‘Todos Somos Extraños’, de fantasmas y soledad
Reseña | Todos Somos Extraños
Adam es un escritor que vive solo en un departamento en Londres en un edificio donde solo tiene un vecino, Harry, con quien descubre tener cierta conexión luego de varios encuentros. En búsqueda de inspiración para su nuevo guión, Adam decide visitar su hogar de la infancia y al llegar al lugar se encuentra con sus padres, cosa que lo perturba y alegra ya que ellos murieron un par de décadas atrás. Entre las visitas a sus padres y su amorío con Harry, Adam cree haber encontrado el camino para vencer su soledad.
Todos hemos perdido a una o varias personas cuando parecía que toda la vida estaba por delante, por ello quedan muchas cosas sin decir, sin revelar o aclarar, se puede decir que ni siquiera llegamos a conocer a esas personas ni ellas a nosotros. Por esa falta de cercanía vienen años de lamentarse y arrepentirse de no haber aprovechado el tiempo que estaba frente a nosotros, lo que nos puede llevar a la tristeza y soledad. Una vez que la gente se va de este plano de existencia, no puede regresar, pero ¿Y si fuera posible aunque sea por un momento? ¿Qué haríamos con ese tiempo? Se podría decir que esa es la premisa de la nueva película de Andrew Haigh, Todos Somos Extraños, que llega a cines este fin de semana
Haigh se adentra en el territorio del realismo mágico y tiene elementos de historias góticas creando una atmósfera que asimila algo como un suave estado de sueño, vagamos a través de la trama y por eso puede parece desconcertante la forma en que esta se desarrolla en un inicio. Uno podría caer fácilmente en tratar de racionalizar lo que ve en pantalla, de encontrar que es falso y que es verdadero en la historia, si se trata de una ficción creada por el personaje o de verdad está interactuando con lo que parecen ser los fantasmas de sus padres. La interpretación es abierta, sin embargo es posible que en ningún momento Haigh esté tratando de jugar con la ambigüedad, que está siendo totalmente honesto y directo con la trama y debe verse dejándose llevar por sus elementos fantásticos.
Una vez que la audiencia se abre para ver la trama de Todos Somos Extraños tal y como es, entonces puede absorber las emociones que Haigh transmite con sus imágenes. El cineasta nos lleva por la profunda tristeza de Adam hacia su repentina alegría por el reencuentro con sus padres, la nostalgia de regresar a su hogar, de eso a la melancolía de lo que pudo haber sido su vida juntos, el optimismo de lo que podría ser su vida ahora; también pasamos por su miedo al rechazo por orientación sexual y el amor que está descubriendo con otra persona. Hay muchos sentimientos encapsulados y la audiencia apenas tiene algunos momentos para respirar entre cada golpe que Haigh suelta en la pantalla.
La forma en que Todos Somos Extraños te envuelve en su constante cambio de dolor y alivio es gracias a la sensibilidad y empatía con la que Haigh dirige, hay sencillez y ternura en todo lo que conforman sus imágenes, sin embargo la pieza más importante de estas es su cuarteto de actores: Claire Foy, Jaime Bell, Paul Mescal y Andrew Scott. Es difícil hablar de como resalta cada actuación cuando cada una es brillante por sus propios méritos, en cada uno podemos ver la tristeza y el arrepentimiento de sus personajes, el dolor que los acompaña. Aún así es Scott quien carga con la película, todo el conflicto emocional que Haigh quiere expresar lo encontramos en el rostro del actor, en la pesadez de sus palabras, él es la película.
Todos Somos Extraños es un relato sobre la perdido como ningún otro, su premisa puede funcionar como una especie de consuelo sobre como lidiar con el duelo y la soledad, sin embargo en su conclusión también sirve de advertencia para no esperar a perder a las personas cercanas a nosotros para comenzar a preguntarnos como sería bueno acercarnos a ellas y conocerlas a profundidad, eso se hace en vida. Quizá así se pueda combatir la soledad, con un poco de comunicación, pero nunca depender de los otros para hacerlo, sino en ti mismo. Todos Somos Extraños es una película que llega al alma de quienes pueden sentir una conexión con su historia y se queda ahí, tal vez como un impulso para mejorar.
Título original: All of Us Strangers
Dirección y guión: Andrew Haigh
Elenco: Andrew Scott, Paul Mescal, Claire Foy y Jaime Bell
Cinéfilo, crítico, swiftie y procrastinador profesional.


