Así lo ha decidido una juez en Los Ángeles.

Roman Polanski, uno de los directores más aclamados del siglo XX, fue expulsado de los miembros de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas en 2018, luego de que el movimiento #MeToo pusiera de nuevo atención en el caso de abuso sexual contra una niña de 13 años del que el cineasta se declaro culpable en 1978, luego escapó de los Estados Unidos y ha permanecido prófugo de la ley en Europa desde entonces.

Polanski demandó a la Academia alegando que fue expulsado sin previo aviso o sin un proceso justo. Polanski fue expulsado junto a Bill Cosby y la razón que se dio fue que sus miembros deberían sostener valores de respeto por la dignidad humana. La juez Mary Strobel concluyó que a pesar de que la Academia pudo haber dado un aviso a Polanski antes de su expulsión, su decisión tenía una causa y no fue arbitraria ni un capricho. Incluso cuando se le dio la oportunidad, el cineasta no argumentó las razones por las que debería seguir siendo un miembro de la Academia.

El abogado de Polanski, Harland Braun asegura que ser miembro de la Academia no significa nada para él, pero haber sido expulsado injustamente le molestó. Kristen Bird, representante de la Academia declaró que la decisión que tomaron sus miembros estaba justificada y quizás debió haber sucedido hace mucho tiempo atrás.

En 2003, Polanski ganó el Oscar a Mejor Director por El Pianista, claro, sin estar presente en la ceremonia. Este año, en los premios César en Francia, su película El Acusado y el Espía fue nominada a 12 premios de los que ganó 3 incluido Mejor Director, causando el descontento de grupos feministas en la industria cinematográfica.

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