La Casa Guinness: la nueva joya de Netflix del creador de Peaky Blinders
Esta serie combina drama familiar, intriga política y representación LGBTQ+.
Crédito: Netflix
El 25 de septiembre llegó a Netflix La Casa Guinness, la nueva serie de Steven Knight, creador de Peaky Blinders, y si bien no vi que en redes sociales hablaran mucho de ella, puedo decirte que es una maravilla de principio a fin. De esas series que ves de una sola sentada porque necesitas saber qué pasará en el siguiente episodio.
Para entrar en contexto, te cuento que la serie está basada en hechos reales y sigue a los cuatro hijos de Benjamin Lee Guinness, quienes, tras la muerte de su padre, heredan la cervecería familiar. Sin embargo, para sostener y hacer crecer su imperio, tienen que enfrentarse a su mayor obstáculo: ellos mismos. Y es que los oscuros secretos que guardan podrían hacer que lo pierdan todo.
La Casa Guinness: el drama familiar que conquista Netflix
Una de las cosas que más me gustaron de la serie fue la relación de los hermanos Guinness. Porque, a pesar de que tienen sus roces y diferencias, estos hermanos se apoyan en todo. Para ellos, la familia y el negocio familiar son primero.
A pesar de que Edward y Arthur heredan todo, no dejan desamparados a Anne y Benjamin. De hecho, Anne es quien los une, y escuchan y llevan a cabo sus ideas altruistas para que el apellido Guinness sea más que sinónimo de cerveza.
Esto me recordó muchísimo a los Shelby de Peaky Blinders. Incluso sentí que Edward Guinness se parecía mucho a Thomas Shelby, porque ambos son inteligentes, ambiciosos y grandes estrategas.

Los personajes de La Casa Guinness: entre el poder y la tragedia
Steven Knight acertó con la personalidad de los hermanos Guinness. Yo creo que, en otras manos, hubiera sido difícil empatizar con esta familia rica que solo busca más riqueza. Y esto, para mí, se nota mucho más en Arthur, el mayor de los hermanos.
En un principio, Arthur parece el más superficial de los hermanos: no le importa la cervecería familiar, solo el lujo y el estatus que trae consigo. Sin embargo, conforme pasan los episodios, el espectador descubre que Arthur, en realidad, lo que quiere es vivir lejos del ojo público y ser él mismo.
Por su parte, Edward se presenta como un hombre de negocios, frío y calculador. Pero gracias a Ellen Cochrane, una feniana, su perspectiva del mundo cambia. Si bien quiere seguir expandiendo la empresa familiar, también quiere ayudar a los más necesitados.

Y si bien Anne, la única mujer Guinness entre los hermanos, es amable y sensible desde el principio, también cambia durante el transcurso de la serie. Pues, tras viajar a una propiedad de los Guinness y ver a la gente que sigue sufriendo por la Gran Hambruna, decide enfocar su vida en ayudar a los más necesitados.
Por último, Benjamin, el menor de los hermanos, tiene una mente bastante frágil. Si bien la serie no nos cuenta mucho de él, sabemos que tiene problemas con el alcohol y que está enamorado de una mujer no aprobada por la familia. De hecho, el amor prohibido es un tema recurrente en la serie, pues ninguno de los hermanos puede estar con la persona que ama, ya sea por cuestión de clase o sexo.
La representación LGBTQ+ en La Casa Guinness Netflix
Como te comenté al principio, La Casa Guinness de Netflix se basa en hechos reales, pero también inventa muchas cosas para darle ritmo y dramatismo a la historia. Por ejemplo, Arthur Guinness es un hombre homosexual en la serie, aunque en la vida real no hay pruebas definitivas de que lo fuera. Solo hay especulaciones históricas debido a su matrimonio poco convencional con Charlotte Hedges-White.
Sin embargo, yo creo que hacer a Arthur gay en la serie fue una decisión acertada, pues gracias a ello se puede explorar la complejidad de ser un hombre homosexual en el siglo XIX. Además, es más fácil empatizar con el personaje de Arthur: ya no solo es un rico más, sino también un ser humano complejo, que desea amar con libertad y ser quien realmente es.
Por ello, la trama de Arthur fue una de mis favoritas y creo que es importante para la representación de las personas LGBTQ+ en el cine y las series.

La música moderna que da vida a La Casa Guinness
Un elemento que destaca muchísimo en la serie es el uso de la música para contarnos el estado de ánimo de los personajes. Y amo que sean canciones actuales las que acompañen esta historia de época.
La Casa Guinness no es la primera serie histórica que utiliza música moderna para ambientar su historia; ya lo hemos visto con Bridgerton y Dickinson, pero sí es una característica del director y guionista Steven Knight.
En Peaky Blinders, Knight optó principalmente por el indie rock de los Arctic Monkeys para musicalizar la historia de los Shelby, y en La Casa Guinness escogió el post punk de Fontaines D.C., que definitivamente encaja a la perfección en la trama. Además de ser una banda formada en Dublín, donde se ambienta la serie, tienen canciones con letras muy políticas.
Veredicto: por qué La Casa Guinness merece una segunda temporada en Netflix
El episodio final de La Casa Guinness termina en un cliffhanger, por lo que espero que haya una segunda temporada y así podamos seguir explorando la complejidad de la familia Guinness y sus relaciones sentimentales prohibidas, así como la situación política y social de Irlanda, un tema muy importante en la serie.
En resumen, La Casa Guinness de Netflix es una serie imperdible para quienes aman los dramas familiares, los personajes complejos y la intriga política, además de tener una buena representación LGBTQ+, excelentes actuaciones y una muy buena selección musical.
Dónde ver La Casa Guinness:
Egresada de la UNAM. Ama hacer maratones de series y escuchar música 24/7. Lleva ocho años escribiendo sobre cine y series. Su pasión por el cine comenzó ridículamente con Crepúsculo. Aunque desde niña ya amaba las series de Sabrina la bruja adolescente, Smallville, Las Hechiceras y Xena la Princesa Guerrera.
