‘Compañera Perfecta’, no recomendable para parejas
Una película que no busca mucho más allá de ser entretenida.
Hay películas que cuentan con discursos, ideas y conceptos que se han hecho una y otra vez a lo largo de la historia. Muchas de esas películas se sienten ya gastadas, repetitivas, porque intentan aparentar que están contando algo extremadamente revelador, sin embargo hay otras que no buscan algo mucho más allá de lo que son, solo buscan dar buen entretenimiento. Este tipo de películas cada vez son menos en el panorama actual de la industria, afortunadamente para llenar ese espacio llegan películas como Compañera Perfecta que se acaba de estrenar en cines este fin de semana.
Iris es invitada por su novio Josh a pasar un fin de semana en una casa de lago con varios de sus amigos y sus respectivas parejas. Iris está nerviosa porque no está segura si de verdad le cae bien a los amigos de Josh, en especial a su amiga Kat, quien normalmente la trata con indiferencia. A pesar de sentirse altamente incómoda, Iris hace todo el esfuerzo para ser agradable y mantener a Josh feliz, sin embargo después de un altercado que tiene consecuencias fatales, Iris descubrirá que su relación con Josh no es lo que creía y que ambos no son las personas que parecen.
Compañera Perfecta es una película que es obviamente una alegoría de las relaciones abusivas dentro del patriarcado, desde que comienza no habrá persona en la sala a la que se le escape la idea, no es una película sutil. Se podría decir entonces que lo más importante es el desarrollo de las ideas, el viejo ‘no es el que, sino el como’, pero en este caso es mejor ni siquiera hablar del concepto de la película porque llegar a ella sin saber detalles de la trama garantiza una mejor experiencia. ¿Entonces qué es lo más importante de Compañera Perfecta? ¿De qué sí se puede hablar? Este es el debut de Drew Hancock como guionista y director de largometraje y desde este punto ya demuestra tener talento para combinar géneros y entregar una película que puede atrapar la atención de la audiencia.
Además de unos cuantos géneros que no hay que mencionar para evitar arruinar la sorpresa, hay dos que Hancock mantiene por encima de todos y que sabe muy bien balancear para que funcione la película. Compañera Perfecta tiene muchos momentos de intriga, suspenso y muchos giros, la audiencia nunca sabe exactamente que puede pasar después porque Hancock toma caminos que parecen improbables o que nadie había considerado. Esta es una película que paso a paso nos va sorprendiendo más y a veces nos sorprende más por lo ridícula que se vuelve con ganas. Pues es que la comedia es el otro género que gobierna sobre Compañera Perfecta, ya sea justo por lo ridículo de algunas situaciones en las que se encuentran los personajes, como sus interacciones en las que Hancock revela una buena habilidad para el diálogo cómico, o hasta simplemente por el gran carisma de todo el ejemplo. Del minuto uno hasta que llegan los créditos, la audiencia no para de reír, y eso sin quitarle ni una pizca de seriedad al suspenso, de hecho funciona como un buen apoyo al ser un constante alivio.
Volviendo al elenco, siempre se agradece que sea notable cuando un grupo de personas genuinamente está disfrutando de la realización de una película y eso podemos encontrarlo en este grupo. Con actores como Harvey Guillén, Megan Suri, Rupert Friend y Lukas Gage que cada vez que están en pantalla pueden hacer maravillas, en especial este último que se vuelve la presencia más curiosa en toda la cinta. Pero aquí las estrellas son sus dos protagonistas, empezando por Jack Quaid quien ya desde hace años se ha esta ganando el amor del público y aquí sigue sumando a ese afecto, pues demuestra ser un actor que a pesar de tener un tipo específico de personaje siempre encuentra algo que lo haga totalmente diferente. Por otro lado está Sophie Thatcher, quien sutilmente ha estado formando una filmografía que podría convertirla en una scream queen y con su papel como Iris pone en la mesa su mejor argumento de por qué se lo merece. Su interpretación, que le exige una habilidad para adaptarse a todos los géneros, es un deleite.
Entonces todo eso podemos encontrar en Compañera Perfecta, más allá de lo que su discurso nos quiera decir y sin embargo el efecto que Hancock consigue al no enfocarse en este como si de ello dependiera la cinta es que logra desarrollarlo apropiadamente, sin ninguna presión. Así que aunque esta es una película hecha simplemente para divertir, es muy probable que entre el público en la sala se encuentre alguien, aunque sea una persona, que por lo que ve en pantalla se empiece a cuestionar la clase de persona que es su pareja y la naturaleza de su relación. No habría mejor elogio para la cinta que eso. Entonces si quieres pasar un gran rato en el cine entre amigos o familia, no hay mejor opción ahora que Compañera Perfecta, pero si pensaste en ir con tu pareja, piénsalo dos veces.
Título original: Companion
Dirección y guión: Drew Hancock
Elenco: Sophie Thatcher, Jack Quaid, Lukas Gage, Megan Suri, Harvey Guillén y Rupert Friend


