Supera a la original.

Es el último año de preparatoria para Elle y lo que en el verano parecía perfecto, ahora es complicado. Entre decidir a que universidad entrará, entrometerse en la relación de su mejor amigo Lee, y tratar de mantener una relación estable a distancia con Noah, que poco a poco se llena de desconfianza cuando ambos conocen a nuevas personas.

Han pasado ya dos años desde la primera entrega de El Stand de los Besos, una producción original de Netflix, basada en la novela de Beth Reekles. Debemos aceptar que una buena manera de describirla es como una película para televisión de Disney, pero con contenido un poco más adulto y un terrible subtexto misógino, Nada de esto la detuvo de convertirse en una de las películas más exitosas de la plataforma, la secuela se pidió a gritos y ha llegado la hora.

El Stand de los Besos 2 es en muchos sentidos una película muy superior a la primera parte. Desde un punto de vista técnico, la fotografía es mucho mejor, el diseño de producción está mejor cuidado, entre otras cosas que vinieron con claramente un presupuesto más alto, pero también con la madurez de Vince Marcello como director, esta madurez no se refleja solamente en estos aspectos, también se nota en el guión. Parece que Marcello aprendió su lección acerca de las actitudes sexistas de sus personajes y hace lo necesario para desprenderlas de sus personajes (principalmente los hombres) sin comprometer sus esencias. Tan solo este cambio convierte a El Stand de los Besos 2 en una comedia romántica mucho más agradable e inofensiva, que a pesar de ser terriblemente predecible, aún tiene suficientes momentos de comedia, voluntaria e involuntaria, para mantenerte divertido, hasta algunos momentos dramáticos que logran su cometido gracias a las actuaciones del trío principal, Joel Courtney, Jacob Elordi, pero más que nada Joey King, quién tiene una capacidad natural de manejar la comedia y el drama juntos.

Si hay algo que no se le puede perdonar a esta segunda parte es la duración, dos horas y diez minutos es demasiado tiempo para una comedia cuyo único fin es entretener y cae en riesgo de ser todo lo contrario, por algunos momentos es aburrida, quitandole energía con el paso de los minutos. Este problema no se habría resuelto con una mejor edición, pues son problemas que vienen directamente del guión, en el que se establecen demasiadas cosas al inicio, pero muy pocas son relevantes hacia el final.

Hay una intención noble de hacer personajes mucho más maduros con desarrollos más completos y se puede decir que lo logra, sin embargo el camino se tambalea constantemente por tratar de ser más complicado de lo que debería. No importa que tanto buena o mala sea objetivamente hablando, al final la película entretiene a su público, adolescentes en busca del amor y adultos que no tienen nada que hacer, no se le pide ser más y no trata de serlo. Y para que no suframos tanto tiempo sin saber que pasará en la vida de Elle, Netflix ya tiene casi lista la tercera entrega para el próximo año.

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Título original: The Kissing Booth 2
Dirección: Vince Marcello
Elenco: Joey King, Jacob Elordi, Joel Courtney, Taylor Zakhar, Maisie Richardson-Sellers, Meganne Young & Molly Ringwald

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