‘El hombre que cayó a la Tierra’: Medio siglo del críptico Ícaro
David Bowie, Walter Tevis y Wystan Hugh Auden componen una de las grandes películas de ciencia ficción.
Hace cincuenta años se estrenó ‘El hombre que cayó a la Tierra’, donde David Bowie deslumbró con su primer protagónico bajo la dirección de Nicholas Roeg y dejó una de las grandes películas de la ciencia ficción.
Reseña | ‘El hombre que cayó a la Tierra’
En 1963, cuatro años después de publicar ‘El buscavidas’, Walter Tevis publicó ‘El hombre que cayó a la Tierra’, una novela de ciencia ficción inspirada en su infancia, especialmente en el sentimiento de alienación que lo invadió luego de mudarse, así como en sus constantes enfermedades. En la novela, Tevis nos presenta a Thomas Jerome Newton, un ser originario del planeta Anthea (que los humanos bautizamos como Marte) que viaja al planeta agua (La Tierra) luego de quince años de preparación estudiando la cultura, lenguaje y sistema socioeconómico del planeta para encontrar una forma de llevar agua a su planeta, el cual sufre una terrible sequía, sin embargo, la joven Betty Jo se enamora de él y de a poco lo atrae a los vicios humanos como el alcohol, la televisión y el sexo.
Por su parte, Nicholas Roeg se había desempeñado como director de fotografía hasta que codirigió ‘Performance’ junto a Donald Cammell en 1968, en ella Mick Jagger, vocalista de The Rolling Stones, interpreta a una estrella de Rock que recita poemas de Jorge Luis Borges hasta que un mafioso (James Fox) se refugia con él en su casa de campo mientras huye de sus jefes. Desde este primer acercamiento, Roeg había demostrado interés por la narrativa no lineal , los simbolismos y metáforas propios de la poesía y la toxicidad de la sociedad moderna, temáticas que permearían el resto de su filmografía. Roeg quedó fascinado con la novela de Tevis luego de leerla por primera vez, pues exploraba muchas de las temáticas que le interesaban, por lo que se decidió a llevarla a la pantalla grande, considerando a Jagger para el papel hasta que apareció un joven que, con formación actoral e interés por la ciencia ficción, se volvió el candidato perfecto.

Desde 1968 con Space Oddity, David Bowie había dejado claro que no era un músico cualquiera, pues cada nuevo álbum dejaba claro su eclectismo como músico y la creación del alter ego de Ziggy Stardust lo colocarían como uno de los referentes del Glam Rock más importantes de aquellos años y como uno de los rostros más enigmáticos y magnéticos, características que serían complementarias y potenciadoras con su música, lo que le valió el papel protagónico de ‘El hombre que cayó a la Tierra’. Aprovechando su aspecto andrógino y su característica pupila, Bowie se adueñó del papel y entregó una actuación que fue ampliamente elogiada, aunque tiempo después confesó que estaba pasando por el punto más bajos de su adicción a las drogas, por lo que las miradas perdidas y esa icónica construcción física dónde el personaje parece no conocer su cuerpo, en realidad son resultado de los efectos de las drogas.
Desde sus primeros minutos, ‘El hombre que cayó a la Tierra’ nos advierte que no es una película fácil, que no nos dará las respuestas de primera mano, nos deja claro que nosotros como espectadores tendremos que estar atentos a los más mínimos acontecimientos, gestos, diálogos y hasta lecturas para entender quién es Newton (David Bowie), porqué busca al abogado Oliver Farnsworth (Buck Henry), porqué se queda con Mary Lou (Candy Clark) y pide la ayuda del doctor Nathan Bryce (Rip Torn), sin embargo, la aparición de la pintura de Pieter Brueghel y el poema de W. H. Austen nos pueden dar un norte.
«En Ícaro de Brueghel, por ejemplo, se exalta esa realidad cotidiana que siempre fluye al margen de cualquier desastre; el labrador ha oído el grito desesperado de Ícaro y el impacto de su cuerpo en el mar, pero no ha sentido que fuera una tragedia y ha seguido arando, lo mismo que el barco lujoso y delicado continuó navegando plácidamente sin desviar rumbo.»
«Musée des Beaux Arts», W. H. Auden
A finales de 1938, el poeta Wystan Hugh Auden visitó el Museo de Bellas Artes en Bélgica, experiencia que plasmó en su poema ‘Musée des Beaux Arts’, dónde analiza algunas de las obras del museo, entre ellas el Paisaje con la caída de Ícaro de Pieter Brueghel, una filosa representación de la cotidiana indiferencia ante las tragedias y ambiciones individuales. Cuando se habla del mito de Ícaro suelen haber dos posturas principales: Por un lado existen las advertencias sobre la ambición desmedida; por el otro, el deseo de surcar los cielos y sentirse libre. Ambas interpretaciones se ponen en el lugar de Ícaro, por eso se vuelve interesante que Brueghel decida ver el vuelo de Ícaro, ni como hazaña temporal, ni como tragedia eterna, sino como uno más de los evento al margen de la cotidianeidad que, en realidad, no afecta a nadie de manera visible.
Aunque la novela de Tevis y la película de Roeg son distintas, en esencia nos presentan a un hombre decidido a salvar a una especie que parece haberse condenado a sí misma desde el instante en el que, por obra de quien sea, se les otorgó el libre albedrío, preocupación propia de la época que resuena en nuestros tiempos, como ocurre con otras grandes películas de la ciencia ficción como ‘La Jetée’, inspiración de ‘Doce monos‘, ‘Cuando el destino nos alcance’ ó la inolvidable ‘2001: Odisea del Espacio’, y que ha estado presente desde el principio del cine, tal es el caso de ‘Metrópolis’.
‘El hombre que cayó a la Tierra’ puede parecer una película que por momentos nos pide mucho, en especial a los nuevos espectadores que no han tenido ningún contacto con la novela, pues por momentos nos presenta escenas psicodélicas que rozan lo tétrico, como también lo hace ‘2001: Odisea del Espacio’, sin embargo, por debajo de todo eso se encuentra una de las grandes joyas del cine de ciencia ficción, quizás uno de los últimos respiros de aquella oleada de películas del género con finales oscuros antes de la llegada de los Blockbusteres con ‘Star Wars’ y un imperdible que, como toda gran obra, deja con más preguntas que respuestas.
Título original: The Man who fell to Earth
Dirección: Nicolás Roeg
Basada en: ‘The Man Who Fell to Earth’ por Walter Tevis
Elenco: David Bowie, Rip Torn, Candy Clark, Buck Henry, Jackson D. Kane, Bernie Casey
