🧩 Práctica: 60 minutos para descifrar un circuito caprichoso
El viernes en Montreal dejó una sola práctica y un circuito Gilles Villeneuve frío, húmedo y caprichoso, donde cada giro valía oro. En medio de las banderas rojas y una pista que cambiaba de carácter a cada vuelta, Kimi Antonelli fue quien mejor descifró el rompecabezas: el italiano encontró agarre donde otros solo veían incertidumbre, moduló el híbrido con precisión quirúrgica y firmó el mejor tiempo del día con una vuelta limpia y agresiva cuando la pista por fin ofreció una ventana mínima de rendimiento. Detrás de él, George Russell aprovechó el ritmo constante que Mercedes-AMG Petronas Formula One Team traía desde la mañana; no fue tan explosivo como Antonelli, pero sí igual de fino para leer el asfalto traicionero, quedándose a solo unas décimas. El tercer referente del día fue Lewis Hamilton con Scuderia Ferrari, que pese a las interrupciones logró poner el SF-26 en una ventana estable y demostrar que Ferrari tenía base sólida incluso sin una tanda larga real.
Más atrás en la historia del día aparecieron los que aún no terminaban de encajar todas las piezas. Max Verstappen navegó entre un Red Bull rápido en ráfagas pero inquieto en los cambios de dirección, mientras que Lando Norris y Oscar Piastri lidiaban con un McLaren veloz, sí, pero todavía inseguro en la gestión de energía y en el equilibrio a baja velocidad. Al final, la práctica dejó una impresión clara: Antonelli marcó el ritmo con autoridad, Russell siguió firme como sombra inmediata y Hamilton completó un trío que aprovechó cada segundo disponible en una sesión que castigó a quien dudara aunque fuera una sola curva.
⚡ Sprint Qualy: Russell toma la pole en un duelo Mercedes
La tarde del viernes en el Circuit Gilles Villeneuve estuvo cargada de tensión y precisión en la Sprint Qualifying del GP de Canadá. Con la pista finalmente encontrando estabilidad tras la práctica, los pilotos sabían que cada milésima podía definir su destino en la Sprint del sábado.
George Russell fue quien mejor entendió ese punto exacto del asfalto. El británico se mantuvo impecable en cada fase, encadenó sus mejores sectores sin errores y cerró una vuelta brillante de 1:12.965, suficiente para superar por apenas 0.068 segundos a su compañero Kimi Antonelli.
Antonelli, líder del campeonato, nunca soltó la presión. Estuvo pegado en ritmo, vuelta tras vuelta, dejando claro que Mercedes tenía en sus manos una primera fila casi imposible de romper. Pero Russell fue más quirúrgico en los parciales clave, especialmente cuando el circuito exigía precisión absoluta.
Lando Norris volvió a colocar a McLaren en la pelea con un sólido tercer puesto, seguido muy de cerca por Oscar Piastri, quien manejó bien las condiciones pero sin el margen necesario para complicar a los Mercedes. El top 5 lo cerró Lewis Hamilton con Ferrari, encontrando una vuelta competitiva pese a que el SF-26 no mostraba el mismo filo que los autos de adelante. Aun así, el siete veces campeón se mantuvo en la conversación.
La lectura fue inmediata: Mercedes marcaba el ritmo, McLaren seguía siendo la amenaza más cercana y Ferrari resistía para mantenerse en la batalla antes de la Sprint del sábado.
🚀 Sprint: Russell resiste, Antonelli amenaza y McLaren se mete en medio
La Sprint en Montreal no fue una pelea de ritmo; fue una pelea de nervios. Apenas se apagaron las luces, George Russell tomó el control… pero no la calma. Porque detrás venía Kimi Antonelli, atacando con la frialdad de un veterano y el hambre de un novato. En las primeras curvas lo presionó como si el sprint fuera una final de campeonato: fuera-dentro, dentro-fuera, cada intento midiendo al milímetro el límite del W15.
Pero Russell no se quebró; lo que hizo especial su victoria no fue la velocidad, sino la disciplina. Cada vez que Antonelli asomaba el auto, él respondía con precisión quirúrgica: no dejó huecos, no se sobrecalentó y nunca se desconectó del ritmo. Fue un ejercicio perfecto de control bajo presión.
El giro inesperado lo dio McLaren: Lando Norris aprovechó el duelo interno de Mercedes para meterse entre ellos y arrebatarle a Antonelli el segundo lugar gracias a una lectura magistral de las zonas de tracción; no necesitó agresividad, solo paciencia y un auto que por primera vez en todo el fin de semana respiraba con fluidez. Oscar Piastri completó la ofensiva naranja desde el cuarto puesto, estable y constante, siempre ahí, obligando a Mercedes a mirar por los retrovisores más de lo que habrían querido.
Leclerc cerró el top cinco con un Ferrari que parecía sólido pero no eléctrico, competitivo pero no incisivo. Cada vez que intentaba acercarse al grupo delantero, el SF-26 se quedaba sin ese último impulso para entrar en la pelea.
La lectura final del sprint fue simple y peligrosa: Russell y Antonelli son el duelo del momento… pero McLaren está lo suficientemente cerca como para arruinarle el día a cualquiera.
🎯 Clasificación: Russell sentencia con su mejor vuelta del año
La tarde en Montreal cayó como un golpe de realidad para todos: la pista estaba en su punto justo, ni fría ni inestable, y la clasificación se convirtió en un examen puro de ejecución. Cuando llegó el momento decisivo en la Q3, George Russell entregó la vuelta más fina de su temporada. Limpio en cada frenada, preciso en cada cambio de dirección y perfecto en el uso del híbrido, el británico firmó un 1:12.578 que no dejó dudas: la pole era suya y de nadie más.
Detrás, Kimi Antonelli volvió a demostrar por qué lidera el campeonato. El italiano estuvo pegado a los sectores de Russell, presionando sin margen de error y dejando claro que el duelo interno en Mercedes está en su punto más alto. Fue segundo, pero no derrotado.
Lando Norris mantuvo a McLaren en la pelea grande con un sólido tercer lugar, mientras que Oscar Piastri, apenas unas centésimas detrás, aseguró el cuarto puesto. Los dos papaya estaban al acecho, consistentes pero sin la chispa final que tuvo Russell. Cerrando el Top 5 apareció Lewis Hamilton con Ferrari, extrayendo más de lo que el SF-26 parecía dispuesto a dar. Una vuelta limpia, madura y suficiente para mantenerlo en la conversación de los de adelante.
La imagen que dejó la clasificación fue clara: Mercedes tenía el ritmo más afinado, McLaren estaba justo detrás y Ferrari luchaba por mantenerse en la conversación. Con esa parrilla, el GP de Canadá prometía una carrera intensa, con múltiples líneas de batalla en la zona alta del pelotón.
🏁 Carrera: Batalla, incertidumbre y la victoria que corona a Antonelli
El domingo en Circuit Gilles Villeneuve fue una carrera que se sintió viva desde la primera curva. Con el asfalto relativamente seco y el cielo encapotado, la tensión no venía solo del clima, sino de lo que estaba en juego: ritmo, estrategia y rivalidad interna. Desde el inicio, George Russell y Kimi Antonelli, los dos Mercedes, protagonizaron una pelea intensa por el liderato; intercambiaron posiciones, se midieron al milímetro y recordaron las mejores batallas de equipo de la historia reciente. Pero cuando parecía que la carrera tomaría rumbo definitivo, llegó el golpe inesperado: Russell, que lideraba con autoridad, sufrió un problema en la unidad de potencia y quedó fuera de combate en la vuelta 30, dejando a todos boquiabiertos.
Con la retirada de su compañero, Antonelli asumió el liderato y no lo soltó; condujo con una madurez y temple impropios de su edad, administrando cada vuelta como si contara doble. Detrás de él, la lucha por los otros dos lugares del podio fue feroz: Lewis Hamilton resurgió con Ferrari para firmar una sólida segunda posición, demostrando que la escudería italiana aún tiene con qué pelear; mientras tanto, Max Verstappen completó el podio con Red Bull, sumando su primer top 3 de la temporada tras una carrera constante y paciente.
Por detrás, Charles Leclerc mantuvo un ritmo competitivo para terminar cuarto y consolidar otro buen resultado para Ferrari, e Isack Hadjar cerró el Top 5 para Red Bull en un domingo lleno de duelos y retiradas. No faltaron los golpes de suerte y los reveses: McLaren sufrió un fin de semana complicado, con Lando Norris obligado a abandonar por un problema mecánico y Oscar Piastri penalizado tras un contacto con Alex Albon que lo dejó fuera de los puntos.
Al final, cuando los cronos se apagaron y los primeros cinco cruzaron la meta, la imagen fue clara: Antonelli había convertido el caos en una victoria estratégica y emocionante, consolidando su cuarto triunfo consecutivo y demostrando que no es uno más, sino una declaración de poder en la temporada 2026.


