‘Un Fantasma para Servirte’, los fantasmas viven en nuestra memoria
Una historia de fantasmas original.
Reseña | Un Fantasma para Servirte
Si los fantasmas existieran, asumiendo que no existen, ¿Qué los mantiene aferrados a este plano? ¿Por qué no pasan al más allá? Puede ser por amor, puede ser por enojo, porque hay pendientes que terminar; hay muchas razones para que los fantasmas se queden, pero ¿Cuántas tenemos para que se vayan? Con esa pregunta comienza Un Fantasma para Servirte de Ratchapoom Boonbunchachoke que se está presentando en la 78 Muestra Internacional de Cine de la Cineteca Nacional de México.
¿De qué trata Un Fantasma para Servirte?
Después de morir por una enfermedad respiratoria a causa de la contaminación en el aire, el alma de Nat poseé una de las aspiradoras que se producen en la fábrica de la familia de su esposo March, a quien busca cuidar cuando él cae enfermo también. Una vez reunidos, Nat y March reavivan su relación, sin embargo Suman, madre de March, y el resto de su familia se rehusan a aceptar la relación. Sin embargo cuando descubren que las habilidades de Nat como fantasma podrían ser útiles para ellos, deciden mantenerla cerca. Aunque Nat amablemente acepta dar su servicio, mientras más le piden y más cuestionables son las peticiones, más crece la distancia entre ella y March.
Una comedia en constante transformación
Un Fantasma para Servirte comienza como una comedia muy curiosa y pícara de fantasmas que poseen electrodomésticos o máquinas en general y se manifiestan para hacerle la vida imposible a los vivos o hacerles compañía. Las situaciones que Boonbunchachoke nos presenta son graciosas e incómodas y por un momento llegamos a creer que la película será así, sin embargo al avanzar parece que el cineasta solo utilizó la comedia para hacernos bajar la guardia para lo que se avecina más adelante. Un Fantasma para Servirte es una película que va en constante cambio, lo que era una comedia absurda de fantasmas se convierte en un romance de fantasmas y es ahí donde el director realmente demuestra el verdadero rumbo que va a tomar la película.
Un Fantasma para Servirte pasa de ser una película de viñetas a una película cuyos planos fijos son más bien contemplativos y derrochan emociones que son difíciles de categorizar. Hay una tristeza en lo profundo de las imágenes que crece mientras seguimos a la fantasma protagonista, Nat, y las decisiones que toma que si bien no sabemos sus consecuencias, se da la sensación de que algo va a salir mal. Justo cuando parece que la película seguirá el rumbo de ser una meditación sobre el amor y el apego, del tipo que otras historias o películas de fantasmas nos suelen decir que la solución es aprender a dejar ir, Boonbunchachoke da otro giro que hace que su visión de los espíritus sea una verdaderamente original.
Los fantasmas incómodos
Si la primera parte de su metraje, Un Fantasma para Servirte se trató sobre los deseos individuales de sus personajes, la segunda da la vuelta para hablar de estas manifestaciones espirituales como un evento colectivo, social y por lo tanto político. De nuevo, donde otras historias de fantasmas usualmente nos incitan al desapego, Boonbunchachoke va al contrario, pues en el desapego puede haber indiferencia y en la indiferencia el olvido. ¿Por qué habriamos de hacerle caso a quien nos dice que dejemos ir lo que ya pasó? Que no guardemos ningún rencor ante las injusticias que en el pasado sufrieron los más vulnerables de la sociedad. Si la justicia es inalcanzable, lo menos que podemos hacer es no dejar vivir comodamente a los responsables con nuestro silencio.
Para Boonbunchachoke los fantasmas no son recuerdos con los que hay que aprender a vivir sino recuerdos que hay que insistir en mantener presentes, en especial si estos son incomodos para alguien más, ya sea un familiar o un político. En tiempos donde no solo las muertes y las desapariciones están a la orden del día, un mensaje como el de Un Fantasma para Servirte carga mucho valor, trasciende fronteras e impacta por su cercanía a la realidad de México, un país lleno de fantasmas.
Conclusión
Un Fantasma para Servirte es una película poco convencional, divertida, que rápidamente te atrapa con sus conceptos inusuales, pero que se convierten en meramente conductos para conmoverte de formas inesperadas. Pocas películas podrían pasar de ser una comedia a un romance a una protesta y todo con un toque surreal y de fantasía, pero Boonbunchachoke lo ha logrado, pues es una película que se sostiene del hecho de que todo, hasta el más allá, es político.
Un Fantasma para Servirte aún cuenta con funciones en la Cineteca Nacional de México y pronto se verá en otras sedes como el CCU, Cineteca Nacional de las Artes, Cineteca Nacional Chapultepec y el Cinematógrafo del Chopo. Consulta la cartelera en el sitio oficial de la Cineteca Nacional.
Título original: Pee chai dai kai
Dirección y guion: Ratchapoom Boonbunchachoke
Elenco: Davika Hoorne, Wisamut Himmarat, Apasiri Nitobhon, Wanlup Rungkumjad y Wisarut Homhuan
Cinéfilo, crítico, swiftie y procrastinador profesional.


