Las películas de suspenso que toman lugar en una sola ubicación han demostrado ser efectivas con el paso del tiempo, sobre todo gracias a que estas propuestas juegan con el factor de la claustrofobia. Encerrar a un personaje en una locación y enfrentarlo ante una muy poco probable situación es un factor un tanto escalofriante.
Bajo este concepto llega La Caída de la Ballena o Whalefall, película basada en la novela de Daniel Kraus, cuya premisa, aunque descabellada, resulta ser efectiva. Todo esto es liderado por Austin Abrams, quien se enfrentará a un problema poco usual: terminar atrapado en el estómago de una ballena (sí, algo así como Pinocho), todo mientras intenta esquivar lo que hay dentro de este colosal ser.

En esta cinta, Abrams da vida a Jay Gardiner, un tipo que acaba de perder a su padre, Mitt (interpretado por Josh Brolin), el cual tuvo una mejor relación con el océano que con su hijo. Por desgracia, para Jay y su familia (conformada por Elisabeth Shue, Jane Levy y Emily Rudd), no pueden encontrar la paz ya que Mitt, al tener una enfermedad terminal, decidió lanzarse al océano; con ello, para intentar encontrarlo, Jay toma su equipo de buceo y se sumerge bajo las olas.
El proyecto es dirigido por Brian Duffield, quien ya ha tenido experiencia con adaptaciones poco ordinarias (Spontaneous) o películas de suspenso (No One Will Save You) y nuevamente logra demostrar su eficacia como director al construir una película que logra transportar al espectador a una historia atemorizante, jugando con la cámara de manera efectiva para hacer sentir una sensación de tensión y claustrofobia constante, todo mientras a Jay se le acaba el oxígeno poco a poco.
Para lograr que esto sea posible, La Caída de la Ballena no sólo se construye a través de diferentes escenas preponderadas por primeros planos, sino que el diseño de sonido también es destacable, desde el correr del agua o fracturas en Jay, vuelven más dolorosa y angustiante la situación por la que el protagonista está atravesando. Y por supuesto, el apartado visual también es sumamente destacable, desde un muy realista interior de la ballena, hasta algunas escenas que logran verse de forma espectacular en la pantalla grande.

Sin embargo, no todo se desarrolla por completo en el interior de la ballena, ya que el conflicto de Jay se entrelaza con el duelo que está viviendo, todo esto es reflejado mediante una serie de flashbacks en donde se nos presenta cómo era la relación de Jay con su padre, permitiéndonos conocer poco a poco la dinámica entre ambos personajes. Esto también le da al espectador un respiro entre los constantes momentos de claustrofobia en los que la cinta te sumerge.
La cinta también juega a momentos con el terreno del body horror, si bien, no es un tanto explícito como en cintas como The Substance, a momentos serás testigo, con alguna mirada de desagrado la manera en la que Jay terminará con algunas heridas corporales, desde algunas más sencillas a otras más severas que te harán sentir una mayor desesperación.
Parte de la solución para el personaje se presenta a través de los flashbacks de los que se hablaba líneas arriba, si bien, el principal propósito de estos es darte un mayor contexto de la relación padre-hijo de Mitt y Jay, también demostrarán el conocimiento del padre y cómo esto le puede salvar la vida al muchacho. Un poco conveniente, quizá, pero no es un gran problema para la narrativa de la cinta.

La Caída de la Ballena dista de ser perfecta y a momentos el uso de estos flashbacks pueden entorpecer un poco el desarrollo de la trama, volviendo el pacing de la cinta un poco más pesado, pero nada de esto te sacará de la tensión por la que Jay está pasando y te hará querer descubrir si puede salir de la ballena de alguna forma.
Al final, La Caída de la Ballena demuestra ser una película de suspenso efectiva. A través de la tensión y un buen manejo de los recursos que la cinta posee como sus efectos visuales y su diseño de audio, además de las actuaciones, guion y dirección, todo se compone de una manera que hará que puedas vivir una de las experiencias más tensas que han llegado a los cines este año.



