‘Depeche Mode: M’, sobre México, la muerte y lo atemporal
«El dolor que cicatriza no radica en la oración, sino en el baile».
Hoy ‘Depeche Mode: M‘, el nuevo documental dirigido por Fernando Frías sobre los shows de Depeche Mode en México, llega a salas de cine, justo a tiempo para repasar la cultura mexicana alrededor de la muerte, el arte de la interpretación y el poder de la música.
Reseña | ‘Depeche Mode: M’
Como parte de la promoción de ‘Memento Mori’, el nuevo álbum de la banda, David Gahan y Martin Gore, los miembros restantes de Depeche Mode tras el fallecimiento de Andrew Fletcher en 2022, se embarcaron en una gira mundial que los llevó a presentarse en México en septiembre de 2023, presentaciones que fueron grabadas para este nuevo documental donde el culto a la muerte y el amor por la música se fusionan para crear un relato enternecedor que extrañamente se siente como una despedida.
Si lo que usted espera es revivir aquellas tres noches en el Foro Sol, permítame decirle que lo que verá en la pantalla grande será un viaje mucho más introspectivo y reflexivo, que no deja de endulzarse con la gran música de Depeche Mode. Desde el principio escuchamos la tranquila y firme voz del gran actor Daniel Giménez Cacho hablando sobre el más allá en bellos poemas en prosa y relatos que suenan como vívidas anécdotas. «Ahora voy a rezar por el cadáver de una niña y tú vas a danzar al ritmo de mi llanto hasta que descubras que el dolor que cicatriza no radica en la oración, sino en el baile» es uno de los fragmentos más llamativos y en el que quizás se encapsula todo el espíritu del documental, el cierre del duelo a través de la música.
Desde su título, que viene del latín «Recuerda que debes morir», ‘Memento Mori’ es una exploración sobre la muerte, que acecha en cada esquina y nos respira en la nuca cada mañana, especialmente en un país con una realidad tan lúgubre como México, característica que el dueto musical de post punk Malcriada señala en su testimonio y que se complementa con el de fanáticos, historiadores y hasta técnicos. La exploración que Frías y su equipo hacen alrededor de la muerte y el carácter longevo de la música son palpables desde el comienzo, ver aquellas enormes televisiones que la Generación Z apenas recuerda pero que la Generación X vio nacer reproduciendo imágenes del concierto desde un reproductor de DVD es sólo la primera de muchísimas imágenes poderosas con las que se analiza el paso del tiempo hacia la inevitable muerte y la huella de nuestras acciones.
El material directo del concierto es altamente disfrutable, ver a David Gahan bailar con la misma entrega, pasión y energía que hace 40 años, así como tener a Martin Gore derrochando talento en el teclado y la guitarra son un genuino regalo que se termina por endulzar viéndolos literalmente mover masas, aún cuando se extrañen grandes temas como Policy of Truth ó Precious, volver a escuchar Personal Jesus ó Just Can’t Get Enough se vuelve una experiencia digna de la pantalla grande, especialmente con el homenaje a Fletcher en World in my Eyes.
‘Depeche Mode: M’ es mucho más que un gran concierto como los que Depeche Mode siempre ha sabido dar, es una carta a la muerte con respeto, admiración, un poco de temor pero sobre todo aceptación.

22 años
Estudiante de cine
Melómano
