Minions y Monstruos: Hacen lo que quieren, porque son conscientes de ello…
No es una película más, es LA película de los MInions.
Universal Pictures, Illumination Entertainment ©, 2026.
Cuando nos introdujeron al loco mundo de los minions en «Mi VIllano Favorito» en el ya lejano 2010, nunca pensamos que estas criaturas amarillas nos adentrarían a un mundo de locuras, aventuras de otro planeta y que incluso, superpoderes podrían adquirir. Si bien, a la mayoría de los espectadores no les ha convencido el cómo han manejado a los personajes fuera de la faceta de ayudantes de Gru que toda la vida hemos conocido, la nueva película de Universal Pictures e Illumination «Minions y Monstruos», lleva una historia redondita que también se vuelve una gran carta de amor al cine mudo y su transición al cine con sonido.
Esta película de las criaturas que buscan al villano más grande y malvado de todos, es una grata sorpresa para todos aquellos que sentíamos que los personajes no daban para más, sin embargo, al tener tan poca expectativa y tener carta libre para hacer lo que quieran, en esta historia incursionaron a otro mundo y otro horizonte… ¡Y les salió muy bien! Hablemos de la nueva película del universo de Mi Villano Favorito: «Minions y Monstruos».

Sinopsis
Esta es la desenfrenada, ridícula y totalmente verdadera historia de cómo los Minions conquistaron Hollywood, se convirtieron en estrellas de cine, lo perdieron todo, desataron monstruos en el mundo y luego se unieron para intentar salvar el planeta del caos que ellos mismos habían creado.
Startalents a todo lo que da…
La historia con el doblaje en el universo de Mi Villano Favorito ha sido muy extensa y duradera, ha tenido a talentos como Andrés Bustamante como Gru, Andrea Legarreta como Lucy, talentos en el mundo de la música como Alejandro Fernandez o Jay de la Cueva, incluso en la primera película en solitario que tuvimos de Minions en 2015, tuvimos el talento de Thalía y Ricky Martin, como parte de la promoción de esta película en su momento.
Para esta entrega, el casting lo integran voces como la locutora y conductora Ileana Rodríguez «Reclu», el director de cine argentino, Andy Muschietti, el comediante Carlos Ballarta, la sensación en redes sociales, el Abelito, el comentarista y periodista deportivo, Alberto Lati y el musico y compositor Javier Ramírez «El Cha!».
Todos tienen apariciones muy puntuales en la película, pero aparecen de tan buena forma que el peso del startalent no se siente: Ileana Rodríguez interpreta a Olivia, una guía de turistas en un museo, quien nos narra la historia de los minions en Hollywood y que suple la voz del icónico Mariano Osorio narrando este tipo de historias. Andy Muschietti interpreta a Max, un apasionado director de cine que busca hacer la mejor historia junto a los minions, Alberto Lati interpreta a Elwood, un muy amable y carismático productor de cine en Hollywood, que le ve lo bueno a todo, a pesar de no ser siempre correcto. El Abelito interpreta a Goomi, el adorable monstruo invocado por los minions para hacer su película, con secretos bajo la manga que le hará la vida imposible a todos, Carlos Ballarta interpreta a Dort, un simpático robot que habita la tierra y ayudará a los minions a detener el caos en el mundo y Javier Ramírez «El Cha!» interpreta a Phillips, monstruo aliado de Goomi para la destrucción mundial.
Aportaciones pequeñas, pero con gran significado y que conectan de manera increíble con el público y que, al momento de hablar, es inconfundible la voz de cada uno y te lleva de la mano con la película.
¡Los minions están descontrolados!
La historia de esta película toma lugar mucho antes de conocer a Gru y pertenecer a su red malvada que conocemos, tomando inspiración de la primera película de Minions, hace ya 11 años, donde nos explican su propósito el cual todos conocemos: servir al amo más grande y malvado del mundo. Sin embargo, aquí es donde la historia toma otra línea y conocemos a James, un minion que desde sus inicios, le gusta dibujar, escribir y contar sus historias, cosa que no a todos les gusta, ya que es el causante de la perdida de varios de sus amos. Entre errores, conoce a Henry, un minon que comparte su pasión por contar historias y que hacen grupo con Ed, un minion sordo pero muy leal y servicial.
Pasamos de época en época, hasta llegar a la década de los Fabulosos Años 20’s, donde Estados Unidos estaba mejor que nunca, la vida era más que disfrutable y el auge del cine en blanco y negro destacaba más que nunca. Aquí es donde esta película es diferente a todas las demás aventuras que hemos visto, es un auténtico homenaje a la industria del cine, donde vemos una productora que hace mucha referencia a estudios actuales, el cómo se hacía cine antes, la implementación de sonido en las cintas y la ambición de toda una industria por llevar las cosas más allá, incluso de otra dimensión.
En Minions y Monstruos, volvemos a ver a Pierre Coffin como director de estos adorables personajes, regresando después de 10 años desde su dirección en Mi Villano Favorito 3, teniendo carta abierta para poder soltarse y aumentar la dosis de locura que cierra de forma muy buena por una razón: los minions vuelven a sus raíces de ser personajes de fantasía y pueden hacer lo que ellos quieran, no pretender ser personajes que imitan estar en el mundo real, son criaturas que con sus defectos, con sus ocurrencias, habla que no es muy comprensible y con su innegable conexión con el público, pueden hacer lo que quieran en cualquier punto de la historia.
Una historia que es consciente de sí misma
Y hablando de descontrol y saber que son personajes ficticios, los minions han trascendido a ser personajes que saben de su propia existencia, no al punto de romper la cuarta pared, pero si de saber su origen y a donde quieren llegar. Esta película nos la colocan como una aventura más en nuestra realidad, que es un punto y coma en la vasta historia de los minions, pero que sigue la misma narrativa de seguir su camino para, finalmente, llegar con Gru. Pues déjenme les digo una cosa: ¡Esta película realmente está hecha por los minions! (En parte).
Lo que me encantó de la película es que todo lo que hacen los minions, los monstruos, los locutores, el robot alienígena, incluso los mismos minions, es totalmente actuado en un set de filmación, mientras James, Henry y Ed, dirigen y filman todo como una película real. Minions y Monstruos es esa película que James y Henry tenían pensada, con la cual Universal e Illumination dio un lavado de cara a los absurdos minions, que pensamos que solo se quedarían en eso, en ser payasos y ser un chiste de fondo con Gru y que pasaron a hacer un homenaje muy bueno y super divertido del cine de los años 20.
Cuando la vayan a ver, se van a quedar con esa sensación de asombro que seguramente les dejó la primera entrega de Mi VIllano Favorito, esa sensación de nostalgia por saber que todo es un sueño, que todo es una película y que se disfruta de mejor forma, yendo al cine. Yo entré con 0 expectativas de la cinta, siendo totalmente sinceros; pero cuando uno se deja llevar por historias así, aunque la película sea para los niños, los «no tan niños» también se llevarán una grata sorpresa y se reirán a carcajadas.
En resumen, ¿vale o no vale la pena?
Si lo que quieren es volver a reencontrarse con estos personajes que tanto nos han regalado en los últimos 20 años, no duden en verla, es divertida, es chistosa, es de lo mejor de los minions en solitario y me atrevo a decir, en general, de las mejores de toda la saga. Si no son fans de estos adorables ojones amarillos, por la mala reputación o alguna mala experiencia con estos personajes, denle la oportunidad, ya que se encontrarán una película con buenas actuaciones de doblaje, grandes referencias a la cultura cinéfila y sobre todo, una muy buena experiencia para verse en familia. Esto no es sobre lo malvado o absurdo que pueda ser, esto es una película que se disfruta, ¿dónde? En una sala de cine.

Hola, soy Ian, amante del cine, de la fotografía y de la música, tecnofanático y mago por afición. Me encanta ir a exposiciones, salir a conocer historias y darlas a conocer.
Hay que vivir al máximo y disfrutar de lo que hacemos.
