard Watson, tocando un cover de Bob Dylan y una canción propia. Si el nombre no le resulta familiar es porque fue seleccionado luego de que un periódico publicara su historia, pues había pasado días esperando afuera del estadio en Filadelfia para entregar un cassette con su música y proponerse como numero de apertura. Tras la publicación de la nota, Graham escuchó el cassette y le ofreció la anhelada oportunidad de abrir la trasmisión norteamericana de Live Aid.
Luego de Watson, subió quien sería el presentador en Filadelfia, el actor Jack Nicholson, quien dio pie a la actuación de Joan Baez y tras ella subió Black Sabbath, la legendaria banda de Heavy metal, y en esta ocasión recuperaban a Ozzy Osbourne como vocalista tras seis años y al baterista Bill Ward, haciendo de esta una de las presentaciones más recordadas de la banda. Tras este reencuentro, el Estadio JFK se lleno de rap con Run DMC, les siguió REO Speedwagon, la reunión de Crosby, Stills & Nash, el heavy metal siguió a cargo de Judas Priest y les seguía el canadiense Bryan Adams. Dos de las presentaciones más recordadas de la primera sección norteamericana del concierto son las de Beach Boys y Simple Minds, separadas solamente por George Thorogood & The Destroyers, mientras la banda liderada por Brian Wilson llenaba el estadio de clásicos, Don’t you Forget About me ponía al público a bailar bajo el hechizo de la voz de Jim Kerr.
De vuelta en Wembley, otro de los grandes momentos de la tarde fue la presentación de U2, quienes en ese momento aún no gozaban de la gran popularidad con la que cuentan actualmente, sin embargo, las potentes Sunday Bloody Sunday y Bad fueron un buen impulso a nivel internacional, tras ellos Dire Straits se acompañó de Sting para Money for Nothing, además de interpretar Sultans of Swing. Si hablamos de presentaciones de históricas aquel día es imposible no mencionar la actuación de Queen, pues ha sido votada en varias ocasiones como el mejor concierto de rock de todos los tiempos y no es para menos, pues a la par de contar con las canciones más emblemáticas del grupo adaptadas al tiempo que la organización les había dado, Freddie Mercury entregó una de sus interpretaciones vocales más recordadas, tanto así que este show fue prácticamente calcado para la película biográfica ‘Bohemian Rhapsody’.
Otra de las presentaciones más recordadas fue la David Bowie, quien después de cantar «Podemos ser héroes solo por un día» en su icónica canción Heroes recordó a todos los asistentes y televidentes la razón por la que se habían juntado todas esas estrellas en dos estadios en dos continentes distintos mostrando imágenes de lo que ocurría en África en las pantallas del estadio de Wembley, momento en el que se recibieron más donaciones en todo el día. Luego de Bowie, sucedió la reunión de The Who, quienes llevaban disueltos desde su último concierto juntos en 1982, por lo que verlos una vez más sobre el escenario emocionó a más de uno.
En Filadelfia, la trasmisión continuó con The Pretenders, banda liderada por Chrissie Hynde y tras ellos se presentó el guitarrista Carlos Santana junto a Pat Metheny, quienes interpretaron un set lleno de ritmo y una afilada guitarra en manos de Santa y tras ellos el siguiente set estuvo a cargo de Ashford & Simpson. Otro de los shows más recordados es el de Madonna, quien cantó su famosa canción Holiday, Get Into the Groove, que fue parte de la banda sonora de ‘Desesperadamente buscando a Susan’ y Love Makes The World Go Round en compañía de dos jóvenes bailarines con los que interpretó una sencilla pero encantadora coreografía. Tras Madonna, Tom Petty & The Heartbreakers subieron al escenario y les siguió Kenny Loggins cantando Footloose. Después de The Cars, subió al escenario Neil Young, The Power Station y Thompson Twins y tras ellos Phil Collins apareció en el escenario, aunque para quienes veían la transmisión se podría tratar de un deja vu ó algún error en la transmisión, en realidad Collins fue el único artista que se presentó en Londres y Filadelfia aquel día, primero como baterista para el show de Eric Clapton, después interpretó las mismas dos canciones que había tocado en Londres y posteriormente fue parte de uno de los momentos más bochornosos de todo Live Aid.
Así como The Who se reunía, una de las presentaciones con más expectativa era la reunión de Led Zeppelin, quienes se negaron a presentarse bajo tal nombre, pues sin John Bonham no eran Led Zeppelin. Bonham falleció en 1980 ahogado con su propio vomito en una borrachera, por lo que Collins tomó su lugar con poca antelación, resultando en la que es considerada la peor presentación de la tarde, mientras Roger Plant desafinaba, la guitarra de Page salía de tono, mientras que la crítica alabó al bajista John Paul Jones como el único que ensayó. Tras la desastrosa presentación de Led Zeppelin, Duran Duran subió al escenario tocando A View to a Kill, famosa por ser el tema de la película más reciente de James Bond, y Save A Prayer, tras ellos se presentaron Patti LaBelle y le siguió el dueto Hall & Oates.
El concierto llegaba a su fin y en Londres el público recibió con una enorme euforia a Elton John, quien luego de cantar grandes éxitos como I’m Still Standing ó Rocket Man, invitó a Kiki Dee para cantar su famosa canción a dueto Don’t Go Breaking My Heart y después se acompañó de George Michael cantando Don’t Let The Sun Go Down On Me. El número de cierre sería el legendario Beatle Paul McCartney, quien se acompañó de Pete Townshend, Bob Geldof, Alison Moyet y David Bowie para una complicada interpretación de Let It Be, pues la voz de McCartney no se escuchaba en el escenario, haciendo que repitiera varias veces algunas estrofas, mientras que sus artistas invitados confundieron algunas otras, haciendo que los dos primeros minutos de la canción estuvieran cubiertos por un constante chiflido del público.
Tras la atropellada presentación de McCartney, el cierre oficial del concierto ocurrió con todos los asistentas cantando Do They Know It’s Christmas?, la canción con la que todo había comenzado todo el año anterior, dando una emotiva interpretación con un emocionado Bob Geldof, feliz de haber logrado crear el concierto más grande de la historia. Live Aid había terminado oficialmente en Londres.
El último bloque en el Estadio John F. Kennedy comenzó con Mick Jagger poniendo al escenario a bailar y cantar con su gran energía al cantar Lonely At The Top y Just Another Night, además de unirse a Tina Turner para cantar State Of Shock, dejando una nueva postal de este gran concierto. El último artista en subir al escenario en Filadelfia fue el legendario cantautor Bob Dylan, quien se acompañó de Ronnie Wood y Keith Richards, cada uno con una guitarra para tocar Blowin’ in the Wind y When the Ship Comes In. Tras Dylan, la aparición de Lionel Ritchie y Harry Belafonte sorprendió a todo el público, quienes los recibieron con aplausos y algarabía; ambos artistas dieron palabras de agradecimiento e invitaron a todos los asistentes a cantar We Are The World, así terminó el show en el Estadio John F. Kennedy.
El canal de YoutTube oficial de Live Aid tiene una serie de listas de reproducción divididas por horario entre las trasmisiones de Londres y Filadelfia para que puedas revivir este histórico concierto.

21 años
Estudiante de cine
Melómano
