Reseña | ‘Game of Thrones’, Temp. 7 Ep. 2: ‘Stormborn’
El nuevo capítulo de Game of Thrones viene a demostrarnos que esta vez la historia avanza a pasos agigantados, no se tomará mucho tiempo en pensar las cosas y las sorpresas no se quedarán solamente para el final.
Spoilers adelante:
Daenerys cuestiona la lealtad de sus seguidores y comienza a poner en práctica los planes para conquistar los Siete Reinos, pero sus seguidores no están felices con el poco uso de fuerza y terror que Tyrion ha aconsejado usar, Daenerys sigue enseñando que es una Targaryen y eso no es necesariamente bueno.
Jon Snow sigue poniendo a prueba la confianza de su pueblo, pues la invitación de Daenerys para conocerse en Dragonstone no son bienvenidas, especialmente por Sansa, quién ahora se encuentra a cargo del Norte, situación que Petyr parece querer aprovechar, sin embargo, Jon lo amenaza de muerte si se atreve a tocar a Sansa.
Lo importante del capítulo y lo que será relevante para los siguientes, se centró en estas dos partes, pues la trama de Sam aún no da mucho de que hablar y el viaje de Arya, aunque su encuentro con Hot Pie fue gracioso y la aparición de Nymeria tiene peso en su personaje, sigue sin ser tan relevante.
Desde la temporada pasada, Euron Greyjoy fue introducido como el nuevo villano, sumamente caricaturezco y plano. En este capítulo han intentado que el público lo odie con una secuencia de batalla que borda en lo absurdo y termina con la muerte de dos personajes que poco aportaban a la historia y por los que el público no tenía simpatía.
Este capítulo parece mejorar en algunos aspectos en comparación del anterior, pero tampoco sobresale, solo queda esperar que mejore en los siguientes.
