«Dead Sara»: un disco debut que irrumpió con fuerza, carácter y sin pedir permiso.
Un álbum debut sin el menor desperdicio.
- Letras y sonido muy solidos
- Una voz extraordinaria y peculiar
- Timing perfecto entre temas pesados y los más emotivos
¿Quién es Dead Sara?
El trío conformado por Emily Armstrong, Siouxsie Medley y Sean Friday comenzó a ensayar y componer música en Los Ángeles alrededor de 2002. Sin embargo, su primera irrupción en la industria musical llegó hasta 2008 con el lanzamiento de The Airport Sessions, un EP que llamó la atención de Warner Records. Gracias a ello, la banda grabó su álbum debut, el cual fue publicado el 10 de abril de 2012.
Armstrong funge como vocalista, guitarrista rítmica y principal compositora de la banda, mientras que Medley se encarga de la guitarra principal y los coros. El sonido del grupo se completa con Friday en la batería. Durante sus dos primeros álbumes también contaron con Chris Null como bajista de sesión, aunque nunca llegó a convertirse en un integrante oficial de la agrupación.

Reseña | Dead Sara
Un álbum original desde su propio título homónimo, que lleva el nombre de la banda. Desde los primeros compases, el disco abre con tres potentes canciones de rock cuyo principal objetivo es mostrar el equilibrio entre la poderosa voz de Emily Armstrong, el sonido armónico de la agrupación —capaz de transformarse en algo áspero y contundente cuando la canción lo exige— y los hipnotizantes muros de sonido construidos por las guitarras. Estas tres piezas funcionan como la antesala de un recorrido que, con cada tema, se vuelve más distorsionado, caótico y cercano al heavy metal.
Después de unos melódicos y sólidos primeros quince minutos, el álbum adopta una personalidad que comienza a asomarse en Weatherman: más pesada, descarada y agresiva. Esa evolución explota por completo en Monumental Holiday e I Said You Were Lucky, temas en los que sobresalen la potencia vocal de Armstrong y los memorables pasajes de guitarra de Siouxsie Medley, capaces de sacudir al oyente de principio a fin.
Pero, ¿mantiene este sobresaliente debut un clímax constante? La respuesta es no, y eso juega completamente a su favor. El orden del tracklist está cuidadosamente diseñado para encontrar momentos de respiro sin sacrificar la intensidad. Por ello, canciones como Dear Love, Timed Blues, Face to Face y el emotivo y desgarrador cierre con Sorry for It All funcionan como el puente perfecto para que el álbum recupere el aliento antes de volver a acelerar.
En lo personal, y tomando en cuenta tanto la interpretación vocal como el apartado musical, destacaría Monumental Holiday, Test on My Patience y Sorry for It All como las mejores canciones del álbum.

¿Qué es lo malo?
Si este álbum ofrece algo de lo cual quejarse, quizá sea el uso excesivo de los gritos de Emily Armstrong en momentos muy específicos, así como el hecho de que su rango vocal se mantiene relativamente lineal en buena parte de las canciones. Sin embargo, ambas observaciones pasan fácilmente a segundo plano cuando se considera la intensidad emocional que transmite a lo largo de sus 42 minutos de duración.
Establecer una vara tan alta que su sucesor no logró alcanzarla es, paradójicamente, una de las mayores virtudes de este debut. La personalidad y el sonido de la banda quedan definidos con tal fuerza que Pleasure to Meet You, su siguiente álbum, termina inevitablemente opacado por la comparación. Mientras este trabajo transmite frescura, energía e identidad propia, su continuación se percibe como una versión menos inspirada, con pocos momentos realmente memorables y una propuesta que por momentos cae en la monotonía y la reiteración, algo que este álbum nunca permite que ocurra.
Conclusiones
Dead Sara es un álbum debut que establece y presenta a la perfección la personalidad, el sonido y la identidad de una agrupación rebosante de energía, talento y la capacidad de mantener al oyente cautivado de principio a fin. A través de temas introspectivos sobre el amor que damos y el que creemos merecer, las inconformidades sociales y gubernamentales, la banda construye un discurso respaldado por un sonido que no se parece al de nadie más.
Su versatilidad le permite transitar con naturalidad entre las power ballads, el rock alternativo, el blues y, por momentos, el metal, sin perder nunca su esencia. Es una experiencia que no está hecha para escucharse con audífonos: merece reproducirse en un buen sistema de audio, donde su producción, capaz de sonar al mismo tiempo sucia y nítida, permite apreciar tanto la magnitud de su propuesta como esa inconfundible esencia de garage rock cruda, explosiva y auténtica.
Título: Dead Sara
Productor: Noah Shain
Disqueras: Warner Records y Pocket Kid
Emily Arsmtrong: Voz, coros y guitarra rítmica
Siouxsie Medley: Guitarra y coros
Sean Friday: Batería
Chris Null: Bajo
