‘Sonríe 2’, una secuela donde más sí es mejor
Una experiencia aún más terrorífica que la película original.
Reseña | Sonríe 2
Hace ya un par de años que Sonríe nos tomó por sorpresa ¿Cuál fue la clave de su éxito? ¿El concepto? ¿El manejo del terror? ¿La iconicidad de la sonrisa? Sea la razón que sea, el público conectó con ella; para muchos fue la película de terror del año y fue un éxito en taquilla. La secuela estaba garantizada, sin embargo los estudios pueden tomar malas decisiones a la hora de querer explotar un producto original exitoso y arruinar su legado, ¿Cómo podría ser una secuela de Sonríe que mantuviera el nivel de la primero? Y pensando aún más lejos, ¿Qué se necesitaría para que fuera aún mejor? El director Parker Finn tiene la respuesta: A veces más es mejor. Y eso es lo que vemos en Sonríe 2 que llega a cines este fin de semana.
La estrella pop Skye Riley se está preparando para la gira que marca su regreso a los escenarios luego de pasar un año en rehabilitación y lidiando con la muerte de su novio Paul en un accidente automovilístico. En búsqueda de aliviar el dolor que le han dejado sus operaciones, Skye acude a un amigo para conseguir medicina, sin embargo este se comporta de forma errática y finalmente se suicida violentamente frente a ella. A partir de ahí, Skye siente que algo la persigue y quiere lastimarla jugando con su mente, poniendo en peligro todo lo que ha trabajado por su carrera y su vida personal.
Sonríe 2 repite la estructura de su antecesora porque Parker Finn no encuentra necesidad de hacerle cambios a algo que funciona perfectamente, lo importante es marcar la diferencia con nuevos elementos que permiten seguir explotando el concepto. Estas películas se nutren de la empatía del público, al igual que con la protagonista de la primera entrega, Finn se toma un buen rato para darnos a conocer a Skye, lo que ha vivido, lo que está buscando y todo lo que se interpone en su camino. Es simple, pero funciona otra vez porque para el punto en que la trama arranca, Skye es una persona completa para la audiencia, siente preocupación por ella y que no se merece todo lo que le está sucediendo. Durante este tiempo para establecer a Skye, los sustos son casi escasos y con varios minutos entre sí, pero si algo sabe muy bien Finn es que al público hay que recompensarlo por su paciencia y vaya que la recompensa es grande.
Si la primera película de Sonríe se sostuvo de crear tensión con el propósito de hacerla explotar en un jumpscare, esta secuela hace un poco a un lado el recurso y se centra más en el trabajo de atmósfera y la manera en que el director lo logra es jugando aún más con la percepción de la realidad de la protagonista y por lo tanto de la audiencia. Hay momentos de la trama que a pesar de que Skye no lo sepa, es obvio que lo que estamos viendo no es real, sin embargo conforme avanza la cinta y la gravedad de la situación empeora, se vuelve más difícil distinguir lo verdadero de lo falso. Finn juega con el público que cree que ya conoce los trucos del ente antagonista de la película, dándoles un giro extra para desorbitarnos y así sorprendernos y asustarnos. De repente lo que es obviamente falso es cierto y lo que es obviamente cierto, puede que no lo sea tanto y Finn lo lleva hasta el punto en que no se molesta en explicarnos que sí fue real y que no lo fue, haciendo de Sonríe 2 una experiencia que no solo es frustrante sino hasta triste porque vemos a Skye perder el control de su propia vida, lo poco que le quedaba.
Así como la entidad sonriente es cruel con Skye, Finn lo es con el público, sumergiéndonos en una experiencia que no nos da ni un segundo para respirar, que solo sigue subiendo de intensidad y llega al punto en que sentimos que estamos atrapados y a la vez no queremos para de ver. Sonríe 2 no es una película de sustos exactamente, más bien es un tipo de terror que busca quedarse en tu mente e incluso es posible que más que miedo, saldrás de la sala sintiendo algo de desesperanza y tristeza por lo que ha sucedido. Y es que si bien no es su objetivo principal, es interesante encontrar en ella una exploración sobre la forma en que ponemos muchas expectativas sobre las personas que tratan de mejorar su saludad mental, minimizando la gravedad de lo que han padecido y las consecuencias a las que puede llegar ese comportamiento negligente.
Y por si las imágenes no fueran suficientes para adentrar al público en la experiencia, tenemos a Naomi Scott dando la mejor actuación de sus carrera. El material por sí solo es solido, pero Scott le añade mucho más fuerza al dar una interpretación que está llena de capas, la actriz conoce a la personaje hasta el punto en que sabe como separar su comportamiento según el contexto en el que se encuentra, de la misma forma que lo haría una estrella de pop real. Una vez entrada en la tortura de su personaje, Scott nunca cae en exagerar demás sus expresiones para impactar a la audiencia, sino que se mantiene en un terreno por encima de lo sutil donde se puede observar el miedo, la confusión y la impotencia con tan solo su mirada. Además es por ella que los temas de la película aterrizan de forma exitosa, pues en la sutileza de su interpretación refleja humanidad y empatía a su personaje y lo que vive. Un trabajo excepcional que seguro le dará un empujón a su carrera que es bien merecido.
Entre los varios objetivos de Parker Finn en esta cinta, uno de ellos era superar a la primera entrega y sin duda lo ha logrado. Sonríe 2 es un gran ejemplo de como se puede seguir aprovechando un concepto, una fórmula solida, y como aumentar la intensidad de los recursos del terror para crear una experiencia aún más asfixiante, divertida y sobre todo terrorífica. Finn ha superado la maldición de las secuelas, ahora lo que queda por ver es si tendremos una tercera parte de Sonríe y si esta logrará estar a la altura de lo ya hecho, pero no hay necesidad de adelantarnos, por ahora tenemos esta película que seguro causará sensación entre los fans del terror y el público general. Sonríe 2 se posiciona entre lo mejor del género en este año y vaya que ha sido un gran año.
Título original: Smile 2
Dirección y guión: Parker Finn
Elenco: Naomi Scott, Rosemarie Dewitt, Dylan Gelula, Miles Gutierrez-Riley, Lukas Gage, Raúl Castillo, Ray Nicholson, Peter Jacobson y Kyle Gallner
Cinéfilo, crítico, swiftie y procrastinador profesional.



