Imagen del videojuego The Last of Us Parte II

Una arriesgada propuesta de Naughty Dog.

El primer juego fue todo una innovación. Terminó por marcar la tendencia de Sony por crear juegos enfocados en la narrativa. Ellos ya tenían a Uncharted como antecedente, que servía como un blockbuster de alto presupuesto de Hollywood con todas esas secuencias demenciales y una historia atractiva.

Pero si Uncharted era un blockbuster veraniego, The Last of Us era la película estrenada en noviembre para tener posibilidades de Oscar. Desde ese entonces Sony tomó la idea de ser una desarrolladora “seria” para “jugadores maduros”. Algo que le vendría muy bien, ya que  la mayoría de sus juegos tienen ese sentimiento de seriedad.

Entonces, haciendo esa comparación con Hollywood, The Last of Us Parte II es un blockbuster veraniego que quiere ser tomado en serio. El juego tiene unas capacidades técnicas increíbles. Aunque en este punto vale hacerse una pregunta, ¿cómo valorar un juego como este? ¿Por su historia, o por su gameplay?

Primero, el gameplay es nada novedoso. Esta es una de las más grandes decepciones del juego. De hecho, todas esas quejas respecto a la historia deberían dirigirse a este aspecto. El juego se juega igual que el primero de hace siete años. Se añaden un par de mecánicas, que al final, no se sienten como un gran añadido. 

El argumento del juego se divide en dos: la campaña de Ellie y la campaña de Abby. La primera es la parte más floja del juego. Es aburrida, tediosa, y repetitiva. Son las mismas situaciones una, y otra, y otra vez, resultando en un recorrido de constantes déja vús. Lo peor de estos momentos, es que hay secciones que vendrían siendo geniales, de  no ser porque se extienden demasiado. Además, de que sus capítulos no llegan a ser completamente vertiginosos. A pesar de haberlo terminado ya dos veces y conseguido su platino, no logro tener ninguna secuencia en mi memoria. Es una campaña bastante olvidable.

En cambio, la parte de Abby es todo lo contrario. Tenemos la persecución inicial de su Día 1, todo el Día 2 (los puentes, el descenso del hotel, el Hospital y su final), y la parte del francotirador en el Día 3. Vaya, incluso la Isla, siendo más una cinemática jugable, termina siendo bastante memorable.

En el gameplay no se siente realmente una gran diferencia entre ambas. Las dos tienen el mismo modo de juego. Pero la diferencia es que, a pesar de sus los brazos de Abby son cohetes nucleares, no logra matar enemigos rápidamente asfixiándolos. Esto termina siendo una desventaja. Ellie tiene un entrenamiento más basado en la cacería y supervivencia, mientras que Abby tiene uno más militar. ¿Por qué no hacer diferencias entre ambos modos de juego? Ninguna es más rápida, ninguna tiene una ventaja sobre la otra, ¿entonces solo es el mismo personaje con un skin diferente?

Por otro lado, la historia es un tema distinto. Mientras la campaña de Ellie está marcada por el sentimiento de venganza, la de Abby es la búsqueda de la redención y reencontrarse con su humanidad. Con Ellie se va viendo como su relación con Dina es lo que mantiene su brújula moral, pero una vez que ella no puede continuar, esa brújula se pierde. Y poco a poco presenciamos como Ellie se convierte más en una asesina a sangre fría, cuya humanidad se va perdiendo conforme está alcanzando su objetivo.

Abby ya cumplió su objetivo cuando comienza su Día 1, su vida debe continuar. Vemos sus interacciones con su entorno… Y ¡oh, sorpresa! Estamos conociendo a cada personaje que hemos matado durante los tres días de Ellie. Los enemigos genéricos tienen una vida. Jugando con Ellie nos damos cuenta que, al eliminar a uno, un compañero gritará su nombre. Y aquí vemos a muchos de esos personajes que asesinamos con Ellie, son un amigo, un hijo, un doctor, un soldado… Un humano.

El jugador es “obligado” a simpatizar con Abby, el punto más polarizante entre los jugadores. Pero el objetivo es ese. Tener empatía con Abby, comprenderla, y entender el por qué ha hecho lo que ha hecho. Ella no está en paz, aún y después de cumplir con creces su objetivo.

La campaña de Abby funciona igual que la de Joel en el primer juego. Son personas atormentadas, que han matado por X o Y razón. Buscan una redención, reencontrarse con su humanidad perdida y quieren hacerlo mediante sus brújulas morales. Con Joel era Ellie, con Ellie es Dina, y con Abby son Lev y Yara. 

La historia no está contada así por mera casualidad. Meses atrás, Neil Druckmann, el director del juego, comentó que el objetivo de la secuela no era entretener, sino cuestionar la moral de los jugadores. Lo que hace The Last of Us Parte II no es nada nuevo, ni innovador. Hotline Miami lo hizo en su momento, Broforce tiene un momento similar, y más recientemente Red Dead Redemption 2 recibió un trato muy parecido.

Sin embargo, a pesar de que la idea en general es muy buena, la ejecución deja mucho que desear. Muchos de los puntos argumentales están bastante forzados al punto del ridículo. Pareciera que las situaciones del juego suceden por capricho del guion, y no de una forma orgánica. El guion se esfuerza a como dé lugar de que ciertas situaciones sucedan, y aunque ello signifique dejar en el camino un gran e incoherente hoyo argumental, el guion hace que suceda. Teniendo así, momentos brillantes, pero cuyo brillo queda opacado cuando te das cuenta el montón de cosas que se tuvieron que forzar para que esto sucediera. 

En el aspecto técnico el juego es espectacular. Esas gráficas son impresionantes minuto con minuto, la música no puede ser mejor, y las actuaciones de los actores, a pesar de ser motion-capture, son maravillosas en cada una de sus escenas. No me sorprendería ver a Ashley Johnson, Laura Bailey y Troy Baker llevarse premios por sus interpretaciones. El doblaje al español latino también merece sus aplausos, ya que hay muy pocos tan bien pulidos como este.

Naughty Dog se arriesgó a contar una historia que seguramente sabían no iba a ser aceptada tan bien entre los jugadores. Su intento es eso, un intento que queda medianamente fallido. La industria de los videojuegos lleva queriendo que se la tomen en serio, y el camino que intentó tomar este juego es un buen paso. 

Al final, el juego no es una obra maestra. Y será recordado como aquel que por explotar a sus trabajadores, terminaron filtrándolo, y como fue que dividió a los jugadores. Pero eso sí, The Last of Us Parte II no deja indiferente a nadie. Y, amado u odiado, el título es una experiencia como pocas en el mercado.

Imagen del videojuego The Last of Us Parte II

Título original: The Last of Us Part II
Dirección: Neil Druckmann
Desarrollador: Naughty Dog

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