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Día de Muertos para mascotas: de dónde viene el 27 de octubre y por qué las recordamos

La memoria familiar también conserva las historias de nuestros animales de compañía.

Xoloitzcuintle de pie sobre pasto.
Archivo CM · Cultura · Animales de compañía

Día de Muertos para mascotas: de dónde viene el 27 de octubre y por qué las recordamos

Una fotografía, su juguete y el plato donde comía: las ofrendas para animales de compañía llevan la memoria de la casa al altar. Su significado reúne una costumbre contemporánea, antiguos relatos sobre los perros y una pérdida que merece ser reconocida.

27 de octubreMemoria familiarDuelo
Fotografía: UNAM Global · Fuente original · Ver imagen completa

Hay objetos que cambian de significado cuando una mascota muere. La correa deja de anunciar un paseo. La pelota permanece donde alguien la guardó. El plato sigue siendo suyo, aunque ya no haya que llenarlo a la misma hora. Durante el Día de Muertos, algunas familias reúnen esas pequeñas pertenencias alrededor de una fotografía: una forma de contar quién vivió con ellas y qué lugar sigue ocupando en su memoria.

El 27 de octubre se ha popularizado como la fecha para recordar a los animales de compañía fallecidos. Quienes participan de esta creencia preparan una ofrenda para recibir simbólicamente su visita. Perros, gatos y otros compañeros del hogar encuentran así un espacio propio dentro de las conmemoraciones.

Su historia necesita una distinción: el vínculo entre los perros y las creencias funerarias mesoamericanas tiene antecedentes documentados; la fecha específica del 27 de octubre pertenece a una práctica contemporánea. Conocer ambas cosas permite celebrar sin atribuirle a la costumbre una antigüedad que las fuentes consultadas no acreditan.

01 / Memoria y cultura

¿De dónde viene el Día de Muertos para mascotas?

La documentación disponible permite hablar de una conmemoración reciente que se ha incorporado a las celebraciones de estas fechas. Una nota de Infobae publicada en 2023 atribuye a una empresa de servicios funerarios para animales una propuesta de 2019 para dedicarles el 27 de octubre.

Esa referencia periodística ayuda a rastrear la difusión de la fecha, pero tiene un límite: no basta para demostrar quién inició todas las ofrendas para mascotas ni que existiera una declaración oficial nacional. Tampoco permite fijar el nacimiento de una práctica doméstica que distintas familias pudieron adoptar por motivos propios. En las fuentes consultadas no encontramos el documento original de aquella convocatoria; por eso, 2019 debe presentarse como una atribución periodística, no como un origen definitivamente establecido.

La presencia de la costumbre en materiales institucionales sí puede comprobarse. La plataforma Nueva Escuela Mexicana Digital, de la SEP, publica un recurso titulado “Porque nuestras mascotas no se van del todo – 27 de octubre”, con fotografías, juguetes, agua y otros elementos del altar.

Ese material documenta su circulación actual en un entorno educativo. No convierte la fecha en una celebración prehispánica ni equivale a un decreto que establezca un día obligatorio para todo México.

02 / Memoria y cultura

El perro y el Mictlán: el antecedente que sí está documentado

En una explicación de UNAM Global, el investigador Raúl Valadez Azúa, del Instituto de Investigaciones Antropológicas, describe el relato mexica del perro que ayuda al difunto a cruzar un río durante su recorrido hacia el Mictlán.

El can aparece como acompañante y mediador en el tránsito después de la muerte. La asociación tiene un respaldo que va más allá de las imágenes actuales del Día de Muertos: el especialista aborda los hallazgos de perros en contextos funerarios y los relaciona con las fuentes históricas.

También introduce un matiz que suele perderse: aunque hoy el xoloitzcuintle concentra buena parte de esa representación, los restos arqueológicos mencionados corresponden a perros de diferentes características. Reducir toda la función funeraria a una sola raza simplifica una historia más amplia.

Aquí conviene distinguir los relatos. Una cosa es el perro que auxilia a una persona fallecida en la cosmovisión mexica; otra, la ofrenda contemporánea que una familia dedica a su animal de compañía. El antecedente permite entender una afinidad simbólica, pero no prueba que los antiguos mexicas recibieran a sus mascotas cada 27 de octubre.

Representación de un personaje y un perro ante Mictlantecuhtli en el Códice Laud.
Un personaje y su perro ante Mictlantecuhtli en una reproducción del Códice Laud. La imagen permite observar al animal dentro de una escena vinculada con la muerte.Crédito: Códice Laud · reproducción: Seminario Crónicas, FES Acatlán, UNAM · Fuente original
Cosmovisión nahua / Los destinos de la muerte

El Mictlán era un destino dentro de un universo más amplio

Hablar de una sola cosmogonía mexicana puede borrar diferencias entre pueblos, épocas y regiones. Aquí nos concentramos en las concepciones nahuas y mexicas que documentan las fuentes consultadas. La cosmogonía aborda los relatos de origen del mundo; para entender el lugar de los muertos también necesitamos su cosmovisión: la manera de relacionar el cuerpo, los dioses, la naturaleza y los distintos espacios del universo.

En la explicación del INAH, el destino después de morir se relacionaba con el tipo de muerte. Por eso, el Mictlán no era el lugar al que necesariamente llegaban todos. El instituto distingue cuatro destinos principales:

Mictlán

Destino de la mayoría de los fallecidos. El recorrido incluía obstáculos y culminaba ante Mictlantecuhtli y Mictecacíhuatl, señor y señora del inframundo.

Tlalocan

Vinculado con Tláloc. Allí se dirigían quienes morían por causas relacionadas con el agua, como el ahogamiento o el rayo, y ciertas enfermedades asociadas a ese ámbito.

La casa del Sol

Asociada, entre otros casos, con quienes morían en combate o sacrificio y con las mujeres que fallecían en el parto.

El árbol nodriza

El Chichihualcuauhco estaba destinado a los pequeños fallecidos durante la lactancia. El árbol que los alimentaba aparece en las representaciones del Códice Vaticano Latino 3738.

Estos destinos no se entienden bien si los reducimos a premios y castigos equivalentes al cielo y al infierno cristianos. La forma de morir y la relación con determinadas divinidades organizaban esa geografía, con variaciones que deben leerse dentro de cada fuente.

Representación del árbol nodriza en el Códice Vaticano Latino 3738.
El árbol nodriza representa un destino específico para los niños pequeños en la tradición nahua. Reproducción del Códice Vaticano Latino 3738.Crédito: Códice Vaticano Latino 3738 · reproducción: Seminario Crónicas, FES Acatlán, UNAM · Fuente original

También conviene tener cuidado con la palabra “alma”. La síntesis del Seminario Crónicas de la FES Acatlán describe distintas entidades anímicas: tonalli, teyolía e ihíyotl, vinculadas principalmente con la cabeza, el corazón y el hígado, respectivamente. Traducirlas todas como si fueran una misma entidad puede ocultar diferencias importantes en la concepción nahua de la persona.

Los nueve niveles no forman un mapa único e invariable

El seminario compara el Códice Vaticano Latino 3738 con la Historia general de las cosas de Nueva España. Las fuentes describen un tránsito por nueve niveles, pero difieren en los lugares y obstáculos. Por eso, las listas actuales que circulan en internet deben identificarse como versiones de ese recorrido y no como una descripción uniforme de todas las creencias mesoamericanas.

Detalle del mural de Tepantitla en Teotihuacán, interpretado como una alegoría del Tlalocan.
Detalle del mural de Tepantitla, en Teotihuacán, presentado por el Seminario Crónicas como una alegoría del Tlalocan. Su contexto teotihuacano debe distinguirse de las fuentes nahuas posteriores.Crédito: Raúl Lisboa · reproducción: Seminario Crónicas, FES Acatlán, UNAM · Fuente original
Xólotl / El acompañante del tránsito

El dios perro y el viaje nocturno del Sol

La Secretaría de Cultura explica la relación de Xólotl con Quetzalcóatl como figuras gemelas asociadas con aspectos de Venus: la estrella de la tarde y la de la mañana. En algunas representaciones, Xólotl conduce al Sol hacia el inframundo y lo acompaña en su recorrido por el reino de la muerte.

Ese movimiento ayuda a comprender el papel del perro como guía. La publicación recoge el concepto de psicopompo, utilizado por el investigador Patrick Johansson: un acompañante que encamina al difunto hacia su destino. En este marco, el animal tiene una función dentro del orden del universo y del tránsito entre ámbitos.

La conexión con las mascotas que hoy recordamos requiere conservar las diferencias. La figura ritual del perro pertenece a un contexto histórico y religioso específico; la ofrenda actual puede incluir perros, gatos, aves y otros animales. Su relación es simbólica: la documentación antigua sobre el guía canino no establece una fecha de retorno para todas esas especies.

03 / Memoria y cultura

Una celebración con muchas formas de recordar

La UNESCO describe la festividad indígena dedicada a los muertos en México como una conmemoración del retorno transitorio de los familiares fallecidos. Su explicación destaca las ofrendas, los alimentos y los preparativos que realizan las comunidades para recibirlos, dentro de un encuentro entre prácticas indígenas y celebraciones católicas.

Ese marco ayuda a entender el lenguaje de una ofrenda: se eligen objetos y alimentos relacionados con quien se recuerda. Una fotografía permite reconocerlo; una pertenencia cuenta algo sobre su vida.

Al incorporar a una mascota, las familias trasladan ese gesto a una relación concreta. El juguete mordido, la placa con su nombre o el recipiente de agua pueden explicar su presencia en el hogar mejor que una decoración comprada para la ocasión.

Esta es una lectura editorial de la práctica: el altar permite que una historia familiar se vuelva visible. Su valor no depende de demostrar que cada elemento se utilizaba de la misma manera hace siglos. Sí exige evitar que una adaptación reciente se presente como una regla ancestral compartida por todas las comunidades.

04 / Memoria y cultura

Por qué importa reconocer la muerte de una mascota

La pérdida puede cambiar actividades que parecían pequeñas hasta que dejan de ocurrir: levantarse para dar alimento, escuchar las patas sobre el piso, reservar un lugar en el sillón o hacer una pausa para salir a caminar. La ausencia también se encuentra en esos horarios.

Gaceta UNAM incluye la muerte de un animal de compañía entre los duelos invisibles o desautorizados: pérdidas que pueden tener un impacto significativo y, aun así, recibir poco reconocimiento social. Las académicas consultadas explican que la falta de apoyo puede dificultar que una persona exprese lo que siente e incluso llevarla a invalidar su propio dolor.

La investigación también estudia estas experiencias. Un trabajo de Amy D. Lykins y colaboradores, publicado en Death Studies en 2024, analizó cuestionarios de 496 personas que habían perdido un animal de compañía durante los tres años anteriores. Encontró relaciones entre estilos de apego, vínculos que continúan después de la muerte e intensidad del duelo.

El alcance importa: fue un estudio mediante cuestionarios en línea, no un experimento sobre ofrendas mexicanas. Sus resultados no demuestran que colocar un altar reduzca el dolor ni que exista una manera de recordar adecuada para todas las personas. Sí ofrecen evidencia para estudiar la pérdida de un animal como una experiencia afectiva que merece atención.

La Facultad de Medicina de la UNAM también documentó en octubre de 2026 un taller dedicado a este duelo, con actividades para reconocer el vínculo, expresar emociones y honrar la memoria del animal. La existencia de ese espacio muestra una respuesta concreta a una necesidad de acompañamiento.

05 / Memoria y cultura

Qué puede llevar una ofrenda para mascotas

El recurso educativo de la SEP reúne elementos reconocibles: una fotografía, juguetes, comida, agua, flores de cempasúchil y luz. Pueden servir como punto de partida para una ofrenda personal, sin convertirlos en una lista que deba cumplirse completa.

Una placa puede recordar el nombre con el que se le llamaba. Un juguete puede traer una anécdota. Una carta permite escribir lo que todavía se quiere contar. También es posible integrar su fotografía a la ofrenda familiar, en vez de construir un altar independiente.

Para CineMedios, lo significativo de esa elección está en la historia que permite compartir. Alguien puede explicar por qué conservó un objeto; otra persona puede recordar una travesura. El homenaje adquiere sentido a partir de esa relación, con o sin una instalación elaborada.

Tampoco hay que convertir la fecha en una exigencia emocional. Querer participar, preferir otro momento o guardar los recuerdos en privado son decisiones personales. Una conmemoración puede abrir una conversación; no debe imponer cómo tiene que sentirse quien perdió a su compañero.

06 / Memoria y cultura

El lugar que permanece en casa

El Día de Muertos para mascotas reúne tiempos distintos: los antiguos relatos del perro como acompañante de los difuntos, la incorporación reciente del 27 de octubre y las historias que cada hogar conserva. Distinguirlos hace más interesante la celebración, porque permite reconocer cómo las personas encuentran nuevas formas de expresar sus vínculos.

La ofrenda también puede ofrecer algo sencillo: un momento en el que mencionar su nombre no necesite explicación. Recordar dónde dormía, cómo pedía comida o cuál era su juguete favorito. Darle un lugar a una vida que formó parte de la nuestra.

Cuando una familia coloca ese plato junto a una fotografía, cuenta algo que los objetos por sí solos no podrían decir: hubo alguien aquí, aprendimos a cuidarlo y todavía tenemos historias sobre él.

Fuentes

  1. UNAM Global · La antigua leyenda del xoloitzcuintle
  2. FES Acatlán, UNAM · Elizabeth Roldán Olmos: Reflexiones sobre la muerte entre los antiguos nahuas II
  3. INAH · El culto a los muertos en la época prehispánica y el viaje al Mictlán
  4. Secretaría de Cultura · El dios perro Xólotl
  5. UNESCO · La festividad indígena dedicada a los muertos
  6. SEP · Porque nuestras mascotas no se van del todo: 27 de octubre
  7. Gaceta UNAM · Duelos invisibles, pérdidas que también necesitan ser reconocidas
  8. Lykins y colaboradores · Attachment styles, continuing bonds, and grief following companion animal death. Death Studies, 2024. DOI: 10.1080/07481187.2023.2265868
  9. Facultad de Medicina, UNAM · Acompañan a estudiantes en el duelo por la pérdida de un animal de compañía
  10. Infobae · Ofrenda de Día de Muertos para mascotas: ¿cuál es el origen de esta tradición?

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