Un complot racial con exceso de delirio: reseña de “La Otra Chica Negra”
Más que una novela, un ensayo (mal enfocado) sobre racismo.
Un complot racial con exceso de delirio: reseña de “La Otra Chica Negra”
Todos los que ya llegamos a la adultez sabemos que el mundo laboral puede ser una de las experiencias más complicadas de la vida si en el camino nos encontramos con aquellos jefes o compañeros que en lugar de enfocarse en su trabajo buscan la manera de afectar al prójimo.
No obstante, cuando esos encontronazos desafortunados empiezan a empiezan a poner en riesgo tu carrera, tu integridad o hasta tu vida, es cuando toca cortar por lo sano antes de que la situación nos pueda generar un trauma o problemas mucho peores de los cuales ya no habrá marcha atrás.
Ese es el contexto que Nella Rogers, la protagonista de esta novela, vive en su trabajo como asistente en una editorial de prestigio, Wagner Books, en donde las cosas empiezan a tornarse oscuras después de la llegada de una nueva compañera quien resulta ser, como ella misma, afrodescendiente.
Todo pintaba que su estancia en Wagner estaba a punto de mejorar: por fin sus esfuerzos por crear un entorno de trabajo con mayor diversidad parecían estar dando frutos con la llegada de Hazel May McCall, con quién hizo clic prácticamente desde el primer minuto.
Sin embargo, a días de la llegada de esta chica, parece que todo empezó a ir a peor ya que no sólo la gente empezó a preferirla más y a tomar más en cuenta sus opiniones, sino que también la propia Nella empezó a verse amenazada por una serie de notas en las que se le exige que deje su trabajo y las cuales, ella sospecha, podrían venir justamente de su nueva compañera.
La historia, en un principio, parecería un drama con toque de thriller sobre una lucha de egos entre dos mujeres negras en un ambiente predominantemente blanco. Pero, conforme uno va avanzando en la lectura, ésta se torna bastante extraña y desemboca en una especie de hipótesis que, desde mi punto de vista, sí podría ocurrir aunque es bastante demencial siquiera imaginarlo.
Sé que estoy siendo muy vago en este punto pero lo hago para evitar spoilers, porque esta situación, que es la tesis de toda la historia y lo que la vuelve ligeramente salvable, se esboza desde el inicio pero no se manifiesta sino hasta finales del texto.
No obstante, si le quitamos ese elemento, todo el libro se cae y se convierte en una extensa queja de una mujer negra contra una sociedad opresora pero llevado al extremo. Porque para Nella casi todo es una agresión. A todo le encuentra un “pero”.
Y aunque es una mujer impetuosa que lucha por su punto de vista, lo que es algo muy bueno, en algunos momentos, al menos desde mi punto de vista, lo que hace se siente demasiado exagerado y lo peor es que ni siquiera logra conseguir su objetivo, que tampoco se hace claro.
Creo que este texto no está hecho para ti si, simplemente, no formas parte del mismo contexto. Porque lo que para uno podrían ser ofensas nimias y sin chiste, para el personaje son sacrilegios que, muy probablemente, solo alguien en su contexto entendería.
Y digo, hasta cierto punto es cierto que la autora no tiene responsabilidad de explicar por qué hace tantos cuestionamientos a través de su personaje, o por qué hace tanta denuncia que, en otros textos similares, no se siente tan presente. Pero solo hasta cierto punto.
Porque, al final, cualquier escritor debe entender que si espera vivir de lo que escribe, se debe de alguna manera a su público, y éste puede provenir de cualquier lugar del mundo, sin importar su etnia, su raza o color de piel, por lo que debe haber un grado de responsabilidad a la hora de arma el texto para hacerlo lo más entendible para la mayoría de los contextos.
Aunque la novela es catalogada como un thriller, en realidad se siente más como un ensayo novelado con un melodrama mal construido. Hay escenas con otros personajes que nunca se conectan bien del todo, y quedan muy al aire libre y se vuelven incluso contraproducentes para la progresión de la historia.
Además, me parece muy triste que aunque el texto es relativamente pequeño, contuviera tanta paja como para decir que lo importante de su historia se pudo relatar, sin problemas, en al menos 150 páginas menos.
Se me hace extraño que el personaje y la autoría hablen de libros desde un punto de vista editorial y sentir que a este texto no se le dio el mismo rigor y cuidado al editarse. Porque, eso sí, tanto Nella como la escritora son bbuenas para destrozar historias en el propio contexto de la protagonista, pero parece que la mente creativa simplemente no pudo hacer lo mismo con su propia novela.
El final está bastante bien y ayuda a comprender un poco mejor esas escenas inconexas de las que hablé y de las motivaciones en los personajes, y acaba de una forma tan poco esperanzadora que, desde mi punto de vista, simplemente se sintió correcto, aunque el hecho que muestra sea algo preocupante.
Creo que este es uno de esos libros de los que esperé demasiado cuando llegaron a mis manos y obtuve, sinceramente, muy poco. Dudo mucho volverlo a leer en el futuro aunque, quién sabe. Quizás una versión más madura de mí sepa ver y apreciar en él lo que mi yo de ahora de plano no pudo.
