«Profesión Peligro» (The Fall Guy), ¿homenaje o película palomera?
Acción, comedia, romance y crítica social.
Reseña | Profesión Peligro
De algo que poco se habla en la industria cinematográfica es de los dobles de acción, sí, esos que realizan las escenas más impresionantes que vemos en la gran pantalla; y es que, no siempre se necesita de alguien más que no sea el actor principal para actuar secuencias tan complicadas, pero en su mayoría, hay personas llenas de talento y determinación que arriesgan su vida para impresionar a la audiencia.
De esto va “Profesión Peligro” la reciente película del cineasta David Leitch, protagonizada por el emblemático Ryan Gosling y la destacada Emily Blunt; que además de dar foco a una problemática fuera de lo común, otorgan un proyecto lleno de acción, romance y ¿muerte?
Existen opiniones diversas acerca de esta cinta, y aunque es costumbre para nosotros escribir una reseña con una opinión o perspectiva del producto audiovisual bien definida, no es el caso con “Profesión Peligro”; en esta ocasión un debate mental será el protagonista del escrito y al igual que las redes sociales, se hablará del filme desde sus puntos buenos y no tan destacables.
¿De qué trata “Profesión Peligro” (The Fall Guy)?
En la sinopsis se lee: Colt Seavers vuelve a la acción cuando una estrella de cine desaparece repentinamente. Una trama siniestra que lo empuja al borde de una caída más peligrosa que cualquier truco.
En otras palabras, la trama inicia presentándonos a un doble de riesgo llamado Colt Seavers (Ryan Gosling) en un día de trabajo cualquiera, una escena de un gran salto al vacío se convierte en algo trágico, provocando el aislamiento del talentoso doble; hasta que recibe una llamada alentadora que lo reunirá con su amada Jody Moreno (Emily Blunt), de su antigua compañera de trabajo y representante del actor más codiciado del cine: Tom Ryder (Aaron Taylor-Johnson).
Colt era uno de los dobles principales del actor del momento y ahora, es su turno de volver a la adrenalina, pero no se espera que las cosas comiencen a ponerse turbias llevándolo al límite de sus capacidades como doble de riesgo, y como persona.

Lo bueno
No se puede empezar a destacar a la cinta sin mencionar el increíble trasfondo que tiene, a pesar de que la trama se comienza a convertir en un reencuentro romántico lleno de rencor y un crimen que llega inesperadamente; darle la atención a personas tan importantes en una producción como son los dobles de riesgo es algo digno de aplaudir y celebrar.
Estoy segura de que muchos hemos disfrutados de escenas de acción fantásticas, por ejemplo, las secuencias llenas de acción, piruetas, golpes y adrenalina en Mad Max, en donde Tom Hardy y Charlize Therony contaban con sus dobles, casi idénticos, Jacob Tomuri y Dayna Grant.
Sin embargo, son prácticamente inexistentes las veces en las que se les reconoce como parte fundamental para el desarrollo de un proyecto audiovisual; pero “Profesión Peligro”, su título en español, vino a derribar la sombra que no permitía reconocer el talento de ser un doble de acción.

El guion contiene muchas maneras de demostrar el arduo trabajo de estas personas, desde coreografías perfectamente diseñadas para que la sala de cine quede con la boca abierta, hasta guiños bastante cínicos en los diálogos:
- ¿Les dan un Oscar por eso?
- Claro que no.
Esto sin duda, convierte a “Profesión Peligro” en una especie de sátira a las cintas cliché que mezclan el amor con la acción y el crimen, pero también se vuelve una fuerte crítica a ese sistema con el que se rige la industria cinematográfica que sólo reconoce a los actores “principales”, pero no a los que de verdad le brindan sazón al metraje de acción.
¿Lo no tan bueno?
Por desgracia, no todo es tan espectacular en esta cinta; aunque en el párrafo de arriba se clasificó como una sátira, algo que ni el mismo director ha hecho, pero que sí se catalogó como comedia; deja en cuestionamiento diversas cosas.
La trama parece avanzar sumamente rápido, llegando incluso a perder la credibilidad y el sentido al punto de volver un poco difícil de sobrellevar; más para un filme que hasta el momento, no se tenía pensado como crítica en aspecto a las cintas de acción.
Esto provoca que algunos diálogos se interpreten como vagos o poco estructurados, aunque eso deriva en casi la completa atención del espectador en todos esos efectos especiales y secuencias gimnásticas perfectamente ejecutadas, que ese supongo sí era totalmente el punto.
Era posible haber logrado una película que visibilizara a este gremio olvidado en el cine de una manera un poco más “seria”, no obstante, “Profesión Peligro” es una buena opción si se busca diversión y risas, pero si se va con la perspectiva un poco más abierta, también resulta disfrutable el análisis de su la subtrama realmente interesante e importante.

¿Ya viste Profesión Peligro? ¿Qué te pareció?
Egresada de comunicación, especializada en cine, guía de CDMX, eventos culturales, música y moda. Me has leído en Chilango y Reporte Indigo. ¡Arriba el cine con perspectiva de género!
