pobres_criaturas_reseña

Reseña | Pobres Criaturas

Yorgos Lanthimos es uno de los cineastas más singulares de los últimos años, desde sus películas en su natal Grecia como Dogtooth y Alpes, como las que ha realizado en extranjero como La Langosta y La Favorita, todas ellas han confrontado a la audiencia de una u otra manera por sus imágenes y temáticas. Con un cineasta así es difícil pensar que es capaz de superarse a sí mismo con cada nueva entrega, pero al hacerlo se estaría cometiendo un grave error porque con su nueva película, Pobres Criaturas, Lanthimos ha hecho su obra más atrevida hasta ahora. 

Desde sus primeros minutos algo es muy claro en Pobres Criaturas, nunca has visto una película que luzca así, todo luce familiar y aparentemente está situada a finales de la Era Victoriana en Londres, sin embargo Lanthimos combina los elementos de esta época con un poco de steampunk e impresionismo hasta el punto en que todo rasgo de realismo se pierde por completo. Lanthimos nos lanza sin aviso a un mundo diferente al que ya conocemos, que resalta por sus enormes escenarios, uso de colores sobresaturados (o ausencia de estos como al inicio), vestuarios exagerados, el trabajo de diseño de producción y fotografía es más que brillante, pero su propósito no es meramente estético sino que tiene una muy buena razón para ser como es.

Inspirado en la novela homónima de Alasdair Gray, Lanthimos nos presenta a Bella Baxter el cadáver reanimado de una mujer con el cerebro del bebé que estaba creciendo en su vientre y que poco a poco está desarrollando sus habilidades motrices en la comodidad de su hogar junto a su creador/padre el Dr. Godwin Baxter y su nuevo ayudante y alumno, el Dr. Max McCandles, quien debe anotar el progreso de Bella día a día. Pero su dinámica cambia cuando Bella crece lo suficiente para tomar consciencia de sí misma y empezar a desear más de la vida, ver lo que hay más allá de su hogar. La situación empeora cuando aparece el abogado Duncan Wedderburn, quien le ofrece satisfacer ese deseo de explorar el mundo, además de su cuerpo, cosa que Bella no puede resistir y escapa con él.

A partir de ahí iniciamos un viaje junto a Bella en el que conoceremos diferentes ciudades del mundo que a pesar de estar basados en lugares reales, poco o nada de su aspecto es como lo que conocemos, y eso porque ¿Qué sentido tendría Pobres Criaturas si el mundo que Bella sale a explorar fuera nada más que la réplica del mundo en el que vivimos? Y es que lo es, pero no en la superficie, la cuestión con la apariencia visual de la cinta es que el espectador queda igual de maravillado con su esplendor y al instante siente esa misma curiosidad por conocer cada detalle de los espacios en los que se encuentra, de descubrir todo lo que esconde, de tomar todo lo que ofrece. Una vez que la audiencia está cautivada con el mundo de Pobres Criaturas entonces puede empezar a hacerse las mismas preguntas que Bella ¿Cómo puede un lugar tan bello estar limitado por tantas reglas sin sentido? ¿O por qué es arruinado por los actos de personas malas? Y lo peor ¿Por qué todos están tan seguros de que así es la vida y ya?

A lo largo de su travesía, Bella se encuentra con distintos tipos de hombres, cada uno con una visión muy diferente de lo que es el mundo y la vida, cada uno trata de manipular a Bella para que adopte su punto de vista, pero ella se niega a ser partícipe de su sistema. Es aquí donde Lanthimos hace de Pobre Criaturas su película más atrevida, pues al seguir la perspectiva ingenua, curiosa y de alta iniciativa de Bella se atreve a ser desafiante y transgresor en todo sentido, desde el aspecto de la película del que ya hablamos, hasta su contenido que para ciertos sectores de la audiencia hará que esta sea una experiencia tortuosa. 

Las enormes cantidades de contenido sexual al igual que la ocasional violencia, y en ocasiones combinadas, no están para escandalizar al público solo por escandalizar, de hecho Lanthimos representa estos actos sin un juicio por encima, así como la propia Bella los ve y los realiza, sin una sola preocupación sobre lo que está bien o mal y la intención es que el espectador permita que por unos cuantos minutos sea capaz de olvidar estos juicios impuestos por la sociedad o por sí mismos. Una vez que se está abierto a recibir la película de esta manera, entonces a la par de Bella se puede empezar a aprender como se hacía en la infancia y lo aprendido se puede cuestionar para aprender aún más y seguir así hasta encontrar que cosas en nuestro entorno son las que nos impiden y/o permiten ser como queremos ser. 

La tesis de Pobres Criaturas se expresa en cada elemento de esta, sin embargo no hay nada que la personifique de mejor manera que su protagonista, Emma Stone, si el punto de la cinta es empujar límites, dejar atrás lo conocido y expandir la mente, entonces Stone lo pone a práctica con su actuación que se aleja por completo de todo lo que nos ha tenido acostumbrados en casi dos décadas de carrera. Stone utiliza cada centímetro de su cuerpo para construir el arco de Bella, desde sus inicios donde sus movimientos son torpes que se van afinando conforme avanza la historia hasta convertirse en una figura llena de confianza, elegancia y poder.

Es una interpretación que obliga a la actriz a buscar como transmitir el progreso de su personaje que no es un progreso natural o convencional, tiene que desprenderse de todo conocimiento, todo juicio, pena y vergüenza para ser capaz de construir lo que hace a Bella una personaje tan compleja, fascinante y mejor aún, entrañable. El trabajo de Stone es trascendental, quizá una de las mejores actuaciones no solo del año sino de años recientes. A ella le hacen buena compañía en el elenco Willem Dafoe, Ramy Youssef, Kathryn Hunter, Christopher Abbott, pero es Mark Ruffalo quien entendió de verdad el propósito de la cinta y entrega una actuación igualmente alejada de lo que le conocemos. 

Pobres Criaturas es todo lo que se ha dicho y mucho más, sin embargo no podemos decir más sin arruinar lo que posiblemente será una de las mejores experiencias en una sala de cine para aquellos estén dispuestos a recibir sus ideas con la mente abierta. Lo que Lanthimos, Stone y su equipo han logrado aquí es una obra de arte que se absorberá la mente de los espectadores y si cumple su cometido, los empujará a querer recuperar el asombro y el deseo de descubrir que era inherente a la infancia y que nunca se conformen con lo que la sociedad les dicte, hay que seguir cuestionando todas sus reglas y no dejar que solo el mundo nos defina, sino que aún tenemos el poder de definirlo. 

Título original: Poor Things
Dirección: Yorgos Lanthimos
Guión: Tony McNamara
Elenco: Emma Stone, Mark Ruffalo, Ramy Youssef, Margaret Qualley, Christopher Abbott, Jerrod Carmichael, Hannah Schygulla, Suzy Bemba, Vicki Pepperdine y Kathryn Hunter

Interacción

Deja un comentario

💬 Habla con Geeky-1

🔰 Geeky-1 (Beta)

Powered by Gemini AI
¡Hola! Soy Geeky-1 🍿 ¿Qué te recomiendo hoy? ¿Pelis, series, canciones, videojuegos? ¿En qué plataforma está lo que buscas?

Descubre más desde CineMedios

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo