Vince McMahon El Titán de la WWE

El entorno del wrestling no es sencillo, y jamás lo ha sido, entre las opiniones divididas sobre su contenido o los encargados detrás de la industria existe una enorme cantidad de personas que se han mantenido fieles a esta mezcla de deporte y espectáculo, pero ¿qué pasa cuando conocemos más allá de lo que se ve en la televisión? “Vince McMahon: El titán de la WWE” nos enseña una cara de la industria que ya se conocía, pero desde una perspectiva inédita.

Para entrar en contexto es necesario saber quién es Vince McMahon, y aunque esto pueda parecer muy obvio para la audiencia de la miniserie documental, creo que no es necesario ser fanático de la industria para interesarse por el contenido, incluso creo que verlo desde una perspectiva alejada del fanatismo lo vuelve mucho más interesante.

Vince McMahon fue el dueño de la empresa multimillonaria World Wrestling Entertaiment durante más de una década y las polémicas en torno a su personalidad tirana, poco empática e incluso agresiva, siempre estuvieron latentes durante su mandato; sin embargo, si algo hay que aplaudirle a McMahon fue su perseverancia para transformar el mercado de la lucha libre hasta el punto de posicionar a una empresa que venía de abajo en la mayor corporación en la historia de la lucha libre.

Vince McMahon Sr. y Vince McMahon Jr.

Desde la introducción ya tenemos una fuerte perspectiva de Vince McMahon y el porqué de todos los conflictos que tuvo; una infancia dura a lado de su madre y padrastro abusadores, la ausencia de su padre y su reencuentro posterior sin afecto son unos de los aspectos más relevantes, y a mi perspectiva reveladores, de los detonantes de las cosas buenas y malas en la vida de Vince.

A lo largo de los 6 capítulos, con duración de aproximadamente 1 hora cada uno, conocemos no sólo a Vince McMahon, también a su familia y a luchadores destacados como: Hulk Hogan, Stone Cold, Shawn Michaels, La Roca y Bret Hart: quienes no sólo dan testimonio de la personalidad de su jefe, también de cómo eran las cosas detrás de cámaras.

Algo destacable es la clásica incógnita ¿La lucha es real? Y el cuestionamiento más común de lo que parece ¿Por qué ver algo que es “falso”? a pesar de que ninguna de estas dos preguntas es plena y directamente respondida, me encantaría entrar al extremo de ¿y por qué no? Claro que es real, las lesiones, la sangre y los golpes son reales, los luchadores son personas entrenadas y calificadas para desarrollar dichos movimientos, pero eso no significa que el riesgo no se mantenga latente entre cada contienda.

Y creo que el propósito de ver lucha libre es justamente ese, adentrarse en un mundo de historias que son ficción pero que tu mismo comienzas a adoptar como algo que te interesa ver, que te incita a formar parte; algo muy similar a lo que sucede con las películas o series, todos sabemos que los actores viven sus vidas muy diferente, a veces, a lo que vemos en la gran pantalla y aún así nos emocionamos, lloramos y gritamos ante las obras de arte, porque de eso se trata un espectáculo y la lucha libre está a la par.

Volviendo al documental y conectando lo anterior, la participación del espectador en la lucha no habría podido llegar a lo que es hoy sin Vince McMahon, un showman indiscutible dispuesto a todo con tal de hacer prosperar el negocio; y es que McMahon venía con propuestas frescas como un show de entrevistas que introdujera a los luchadores, inclusión de artistas de otras industrias como Cindy Lauper en las historias del wrestling y un evento que llegaría a revolucionar el entretenimiento deportivo: WrestleMania.

“WrestleMania” se ha posicionado como uno de los eventos deportivos y de entretenimiento más importantes de la historia, incluso, superando en asistencia al SuperBowl, por otro lado, es cierto que la celebración de la NFL obtiene mayor foco ante los medios, sin embargo, las cifras de rentabilidad y asistencia confirman que la WWE está por encima de la NFL.

Imagina ser la cabeza detrás de ese impacto cultural y deportivo, claro que McMahon tuvo que mancharse las manos en muchas ocasiones para conseguirlo, desde traiciones a sus luchadores, y amigos, insensibilidad de llevar conflictos reales, como la guerra entre Israel y Estados Unidos, al ring, denigración de la mujer en tv nacional, creaciones de personajes y narrativas incómodas con su familia, hasta demandas por acoso sexual, son algunas de las noticias que llevan como titular al ex director de WWE y que podremos conocer en “Vince McMahon: El titán de la WWE”.

Sin duda, es un proyecto audiovisual que vale la pena ver y analizar para entender mejor cómo funciona la industria del wrestling, y del entretenimiento deportivo en general.

¿Ya la viste?

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