
Por qué una película IMAX de 70 mm corre horizontalmente dentro del proyector
IMAX 15/70 gira la película 90 grados respecto al 70 mm convencional para aprovechar un cuadro mucho más grande. Esa decisión cambia la superficie de imagen, la mecánica del proyector y, en la práctica, la forma en que una sala puede contener una película.
La película gira para que el cuadro crezca
En 35 mm y en buena parte de los formatos tradicionales, la película avanza de forma vertical. IMAX 15/70 hace otra cosa: toma una tira de 70 mm y la desplaza horizontalmente, de manera que cada fotograma utiliza 15 perforaciones de ancho. La razón es espacio.
Al girar la orientación del negativo y de la copia de proyección, IMAX consigue un cuadro mucho más grande que el de 35 mm y también que el 70 mm convencional de cinco perforaciones. El proyecto 15/70 — The Format sitúa su superficie alrededor de 3,400 mm², cerca de diez veces el área de un fotograma estándar de 35 mm.
Hay además una precisión que suele perderse cuando hablamos de “70 mm”. La película que pasa por la cámara es de 65 mm; la copia de exhibición utiliza 70 mm. Esos milímetros adicionales estuvieron vinculados históricamente al espacio necesario para las pistas de sonido.
El 70 identifica el ancho de la copia en milímetros. El 15 indica cuántas perforaciones ocupa cada fotograma a lo largo de la tira. En IMAX, esas quince perforaciones quedan alineadas horizontalmente.
La ventana
Una de las maneras más claras de entender por qué el formato se siente diferente es dejar por un momento las perforaciones y mirar la forma del cuadro. Una presentación 2.39:1 privilegia la horizontalidad; IMAX 15/70 puede abrirse hasta una relación cercana a 1.43:1 y recuperar una cantidad considerable de altura.
Ver la diferencia entre 2.39:1 y 1.43:1
Concepto inspirado en 15/70 — The Format, especialmente en su Chapter 03, “The Window”.
El proyector tiene que mover mucho más material
Hacer un cuadro gigantesco resuelve un problema visual y crea otro mecánico: hay que transportarlo. En IMAX 15/70, cada cuadro ocupa quince perforaciones y avanza horizontalmente. La cantidad de película que debe moverse, posicionarse y mantenerse estable es considerablemente mayor que en formatos convencionales.
Por eso IMAX utiliza el sistema conocido como rolling loop. El mecanismo organiza la película en ondas o bucles controlados y la lleva a la ventanilla con la estabilidad necesaria.

Una copia de película es una pieza de ingeniería
A 24 fotogramas por segundo, alrededor de 5.6 pies de película 15/70 atraviesan el sistema cada segundo. En una película larga, la longitud acumulada puede superar las tres millas de película y una copia puede rondar los 250 kilogramos.
La rareza actual del formato se entiende mejor al verlo desde este lado: requiere película, maquinaria especializada, mantenimiento, operadores familiarizados con el sistema y una sala preparada para recibirlo.
70 mm convencional e IMAX 15/70 no son lo mismo
Que una película esté anunciada en 70 mm no significa automáticamente que sea IMAX. El 70 mm tradicional utiliza cinco perforaciones por fotograma y la película corre verticalmente. IMAX reorganiza esa geometría: conserva el ancho de 70 mm para exhibición, gira la película, utiliza quince perforaciones por fotograma y obtiene un cuadro aproximadamente 3.4 veces mayor.
La ventaja empieza antes de llegar a la pantalla
Un fotograma físicamente grande puede registrar una escena con una ampliación final menor que la necesaria para un negativo pequeño. Eso ayuda a conservar detalle fino y una estructura de grano más discreta cuando la imagen termina ocupando una superficie gigantesca.
Una pantalla IMAX clásica también crece hacia arriba
Un fotograma enorme adquiere sentido cuando encuentra una sala capaz de aprovecharlo. Esto ayuda a separar dos conceptos que hoy se mezclan con facilidad: IMAX como marca de exhibición e IMAX 15/70 como formato físico.
Por qué IMAX 15/70 necesita correr horizontalmente
IMAX hace correr la película horizontalmente porque necesita ensanchar físicamente cada fotograma sobre la tira de 70 mm. Esa orientación permite utilizar quince perforaciones, multiplicar el área del cuadro y alimentar una imagen capaz de expandirse hasta 1.43:1.
Kilómetros de película corren de lado dentro de una máquina enorme para conseguir algo que, desde la butaca, parece mucho más sencillo: que durante unas horas la pantalla pueda abrirse un poco más.


